Arrancó la era Warsh en la Fed: su diagnóstico de una economía entre guerra e inflación

Con la inflación en su punto más alto en tres años y una guerra que encareció el petróleo en todo el planeta, este miércoles la Reserva Federal de Estados Unidos tomó su primera decisión bajo el mandato de Kevin Warsh: no tocar las tasas de interés. Pero las señales que dejó apuntan a que esa calma podría ser temporal.Kevin Warsh.
WILL OLIVERNo había sorpresas previstas para este miércoles respecto a las tasas de interés en Estados Unidos, y finalmente no las hubo. Lo que nadie tenía tan claro era qué tanto (o qué tan poco) iba a decir Kevin Warsh y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal al respecto.Warsh, el nuevo presidente del banco central de Estados Unidos, presidió su primera reunión en la silla principal del FOMC con un panorama económico que no le da margen para hacer lo que muchos -especialmente el presidente Donald Trump- esperaban cuando fue nombrado: bajar las tasas de interés.
Puede interesarle: ¿Cómo va la demanda mundial de petróleo?: la AIE rebaja su previsión para 2026La inflación anual en Estados Unidos se ubica en 4,2 %, más del doble del objetivo oficial, y es la principal preocupación de la Reserva Federal. Este repunte en los precios al consumidor empezó por los energéticos, consecuencia directa de la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz (la vía por la que transita buena parte del petróleo mundial), pero hace tiempo dejó de ser solo un problema de gasolina cara: los costos de transporte, los seguros, las tarifas aéreas y hasta los alquileres acumulan meses de presión al alza.Palabras contadasEste miércoles, el FOMC votó de forma unánime (con 12 votos a favor y ninguno en contra) mantener su tasa de referencia en el rango de 3,5 % a 3,75%.
Es la cuarta vez consecutiva que el comité congela las tasas, en una decisión que los mercados ya descontaban desde días antes. Tasa de referencia de la Fed Tasa de referencia de la Reserva Federal de EE.
UU. Febrero 2023 – Junio 2026 (%) Tasa Fed: feb-23: 4,75%, mar-23: 5,00%, may-23: 5,25%, jul-23: 5,50%, sep-24: 5,00%, nov-24: 4,75%, dic-24: 4,50%, sep-25: 4,25%, oct-25: 4,00%, dic-25: 3,75%, jun-26: 3,75% Fuente: Reserva Federal de Estados Unidos Gráfico: El Espectador Pero lo que sí generó atención fue el comunicado que acompañó la decisión.
Las comparaciones con la era de Jerome Powell, su antecesor, son odiosas pero inevitables: el texto fue notablemente más corto, casi escueto. Y no solo eso: se eliminó la orientación futura sobre la trayectoria de las tasas, una práctica que había sido constante en los últimos años.A través de ese documento, la Reserva Federal reconoció que la economía crece a “ritmo sólido” pese a la incertidumbre “elevada” que obedece, en parte, a la guerra en Oriente Medio.
El banco central de Estados Unidos destacó, asimismo, que la productividad y la inversión de capital son fuertes, y cerró con una frase categórica sobre la inflación: se “garantizará la estabilidad de precios”.Y ese tono parco podría no ser casualidad. Warsh llegó a la presidencia de la Reserva Federal con una promesa explícita de reformar la forma en que el banco central se comunica con los mercados, lo que pasaría por menores señales sobre las siguientes movidas del banco central.La economía según Warsh“Los precios persistentemente altos son una carga para el pueblo estadounidense, pero el pasado reciente no tiene por qué prolongarse”, expresó Warsh este miércoles durante una rueda de prensa.El diagnóstico del titular de la Fed parte de dos indicadores de inflación que conviene distinguir.
El más conocido es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide lo que pagan los hogares directamente en el mercado: la gasolina, los alimentos, los arriendos, entre otros. Ese indicador se ubica en 4,2 % anual a mayo.
Evolución de la inflación en Estados Unidos Evolución de la inflación en Estados Unidos Mayo 2025 – Mayo 2026 (variación anual, %) Inflación EE.UU.: may-25: 2,4%, jun: 2,7%, jul: 2,7%, ago: 2,9%, sep: 3,0%, nov: 2,7%, dic: 2,7%, ene-26: 2,4%, feb: 2,4%, mar: 3,3%, abr: 3,8%, may: 4,2% Fuente: U.S. Bureau of Labor Statistics Gráfico: El Espectador * Sin dato de octubre 2025 por cierre de gobierno.
Pero la Fed tiene su termómetro preferido: el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE, por su sigla en inglés), que captura un universo más amplio de gastos, incluyendo lo que se desembolsa en nombre de los consumidores aunque no salga directamente de su bolsillo, como los seguros médicos. Ese indicador cerró abril en 3,8 % anual.
En cualquier caso, ambas cifras apuntan en la misma dirección: la inflación en Estados Unidos está lejos de ceder.Las causas no tienen que ver solo con la guerra con Irán. Como lo reseñó Bloomberg, las presiones inflacionarias también provienen del auge de la inversión empresarial en infraestructura para la Inteligencia Artificial (centros de datos, chips, energía, etcétera).
Esa demanda masiva de recursos está calentando los precios desde adentro de la economía estadounidense, más allá del choque externo del petróleo originado en el estrecho de Ormuz.Warsh también anunció en la rueda de prensa la conformación de un grupo de trabajo para revisar el balance de la Reserva Federal, valorado en USD 6,7 billones. Según Bloomberg, ese balance se disparó desde apenas USD 800.000 millones hace dos décadas hasta un pico de USD 8,9 billones en junio de 2022, producto de sucesivas rondas de compras de activos durante la crisis financiera global y la pandemia.
