México, a Dieciseisavos del Mundial 2026 tras vencer Corea del Sur

Jalisco no esperó 8 años por un juego de la selección mexicana de futbol desde que fue anunciada como una de las sedes, albergó dos Mundiales previamente, extendió sus brazos a leyendas como Pelé, pero la noche del 18 de junio del 2026 encontró la recompensa. México, en su primera vez en la tierra que mejor representa al orgullo nacional, la del mariachi, el tequila, venció 1-0 a Corea del Sur para amarrar el boleto a la siguiente ronda de la Copa del Mundo, el liderato del Grupo A y por ahora decir: misión cumplida.Por el ambiente nadie pudo quejarse en los primeros minutos.
El estadio se adaptó al histórico momento, los habituales cánticos en favor de Chivas, eran por México. En la cancha, cuatro hombres del Rebaño estaban en casa, pero a los otros siete, los hicieron sentir igual.Javier apostó por Edson Álvarez en la central en lugar del suspendido César Montes; Brian Gutiérrez, Erick Lira y Luis Romo en el centro del campo, mientras que en el ataque, Raúl Jiménez fue acompañado por Julián Quiñones y Piojo Alvarado en los costados.
Estructura similar a la del debut ante Sudáfrica, pero modificada en fase defensiva con Edson cómo libero y Piojo convirtiéndose en carrilero en línea de 5. El rol de los primeros 20 minutos no incomodó a Corea.
Presión alta, los mordían en cada centímetro del campo, pero sus dos líneas de cuatro en zona baja no se sintieron intimidadas, ni ante los gritos de los más de 40 mil mexicanos en las gradas.El primer susto lo dieron los asiáticos. Heung-min Son a la espalda de los centrales, puede levantar si algún central a los que enfrentó en Europa no sufrió con eso y pocos serán los afortunados que ganaron la batalla.
Esta vez, la ganó Son, el remate por encima del Tala quitó el aliento, Edson llegó para despejar en la línea, pero el alma volvió al cuerpo de la afición cuando la jugada se anuló por fuera de juego. Apenas eran 15 minutos.México respondió en el 19’.
Alguna vez rivales en Clásicos, la noche del 18 de junio se buscaban uno a otro. Piojo hizo el enganche, el centro fue de pierna izquierda, Julián remató en el corazón del área, aunque el guardameta Seung-gyu se quedó con la pelota.La pausa de hidratación fue lo peor que le sucedió a un Tricolor ya de por sí desdibujado.
Corea tomó confianza. Kang-in Lee se desprendía de la zona de mayor tráfico, comenzaron a circular la pelota con posesiones largas que llevaron al desespero a los aficionados, llegaron los abucheos, también la molestia de Javier Aguirre.
Los asiáticos se sentían cada vez mejor. Youngwoo probó con tiro desviado en el 40’ y en el agrado, Jaesung no pudo cerrar la pinza con balón raso que cruzó peligrosamente el área chica del Tala.
La fortuna estuvo del lado de México para la segunda mitad, no en el 48’ cuando Jesús Gallardo disparó y su intento se estrelló en la parte exterior de la red derecha del guardameta.Fue un minuto después. La jugada fue rápida, en medio del desconcierto, el esférico parecía controlado.
Brian y Raúl ya ni siquiera buscaron el balón, pero a Seunggyu le ganaron los nervios, chocó con su defensa, ya de espaldas al balón y centró sin peligro, se convirtió en la mejor oportunidad en la vida de Luis Romo, anotar en una Copa del Mundo. Estuvo ahí, en el momento y lugar preciso para empujar el rebote y desatar la locura en el estadio.
El Tricolor lo ganaba en el 49’.Entre gritos de Hormiga, Hormiga y abucheos cuando Corea tenía el balón, el segundo estuvo en los pies de Raúl Jiménez en el 74’, el centro fue de Quiñones, el atacante se perfiló gracias al control, pero esta vez, cuando jaló del gatillo, Youngwoo limpió su error evitando el segundo tanto mexicano. Con Son fuera del campo y el marcador a su favor, México se quitó un problema de encima.
Aguirre también inició a refrescar piernas. Ya en campo, Obed Vargas estuvo cerca de un golazo con disparo de media desde las afueras del área, pero otra vez el guardameta coreano se fajó para evitar el tanto.
Tala Rangel, que estuvo en casa, se vistió de héroe. En la doble oportunidad, cuando Gue-sung Chi merodeó la línea, tapó abajo, después, recompuso y se estiró para quedarse con el balón como si su vida dependiera de aquello.
Se llevó los aplausos, Erick Lira levantó los brazos para que fuera ovacionado. El marco estaba seguro.
México tenía el liderato del grupo asegurado.“Pero sigo siendo el Rey”, fueron las notas con la cerró una noche mágica en el Estadio Guadalajara. Un sueño cumplido para muchos, un respiro para la selección, que, a pesar de no mostrar su mejor fútbol, tiene dos victorias seguidas en esta Copa del Mundo y que el 24 de junio, cerrará la fase de grupos ante Chequia.
MGC
Information from Milenio (México). Edited by: Noticias Today.
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