La multinacional minera BHP, controladora y operadora de la mayor mina de cobre del mundo, Escondida, decidió desprenderse de sus activos de transmisión, para lo cual contrató al banco de inversión JP Morgan como mandatario del proceso, que está recién en su etapa inicial.Fuentes del mundo financiero ratificaron que efectivamente BHP inició un proceso de venta de sus líneas de transmisión eléctrica y subestaciones, como publicó el miércoles DF, para lo cual mandató al mayor banco de inversión estadounidense“Está acordado, pero para preparar el proceso y lanzarlo, debiera iniciarse a contar de septiembre o después”, expresó una fuente bien conectada.Consultada la minera al respecto, sus ejecutivos no quisieron emitir comentarios.Los activos de transmisión de BHP en Chile corresponden a sus líneas de alta tensión y la infraestructura asociada como subestaciones para llevar la energía desde los centros de generación a sus faenas mineras, que son las minas Escondida, Spence y Cerro Colorado (en proceso de cierre), y de sus operaciones complementarias como de desalinización de agua de mar en sus plantas costeras o su puerto Coloso.Dentro del mundo financiero, calculan que estos activos, aplicadas sus tasas de descuento respectivas, debiesen valer en torno a los US$1.000 millones.Las líneas de transmisión asociadas a BHP se calculan en torno al millar de kilómetros, y están conectadas y reguladas dentro del Sistema Eléctrico Nacional, de manera de asegurar el respaldo y el almacenamiento de energía para sus proyectos de cobre, por lo que están a cargo del Coordinador Eléctrico Nacional.Estas operaciones de venta de activos de transmisión vienen realizándose con regularidad en el país, puesto que las empresas pretenden concentrarse en su negocio principal y trasladar la operación eléctrica a especialistas o a inversionistas que puedan sacarle beneficio. De este modo, Antofagasta Minerals vendió en septiembre del año pasado las líneas eléctricas de su mina Los Pelambres en US$75 millones a Transemel, filial de la portuguesa REN, y en 2018 su mina Centinela traspasó sus activos de transporte de energía a la española Redeia en US$117 millones.En 2025, Empresas CMPC vendió todos sus activos de transmisión eléctrica, equivalentes a 190 kilómetros de líneas e infraestructura asociada, también a Transemel por US$71 millones.En mayo de 2026, Transelec compró al grupo español Ferrovial la firma Transchile Charrúa Transmisión, que operaba 200 kilómetros de líneas en el sur del país.Y en diciembre de 2022, el grupo eléctrico italiano Enel traspasó sus activos de transmisión agrupados en la firma Enel Transmisión Chile a Saesa en US$1.399 millones, para focalizarse en sus negocios de generación y distribución eléctrica.