“Estamos viendo el Mundial desde las vallas”, afirmaron habitantes de la colonia Pedregal de Santa Úrsula y del Pueblo de Santa Úrsula, aledañas al Estadio Ciudad de México, quienes aseguran que el Mundial 2026 ha modificado su movilidad, limitado sus actividades cotidianas y dejado beneficios económicos menores a los esperados. En calles que confluyen con Avenida Circuito Azteca, como San Alejandro, San Jorge y Las Flores, los residentes afirmaron que para el encuentro entre las selecciones de Colombia y Uzbekistán, disputado este miércoles, optaron por permanecer en sus hogares, luego de las fallas en la habilitación del código QR, que les permite ingresar o salir de sus viviendas durante los partidos.

Quienes sí tuvieron que salir lo hicieron desde la madrugada. El martes, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, expresó que luego de el reporte de fallas en el funcionamiento de los códigos QR en la jornada de inauguración del Mundial, el pasado 11 de junio, se revisarían los mecanismos de acceso y que se buscarían alternativas para reducir las afectaciones a los vecinos durante los días de partido.

No obstante, para muchos residentes las medidas continúan representando una carga. Carmen Hernández, vecina de la calle Las Flores, afirmó que los habitantes son quienes están absorbiendo los costos de la operación mundialista.

Explicó que las vallas metálicas dificultan el desplazamiento de quienes viven en la zona. Manuel Hernández, vecino de Avenida Santa Úrsula, coincidió en que muchos habitantes prefirieron permanecer en casa, pese a contar con los códigos QR de acceso.

Aunque reconoció que resulta atractivo observar la llegada de aficionados de distintas nacionalidades, consideró que los beneficios para la comunidad han sido limitados. Los comerciantes de la zona también reportaron ventas por debajo de las expectativas.

Andrés, quien tiene puesto de comida y aguas frescas en la calle San Alejandro, afirmó que las restricciones de acceso han reducido el flujo de potenciales clientes. “Nos sentimos encerrados. ¿Dónde quedó la libertad?

Los turistas no pueden entrar a las calles y prácticamente tenemos que salir a buscar a los clientes. No hay la venta que esperábamos”, comentó mientras desde las vallas tubulares ofrecía sus productos a los aficionados que caminaban por Circuito Estadio Azteca, rumbo al encuentro entre Colombia y Uzbekistán.