José Miguel Villalobos, diputado de Pueblo Soberano, arremetió el miércoles 17 de junio contra la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica (ACAM). Esto sucedió durante la intervención de control político en la sesión extraordinaria del plenario.Villalobos aseveró que, durante los próximos cuatro años de legislatura, dedicará su tiempo a “revisar y traerse abajo” lo que él considera está mal gestionado por la asociación en cuanto a recaudación y cobro de dinero por concepto de derechos de autor.Villalobos refirió que ACAM tiene un tarifario que la propia asociación aprobó y que le cobra a hoteles, restaurantes, bares, gimnasios y otros negocios un monto fijo por el uso de música en los locales.

Agregó que el cobro lo hacían “con la excusa” de que lo recaudado se le gira a los autores y compositores musicales que pertenecen a la asociación, aunque estén en otros países.Según el diputado, ACAM se guía por normas internacionales y, según un expediente legislativo del 2021, la entidad de gestión colectiva reportó que recolectó ¢1.300 millones y que se repartieron ¢900 millones entre los dueños de los derechos de autor. En sus declaraciones aseveró que los ¢300 millones restantes los usan para “hacer un edificio de lujo que tienen”.En otro aspecto, explicó que los montos recaudados deben ser distribuidos en forma proporcional a la utilización de las obras de autor. “Yo quiero que me expliquen cómo saben cuántas veces se escucha la música de Ricardo Arjona, de Luis Miguel, de Camilo Sesto o de cualquiera de los autores.

No lo saben, simplemente lo que recaudan les ingresa a su saco”. Mencionó que ACAM se basa en la Constitución Política y en el artículo del Convenio de Berna de 1886, pero expresó que: “Estas sociedades que se llaman de gestión colectiva pueden fijar las tarifas libremente.

Nadie las controla; ellos deciden cuánto cobran, pero lo que se les olvida es lo que dice el artículo 51 (del Reglamento a la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos)”.Este artículo reza: “Los montos recaudados por parte de las Sociedades de Gestión Colectiva deben ser distribuidos en forma proporcional a la utilización de las obras, interpretaciones o producciones, según los casos”.Sobre este tema también cuestionó cómo se le transfiere el dinero a los dueños de los derechos de autor, incluso cómo se controla el pago cuando el autor o compositor tiene más de 70 años de haber fallecido.“Quiero crear una comisión investigadora de ACAM para revisar lo que está haciendo esta entidad (...). Siguen usando un artículo derogado para exigirle a las municipalidades que, cuando una pequeña empresa va a renovar una patente, le exijan que esté al día con el pago de ACAM”, expresó.Al cierre de su intervención, fue enfático en decir: “Cuando quieran me les enfrento, voy de frente contra esa operatividad”.La respuesta de ACAM a José Miguel VillalobosAnte las declaraciones de José Miguel Villalobos, el artista costarricense Arnoldo Castillo, en su condición de presidente de ACAM, envió un comunicado de prensa con la posición de la entidad y inició diciendo que el derecho de autor no es un privilegio, un impuesto o una ocurrencia local.Agregó que la ACAM es una asociación sin fines de lucro, autorizada y sujeta a la fiscalización del Registro de Propiedad Intelectual del Registro Nacional, y que actúa conforme a la legislación costarricense, los tratados internacionales suscritos por Costa Rica y los convenios de representación recíproca con sociedades homólogas de otros países.“Es falso afirmar o insinuar que ACAM cobra sin saber cómo distribuir los recursos.

La entidad utiliza mecanismos de registro, monitoreo, reportes de uso, planillas de repertorio, información de usuarios, plataformas digitales y reglas de prorrateo debidamente aprobadas para distribuir los derechos recaudados”, explicó Castillo en el comunicado.Castillo aseveró que también es falso insinuar que la asociación actúa sin control o que realiza “inversiones de lujo”. El presidente afirmó que la asociación cuenta con estados financieros auditados externamente y sujetos al cumplimiento de la normativa que rige a este tipo de entidades.“La música no es gratuita.

Detrás de cada canción hay autores, compositores, familias, años de trabajo, inversión, talento y creación. Cuando una actividad comercial utiliza música para generar ambiente, atraer clientes o fortalecer su negocio, corresponde reconocer justamente a quienes la crearon”, siguió la información de prensa.Enfatizó que defender el derecho de autor no es atacar a los comercios, sino defender la cultura, la creatividad y la economía de quienes viven de su obra.“ACAM está abierta al diálogo serio, a la rendición de cuentas y a cualquier revisión responsable dentro del marco legal.

Lo que no aceptamos es que se desinforme a la ciudadanía ni que se ataque a los creadores desde discursos cargados de desconocimiento. Costa Rica debe proteger a sus creadores.

La cultura no se debilita: se respeta, se protege y se remunera justamente”, cerró el comunicado con la posición de la entidad.