BUENOS AIRES.— En una nueva edición de la Fiesta de los Lauros, una de las ceremonias más tradicionales del Rotary Club de Buenos Aires, seis figuras destacadas de distintos ámbitos fueron reconocidas por su trayectoria y su aporte a la comunidad. Entre los distinguidos con el Laurel de Plata 2026 estuvieron el Director de Contenidos de LA NACION, José Del Rio; la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci; la narradora Ana María Bovo; el empresario y autor Jorge Eduardo Bustamante; el analista económico Claudio Zuchovicki y la empresaria y filántropa Cristina Miguens.Del molino al algoritmo, la historia de la soledad que en el siglo XXI tomó protagonismo y se volvió epidemiaLa ceremonia se realiza desde mediados de la década de 1960 y distingue a personalidades e instituciones que, a través de su actividad profesional, cultural o social, reflejan los valores de servicio, solidaridad y compromiso con la comunidad que promueve la organización.Al presentar la distinción en Periodismo, Eduardo D’Alessio destacó los más de treinta años de trayectoria de José Del Rio en el periodismo económico y su capacidad para acercar temas complejos al público general con claridad y rigor.

También repasó su labor al frente de la redacción de LA NACION y recordó las numerosas distinciones obtenidas a lo largo de su carrera, entre ellas el Martín Fierro de Cable por el programa Comunidad de Negocios.En su discurso de agradecimiento, Del Rio evocó los orígenes de una vocación que, según contó, apareció desde muy temprano. “De chico jugaba a hacer diarios, tenía un micrófono, entrevistaba. No había un solo trabajo práctico que no tuviera que ver con el periodismo”, recordó.

También destacó el papel de la educación en su recorrido profesional. “Entendí que estudiar era la puerta que me iba a permitir abrir otras puertas”, indicó.El periodista atribuyó buena parte del reconocimiento al trabajo compartido con colegas y equipos de redacción y reivindicó el papel del periodismo como una herramienta para contribuir a una sociedad mejor. “Trabajamos para construir un país mejor”, aseveró. Hacia el final de su intervención destacó la importancia de quienes, desde distintos ámbitos, trabajan por el bien común. “Poder encontrar una y otra vez gente que hace en la Argentina, gente a la que no le da lo mismo hacer o no hacer”, expresó.

Y concluyó: “Si entre todos los individuos que forman parte de esta sociedad construimos esa unión y ese bien común, sin duda nuestra misión va a estar cumplida”.La distinción en Derecho fue para Aída Kemelmajer de Carlucci, una de las juristas más reconocidas del país. Durante su discurso destacó la historia centenaria del Rotary Club de Buenos Aires y recordó la participación de la institución en iniciativas vinculadas a la paz y la cooperación internacional.

La exjueza de la Suprema Corte de Mendoza puso asimismo el foco en la participación de las mujeres dentro de Rotary. Celebró que este año hubiera tres mujeres y tres hombres entre los distinguidos y recordó que hace apenas cuatro décadas una decisión judicial en los Estados Unidos puso fin a la exclusión de las mujeres como socias de la organización. “Mucha agua ha pasado debajo del puente”, indicó al repasar los avances registrados desde entonces.En Humanidades fue reconocido Jorge Eduardo Bustamante.

La presentación destacó especialmente su proyecto 300 cuentos de buenas noches, una iniciativa nacida durante la pandemia cuando inició a grabar relatos para su nieto Ramón. Lo que empezó como un intercambio familiar terminó creciendo hasta convertirse en una colección de tres volúmenes cuyos ingresos fueron destinados a instituciones dedicadas a la atención de la infancia.

Durante el acto también se indicó que los cuentos alcanzaron más de 1,8 millones de reproducciones en Spotify.Cristina Miguens recibió el Laurel de Plata en Acción Social por una trayectoria de más de cuatro décadas vinculada a proyectos solidarios en áreas como salud, educación, infancia y comunidades originarias. Durante su intervención dedicó el premio a los jóvenes y reivindicó la importancia de orientar la libertad hacia el bien común. “La libertad más profunda es la libertad de elegir el bien común”, aseveró.Por su parte, Claudio Zuchovicki fue distinguido en Economía por su trayectoria profesional y su labor como divulgador.

El premio fue recibido en su nombre por Augusto Darget, quien destacó su capacidad para combinar el trabajo en los principales ámbitos financieros con una intensa actividad educativa y comunitaria.La narradora, actriz y directora Ana María Bovo recibió el reconocimiento en Cultura. Al agradecer la distinción, evocó la figura de su padre, a quien definió como su primer maestro de narración.

Recordó cómo, desde pequeña, escuchaba sus historias y recibía de él consejos sobre el arte de contar. “Aprendí de pequeña que cuenta bien quien escucha bien”, aseveró. Para Bovo, la escucha generosa y la transmisión oral de experiencias constituyen herramientas fundamentales para compartir conocimientos, preservar la memoria y fortalecer los vínculos entre las personas.Asimismo de las distinciones individuales, el Rotary Club de Buenos Aires entregó sus máximos reconocimientos institucionales.

La Rueda Rotaria fue otorgada a la Fundación Policía Federal Argentina, representada por Amalia Amoedo, por su labor de asistencia social y por el apoyo brindado al Hospital Churruca-Visca mediante la provisión de equipamiento médico. Durante su discurso, Amoedo indicó que la fundación entregó más de 550 insumos hospitalarios críticos y equipamiento de alta complejidad destinados a mejorar la atención de pacientes y familias de las fuerzas de seguridad.El Sol de Plata fue para la Fundación SOIJAr (Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Argentina).

Al presentar la distinción, Norberto Frigerio destacó la capacidad de la organización para generar oportunidades de inclusión a través de la música. El reconocimiento fue recibido por su directora ejecutiva, Valeria Atela, quien subrayó que “las orquestas y los coros transforman vidas” y destacó el impacto educativo, social y emocional de estos proyectos en niños y jóvenes de todo el país.Fundado en 1919, el Rotary Club de Buenos Aires fue el primer club rotario de habla hispana del mundo.

A lo largo de más de un siglo de historia impulsó iniciativas vinculadas con la educación, la salud, la cultura y la acción social, y convirtió a la Fiesta de los Lauros en uno de sus reconocimientos más tradicionales para destacar a personas e instituciones comprometidas con el desarrollo de la comunidad.