El candidato por la izquierda peruana a la presidencia, Roberto Sánchez, cuestionó una vez el tratamiento que la justicia electoral ha dado a los votos emitidos por los peruanos en el extranjero, claves para que su rival derechista, Keiko Fujimori, tenga hoy una ventaja de 40.000 sufragios en la segunda vuelta celebrada hace dos semanas. Sánchez remarcó en una rueda de prensa convocada en Lima que, a diferencia de la primera vuelta, las actas no fueron digitalizadas y que el material electoral fue trasladado a Perú mediante valijas diplomáticas, un procedimiento que produjo retrasos en algunos países.Seguir leyendo