SANTA FE.— Los precios mayoristas aflojaron después del sacudón de abril todavía dejaron señales de presión en rubros sensibles de la estructura de costos. No obstante, quedó por encima del Índice de Precios al Consumidor, que había arrojado 2,1% en el mismo mes .

El informe del Sistema de Índices de Precios Mayoristas publicado este miércoles por el INDEC mostró que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró en mayo una suba mensual de 2,5%, bastante por debajo del 5,2% de abril. La variación interanual fue de 34,5% y el acumulado de los primeros cinco meses llegó a 14,4%.

El dato ofrece un alivio estadístico para el Gobierno, que el mes pasado había tenido que explicar un salto mayorista duplicando al IPC y concentrado en petróleo, refinados y ramas asociadas al shock energético internacional. Esta vez, el movimiento fue más moderado y se repartió distinto.

El organismo estadístico también comunicó que el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo del IPIM, subió 2,7% mensual, con una variación interanual de 33,5% y un acumulado de 13,3%. El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide la variación de los precios de la producción local excluyendo impuestos, también avanzó 2,7%.

En este caso, el organismo indicó que el resultado se explicó por “la suba de 2,4% en los ‘Productos primarios’ y de 2,8% en los ‘Productos manufacturados y energía eléctrica’”. La lectura conjunta muestra que el freno de mayo no fue sólo impositivo.

También se observó en los precios básicos. Pero el nivel mensual todavía quedó por encima del ritmo que el Gobierno necesita consolidar para sostener una baja más clara de la nominalidad en toda la cadena.

Freno después del salto El organismo indicó que en el nivel general del índice de precios internos al por mayor, la suba estuvo repartida entre un 2,5% en los Productos nacionales y de 3,1% en los Productos importados. La comparación con abril muestra que el 5,2% que venía de marcar el IPIM había estado arrastrado por un salto de 22,9% en petróleo crudo y gas y de 13,6% en productos refinados del petróleo.

En mayo, petróleo crudo y gas avanzó un 2,1%, refinados subió 1,8% y los importados treparon 3,1%. Ese recorte puntual permite al oficialismo volver a encuadrar el salto del mes anterior como un shock asociado con la guerra en Medio Oriente.

De todas formas, las presiones del componente energético no quedaron totalmente encapsuladas. Dentro de los productos nacionales, las divisiones con mayor incidencia en el IPIM fueron “Sustancias y productos químicos”, con 0,65 puntos porcentuales; “Energía eléctrica”, con 0,25; “Productos refinados del petróleo”, con 0,24; “Alimentos y bebidas”, con 0,22; y “Petróleo crudo y gas”, también con 0,22.

Asimismo, el desagregado del IPIM de mayo muestra que las divisiones que más aumentaron porcentualmente fueron Energía eléctrica, con una suba de 14,7%; Sustancias y productos químicos, con 7,2%; Madera y productos de madera, con 3%; Productos textiles y Productos metálicos básicos, ambos con 2,9%. En otro orden, Alimentos y bebidas, una de las categorías de mayor sensibilidad por su eventual traslado sobre otros precios, avanzó 1,9% en el IPIM.

Productos agropecuarios subió 2%. En cambio, Productos pesqueros cayó 11,7%, funcionando como uno de los pocos amortiguadores visibles del índice.

El acumulado Entre enero y mayo, el IPIM subió 14,4%, pero Petróleo crudo y gas acumuló 65,7%. Productos refinados del petróleo llegó a 27,3% y Energía eléctrica a 28,2%.

Son tres registros que siguen bastante por encima del promedio general. En la comparación interanual, el patrón se repite: el IPIM marcó 34,5%, pero Petróleo crudo y gas trepó 72,0% y Productos refinados del petróleo, 64,5%.

Productos primarios avanzó 48,8%, mientras que manufacturados y energía eléctrica subieron 31,2%. La desaceleración mensual convive con una estructura de precios que todavía arrastra tensiones en insumos básicos.

Mayo fue menos intenso que abril, por lo que habrá que observar la evolución del índice, que el Gobierno apuesta a que desacelere en los próximos meses.