No las tires: dos formas útiles de aprovechar toallas rotas o muy viejas

SAN JUAN.— Las toallas viejas o rotas suelen quedar olvidadas en el placard, pero todavía pueden servir para proteger objetos que se guardan durante meses. Por su textura gruesa y absorbente, son útiles para hacer fundas caseras, cubrir pequeños electrodomésticos o evitar que herramientas y aparatos junten polvo.
No obstante, antes de descartarlos o de dejarlos eternamente en el placard, conviene saber que su material grueso y absorbente los convierte en un recurso ideal para un uso poco pensado, pero muy práctico: protectores para electrodomésticos guardados. Licuadoras, ventiladores, batidoras, herramientas eléctricas o pequeños aparatos de uso ocasional pueden conservarse en mejores condiciones si se los protege correctamente del polvo, la humedad y los golpes leves.
En muchos hogares argentinos, estos electrodomésticos pasan largos períodos guardados en alacenas, depósitos, placares o bauleras. El polvo se acumula, los cables se enredan y, con el tiempo, el deterioro es inevitable.
Reutilizar toallas viejas como fundas protectoras es una solución económica, reutilizable y adaptable a distintos tamaños, sin necesidad de conocimientos avanzados de costura. Por qué una toalla vieja todavía sirve El tejido de rizo de las toallas tiene varias ventajas.
Es resistente, amortigua pequeños golpes, absorbe humedad ambiental y permite la circulación del aire, evitando la condensación que suele aparecer con bolsas plásticas. Asimismo, es un material que casi siempre está disponible en casa, incluso cuando ya no sirve para el uso original.
Convertirlas en fundas o sobres protectores ayuda a mantener los electrodomésticos limpios, ordenados y listos para usar, sin gastar dinero en fundas comerciales. Materiales necesarios Para realizar este reciclaje, se necesitan pocos elementos: Toalla o toallón viejo, manchado o roto Tijera resistente Hilo y aguja o máquina de coser Alfileres (opcional) Cinta, cordón, abrojo o elástico (opcional, para el cierre) Jabón neutro y agua para lavar previamente Antes de empezar, es importante lavar bien la toalla, secarla por completo y eliminar partes muy dañadas o deshilachadas.
Paso a paso: cómo hacer un protector para electrodomésticos 1. Colocá el aparato sobre la toalla extendida y medí el largo, el ancho y la altura.
Sumá entre 3 y 5 centímetros extra por lado para permitir la costura y que la funda no quede tirante. 2.Cortar la tela Podés optar por dos formatos: -Tipo sobre: una sola pieza doblada, ideal para licuadoras o herramientas. -Tipo funda completa: varias piezas cosidas, similar a una funda de almohadón, para ventiladores u objetos más grandes. 3.Darle forma En el formato sobre, doblá la toalla por la mitad con el lado del rizo hacia adentro. Sujetá con alfileres los laterales.
En el formato funda, enfrentá las piezas y fijalas antes de coser. 4.Cose los laterales y la base con puntada recta y firme. Si la toalla es muy gruesa, avanzá despacio para asegurar una costura prolija y resistente. 5.Una vez cosida, invertí la funda para que las costuras queden ocultas en el interior. 6.Agregar un sistema de cierre (opcional) Para mayor protección contra el polvo, podés: -Coser una tira de abrojo en la abertura -Incorporar un elástico -Añadir un cordón tipo bolsa -Dejarla abierta si el electrodoméstico se guarda en un lugar cerrado 7.Colocá el electrodoméstico dentro y verificá que entre cómodamente y quede bien cubierto.
Qué objetos conviene proteger con este truco El protector se coloca directamente sobre el electrodoméstico limpio y seco antes de guardarlo. Es ideal para: Licuadoras y procesadoras Ventiladores de mesa o piso Taladros y herramientas Aspiradoras pequeñas Electrodomésticos de uso estacional Cada tanto, se recomienda lavar la funda para eliminar el polvo acumulado y evitar que la humedad quede atrapada.
Otros usos prácticos Asimismo de hacer fundas, una toalla vieja puede reutilizarse de varias formas simples. Primero, conviene lavarla bien, dejarla secar y cortar las partes más sanas en rectángulos.
Los retazos chicos sirven como paños para limpiar vidrios o trapos para el auto; los medianos pueden usarse como protectores para cajones o herramientas, y las partes más gruesas funcionan como base absorbente para mascotas, plantas o rincones donde suele juntarse humedad.
Información de Diario de Cuyo (San Juan). Edición y redacción: Noticias Today.
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