SAN JUAN.— El reconocido conductor televisivo Chiche Gelblung debió ser internado de urgencia en el Sanatorio Mater Dei luego de manifestar un cuadro de fiebre elevada y dificultades respiratorias. El periodista de 82 años, permanece bajo estricta observación en la guardia de la institución.

La noticia sobre su recaída generó fuerte repercusión en el entorno de los medios. Según detallaron diversos colegas, el cuadro febril persistente encendió las alarmas de los profesionales de la salud, quienes optaron por someter al conductor a una batería de análisis clínicos cuyos resultados iniciales no resultaron favorables.

Esta situación obligó a interrumpir el reposo domiciliario que se le había indicado estrictamente. A pesar de las contraindicaciones y de requerir asistencia para movilizarse en silla de ruedas, Gelblung había decidido retomar de inmediato su intensa agenda laboral el pasado fin de semana, presentándose en los estudios de Crónica TV y participando en sus ciclos de El Nueve y Net TV.

Sus allegados coinciden en que la prematura reinserción en sus múltiples compromisos profesionales pudo haber afectado negativamente el proceso de estabilización de su organismo. La primera internación Este nuevo revés ocurre inmediatamente después de un crítico período de casi un mes en el que el comunicador estuvo en terapia intensiva.

Aquel episodio inicial se desencadenó a raíz de un accidente doméstico, cuadro que se complejizó drásticamente con una trombosis localizada en uno de sus tobillos. La gravedad de esa primera internación -que culminó el 15 de junio- requirió una intervención de alta complejidad en la que se le implantaron dos stents para restablecer el flujo sanguíneo de su extremidad inferior.

El propio Gelblung relató posteriormente las dramáticas horas en las que los especialistas médicos debatían los pasos a seguir, enfrentando un escenario límite que puso en riesgo real su vida ante la posibilidad latente de una amputación, una alternativa que afortunadamente se logró sortear antes de su reciente y frustrado regreso a casa.