Después de su complicado proceso de divorcio de Brad Pitt, que se extendió por ocho años, y mientras sus hijos continúan solicitando quitarse legalmente su apellido paterno, Angelina Jolie afirmó que su “espíritu de lucha” finalmente está de regreso y en gran medida es gracias a sus seis herederos: Maddox, Pax, Zahara, Shiloh y los mellizos Knox y Vivienne, que el próximo mes alcanzarán la mayoría de edad. También reflexionó sobre su historia de pérdidas, su salud y la posibilidad de que sus futuros nietos crezcan sin una abuela. “Creo que por fin he recuperado mi espíritu de lucha.

Lo perdí por un tiempo. Me desanimé un poco, pero está volviendo en gran parte gracias a mis hijos, que ya son mayores y me animan a seguir adelante”, remarcó la actriz y directora en diálogo con Variety durante la promoción de la película Couture, que la tiene como protagonista.“Mis hijos más chicos ya tienen casi 18 años, así que ahora quieren verme viajar por el mundo, quieren que salga y haga cosas.

Me conocen mejor que nadie y todavía me quieren, lo cual dice mucho. Creo que me animan mucho a retomar aspectos de mí misma que tal vez no me había sentido tan libre para explorar”, destacó sobre Knox y Vivienne, los menores de la familia.En ese sentido, Jolie recordó que, en su momento, tuvo que retomar su faceta actoral para poder estar más cerca de sus hijos. “Ya había dejado de actuar antes de mi divorcio”, remarcó.

Cabe recordar que su separación de Brad Pitt fue en 2016. “Me estaba centrando en la dirección y pensaba dedicarme a mi trabajo internacional. Pero, de repente, la única manera de estar más tiempo en casa y de viajar por cortos períodos de tiempo, o de ganar un buen sueldo, era volver a actuar.

Solo aceptaba trabajos cortos, cerca de casa o en los que pudiera llevar a mis hijos”, explicó.“Todos vamos a morir”En la misma entrevista, la ganadora del Oscar se refirió a la profunda conexión que su nueva película guarda con su propia vida e incluso se animó a revelar un dato muy personal sobre la crianza de sus hijos. En Couture, la actriz interpreta a Maxine, una directora de películas de terror de bajo presupuesto que debe lidiar con su rol de madre soltera en pleno proceso de divorcio mientras encara un proyecto cinematográfico a pedido de una casa de moda de lujo francesa y recibe un devastador diagnóstico de cáncer de mama.

De hecho, la guionista y directora del film, Alice Winocour, contó que se sintió inspirada en la historia de Jolie a la hora de escribir este drama. “Angelina tiene mucho en común con el personaje. También es directora y ha pasado por esto —no por cáncer—, pero todo el mundo conoce su historia.

Así que sentí que era para ella”, aseveró.Si bien la protagonista de Maléfica nunca recibió un diagnóstico como el de su personaje, sí tuvo que someterse a una doble mastectomía preventiva porque era portadora del gen BRCA1, el cual aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de mama y/o de ovario, tal como ella misma explicó en un artículo de opinión del New York Times en 2020. Incluso, su madre, Marcheline Bertrand, tenía 56 años cuando murió por un cáncer de ovario y de mama, misma enfermedad por la que la actriz perdió a su abuela materna, a quien nunca llegó a conocer.En una escena de la película, Maxine también debe afrontar una doble mastectomía, una situación que, ineludiblemente, llevó a Jolie a recordar su propia experiencia. “Es muy impactante darse cuenta -como le dice el doctor en la película- de que todos vamos a morir, que no estamos aquí para siempre”, remarcó. “Creo que, al haber perdido a mi madre joven y no haber conocido nunca a mi abuela, nunca viví con la sensación de que voy a tener una larga vida.

Ya superé la edad en la que diagnosticaron a mi madre. Puede que me cueste vivir el presente porque siento que tengo que esforzarme y apresurarme porque el tiempo se acaba”, reflexionó.Fue entonces que se refirió a su rol de madre y la forma en que influyeron su salud y las pérdidas tan cercanas que atravesó: “Crío a mis hijos preparándolos casi para mi ausencia y no tanto para ser abuela.

Eso es lo que pasa cuando considerás la muerte como una realidad”, concluyó.