Warsh ha sido crítico de esa expansión y ha pedido reducir la huella financiera del banco central. El empleo resisteEl mercado laboral estadounidense llegó a esta reunión de la Fed con números que pocos esperaban.
En mayo se crearon 172.000 puestos de trabajo, más del doble de los 88.000 que anticipaban los analistas, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por su sigla en inglés) de Estados Unidos. Asimismo, la tasa de desempleo se mantuvo estable en 4,3 % y el ingreso promedio por hora subió un 0,3 % frente al mes anterior.
Es la señal más clara hasta ahora de que el mercado laboral podría estar saliendo de un prolongado período de contrataciones débiles.Aunque el empleo resista, el poder adquisitivo no. El salario real por hora, es decir, lo que efectivamente alcanza el sueldo después de descontar la inflación, cayó un 0,7 % anual en mayo, la mayor caída en más de tres años, según Bloomberg.
Y es que las ventas de combustibles en estaciones de servicio subieron un 26,5 % frente a mayo del año pasado, según el Departamento de Comercio, lo que ilustra cómo el alza del petróleo está vaciando los bolsillos de los hogares.Eric Winograd, economista jefe para Estados Unidos de AllianceBernstein, expresó a EFE que: “el consumidor representa alrededor de un 70 % de la actividad total. Si el consumidor se debilita, la economía en general también se debilitará”.Una Fed divididaAdemás de su decisión sobre las tasas, el FOMC también dio a conocer este miércoles sus proyecciones económicas actualizadas, un ejercicio que realiza cuatro veces al año y en el que cada uno de los 19 miembros del comité presenta su pronóstico individual sobre hacia dónde cree que deberían ir las tasas, la inflación, el empleo y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).Dentro de estas proyecciones, nueve funcionarios prevén al menos un aumento de tasas antes de que termine 2026, seis anticipan incluso dos alzas, y otros nueve no esperan ningún cambio o consideran que podría haber una reducción.Así mismo, hay un detalle que no pasó desapercibido para los analistas: solo 18 de los 19 miembros presentaron sus proyecciones de tasas.
La ausencia de un pronóstico apunta, según Bloomberg, al propio Warsh, quien ha sido crítico de la llamada orientación prospectiva, es decir, la práctica de anticiparle al mercado hacia dónde van las tasas.La previsión de inflación para 2026 saltó del 2,7 % al 3,6 %. Las estimaciones de la inflación subyacente, que excluye alimentos y energéticos, pasó del 2,7 % al 3,3 %.
El crecimiento económico se revisó levemente a la baja, del 2,4 % al 2,2 %, y la tasa de referencia de la Fed proyectada para finales de 2026 subió de 3,4 % a 3,8%, por encima del nivel actual, lo que equivale a decir que el banco central anticipa que las tasas tendrán que subir antes de que acabe el año.Estos números tuvieron un efecto casi instantáneo en las bolsas. Como lo comunicó AFP, la Bolsa de Nueva York cerró con fuertes caídas ese mismo miércoles: el Nasdaq perdió un 1,34 %, el S&P 500 retrocedió un 1,21 % y el Dow Jones bajó un 0,97 %.El efecto dominóNo por nada se dice que la Reserva Federal de Estados Unidos es el banco central más influyente del mundo.
Esta entidad tiene el “doble mandato” de mantener los precios estables y, al mismo tiempo, procurar el máximo empleo posible. Un equilibrio difícil.
Para ello, su principal herramienta son las tasas de interés: el costo al que los bancos se prestan dinero entre sí.Por lo general, cuando esa tasa sube, el crédito se encarece, la gente y las empresas gastan menos y la inflación tiende a enfriarse. Cuando la Fed baja sus tasas, ocurre lo contrario: el dinero fluye más fácil, la economía se mueve, pero los precios pueden subir.Ocho veces al año, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal decide sobre las tasas en la primera economía global, de ahí que el efecto se extienda por todo el mundo.
El comité está integrado por 19 miembros: los siete gobernadores de la Reserva Federal y los presidentes de los 12 bancos regionales de la Fed, de los cuales solo cinco votan en cada reunión de forma rotativa, a excepción del presidente del Banco de Nueva York, que vota siempre. Una subida de tasas en EE.
UU. fortalece el dólar, encarece la deuda de países emergentes y reduce el flujo de capitales hacia economías como la colombiana, lo que se traduce en un peso más débil y mayores costos para quienes tienen deuda en dólares. Cuando las tasas se quedan quietas en niveles altos, como sucedió este miércoles, esas presiones se mantienen.
Si el FOMC termina subiendo antes de fin de año, como anticipan sus propias proyecciones, el efecto podría profundizarse.El siguiente movimientoEl acuerdo de paz preliminar entre Estados Unidos e Irán, previsto para firmarse este viernes en Suiza, podría aliviar algunas de las presiones inflacionarias si logra normalizar el suministro de petróleo por el estrecho de Ormuz. El barril de Brent ya cayó tres dólares luego de el anuncio del acuerdo y el miércoles se ubicaba en torno a los USD 78 dólares.
Pero sigue siendo cerca de un 20 % más caro que antes de que estallara la guerra el 28 de febrero.Los expertos advierten que la normalización del suministro tardará en reflejarse en los precios. “A menos que los precios del petróleo caigan drásticamente, y pronto, esperamos que la inflación general siga aumentando”, expresó Eric Winograd, de AllianceBernstein, a EFE.Warsh, que llegó prometiendo flexibilización monetaria, tendrá que lidiar con un panorama que podría exigir exactamente lo contrario.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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