El Partido Popular da un paso más en su ofensiva contra las decisiones de la Mesa del Congreso y lleva al Tribunal Constitucional el veto a las enmiendas de Junts y los populares que reclamaban disolver las Cortes y convocar elecciones. Los de Feijóo califican la resolución del órgano de la Cámara Baja presidido por Francina Armengol de "arbitraria y servil" y cumplen con su advertencia de llevar el asunto a los tribunales.

El argumento de la Mesa para impedir el debate y la votación este jueves de las dos modificaciones a una moción del PP en la que pedían adelantar elecciones generales "dada la situación de extrema debilidad política y parlamentaria del Gobierno español y su incapacidad de salir de la situación de bloqueo" fue que la iniciativa invadía competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno. No obstante, los populares recuerdan que se trata de un cambio de criterio "oportunista", ya que en otras ocasiones sí que se han permitido estos debates.

El PP considera que el veto a las enmiendas llevado a cabo por la mayoría que ostentan PSOE y Sumar en la Mesa es una "nueva cacicada" en la Cámara, que se suma a otros bloqueos de iniciativas que ha llevado a cabo el órgano. Luego de conocer la resolución del pasado martes, el PP envió un escrito de reconsideración a la Mesa del Congreso "contra una decisión que tiene como único fin impedir que el Parlamento exprese su voluntad".

Pero a la espera de la respuesta de dicho escrito, los populares continúan con su ofensiva contra las decisiones de Armengol. Asimismo, la próxima semana sí que se votará en el Senado una iniciativa con el contenido vetado en la Cámara Baja presentada por el PP y que incluye la enmienda de Junts para tratar de que los posconvergentes voten a favor de la misma y expresen su rechazo explícito al Ejecutivo de Pedro Sánchez.