La cantante iraní Parastoo Ahmadi (Nowshahr, 29 años) ofreció el 11 de diciembre de 2024 un concierto sin público —pero que se retransmitió en vivo a través de su canal de YouTube— desde el caravasar (posada medieval para las caravanas de mercaderes) de Deir Gachin, en la ciudad de Qom, a 156 kilómetros al suroeste de Teherán. La actuación fue un éxito, pero también le valió a la artista la apertura de una causa penal por difundir contenido “inmoral” y “ofender la moral pública”: Ahmadi había cantado sin velo.

Ahora, la artista y ocho miembros de su equipo han sido condenados a recibir 74 latigazos. Tampoco podrán actuar ni viajar fuera de Irán en los próximos dos años, según informa este jueves la cadena BBC Persia.

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