“La Fiscalía no se puede entender de ninguna manera vinculada a ninguna trama criminal”. Así de tajante ha sido la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, en su comparecendcia de este viernes en la Comisión de Justicia del Senado, respondiendo a los reproches de PP y Vox, que han acusado al ministerio fiscal de “abrir sus puertas a las cloacas del PSOE”, por las dos reuniones a las que acudió la exmilitante socialista, Leire Díez, a la sede de la madrileña calle Fortuny.

Asimismo, ha aprovechado su intervención para rechazar cualquier tipo de “control político”, ya sea por parte del Parlamento u otro poder del Estado, sobre la institución. Seguir leyendo