La derechista Keiko Fujimori se encaminaba hacia la presidencia de Perú con una ventaja estrecha pero con tendencia al alza, cuando solo falta revisar un 0.6 por ciento de los votos, mientras el izquierdista Roberto Sánchez anunció que encabezará protestas luego de alegar supuestas irregularidades. Fujimori, que postula por cuarta vez, llevaba una diferencia creciente a su favor de 39 mil 566 votos en un proceso que mantiene en vilo a la nación sudamericana.

La segunda vuelta electoral fue el 7 de junio. Las papeletas impugnadas pendientes de revisar sumaban, a la mañana del jueves, un promedio de 140 mil votos.

De esta cifra, alrededor de un 60 por ciento provienen de Lima y del exterior, donde Fujimori ha concentrado mayor apoyo que su rival. En el resultado general de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori obtenía un 50.108 por ciento de votos válidos y Sánchez un 49.892 por ciento, con el 99.391 por ciento de papeletas ya contabilizadas.

Desde que inició el escrutinio oficial del balotaje, Fujimori lideró la votación hasta alcanzar el 94 por ciento de papeletas sufragadas, cuando fue superada por Sánchez. No obstante, la candidata retomó la delantera al llegar al 98,2 por ciento del conteo, impulsada por votos del extranjero.

Fujimori, considerada una política pro-mercado, basó su campaña en el combate al crimen con mano dura, evocando la estrategia con la que su padre enfrentó y derrotó a los insurgentes en los años 90, gestiones que posteriormente derivaron en denuncias por abusos a los derechos humanos. La candidata, que podría convertirse en la primera mujer en llegar al poder en Perú mediante elección directa, ha perdido en tres balotajes previos.

En el último, el 2021, fue derrotada por apenas 44 mil 200 votos por el izquierdista Pedro Castillo. Su triunfo marcaría la consolidación de un giro a la derecha en América Latina.

Por su parte Sánchez, cuyo ascenso ha puesto nervioso a los mercados, postuló con el respaldo político de Castillo, quien en la actualidad está preso por intentar disolver el Congreso a finales del 2022. Mientras avanza a paso lento la revisión y el recuento de votos impugnados, el partido Juntos por el Perú, liderado por Sánchez, presentó al jurado electoral un acción legal para invalidar sufragios de varios distritos de Lima y del exterior.

Asimismo, la agrupación política convocó a los simpatizantes de Sánchez a nivel nacional a concentrarse en la capital el viernes para llevar a cabo una "Gran Movilización en Lima". En un comunicado esta semana, Juntos por el Perú denunció "la falta de transparencia" de la entidad electoral.

"No aceptamos que se imponga un resultado que no refleje la voluntad popular con absoluta transparencia", manifestaron. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) evaluará el viernes los recursos legales que denuncian "patrones de repetición" de votos a favor de Fujimori en Lima y cambios en las normas que afectaron el traslado de los votos del extranjero.