No es gratuito que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se encuentre en los estados más pobres del país. Oaxaca, Chiapas y Guerrero son los principales bastiones de este sindicato disidente de maestros.

Y es que tener una plaza de profesor ahí representa una de las pocas oportunidades de mejora económica que hay en esos estados. Véase la diferencia entre Nuevo León, una de las entidades más prósperas del país, y Oaxaca, una de las más pobres.

Con datos del Inegi, el Producto Bruto Interno (PIB) per cápita de Nuevo León es de alrededor de 540 mil pesos por habitante. El de Oaxaca: 142 mil.

El estado norteño produce casi cuatro veces más por habitante que el sureño. En dólares, el PIB per cápita de Nuevo León es comparable al de países como Polonia, Portugal y Corea del Sur.

El de Oaxaca se parece más a economías de ingreso medio de América Latina. Nuevo León es un estado más desarrollado, industrializado, con mayor productividad, inversión, exportaciones y generación de empleo formal que Oaxaca.

Un joven neoleonés tiene muchas más oportunidades de encontrar un buen trabajo remunerado. Ahí se encuentran empresas de clase mundial, algunas de las cuales son las que emplean a más gente en el estado: FEMSA, Cemex, Banorte, Alfa, Arca Continental, Gruma, Ternium, HEINEKEN, Deacero, Metalsa.

Con buenos estudios, es factible encontrar un empleo de clase media. En Oaxaca, en cambio, el principal empleador es el sector público: los gobiernos federal, estatal y municipales, el IMSS-Bienestar, ISSSTE y las universidades públicas.

Destaca el magisterio con el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, las escuelas federales y estatales, y la universidad Autónoma Benito Juárez. La iniciativa privada no tiene una fuerte presencia en el estado.

Dominan las micro, pequeñas y medianas empresas, sobre todo en el sector comercial. Hay algo en turismo en la capital, Huatulco y Puerto Escondido.

Difícil encontrar, en esa línea, un buen empleo que coloque a un individuo en la clase media. Aunque Nuevo León es casi cuatro veces más rico que Oaxaca, un maestro de educación básica pública con una plaza de tiempo completo gana prácticamente lo mismo en los dos estados.

Y es que la mayor parte de los docentes están bajo tabuladores federales de la SEP. El ingreso integrado de referencia para un maestro de educación básica está entre los 19 mil y 21 mil pesos mensuales brutos para una plaza estándar.

Con antigüedad, estímulos y promociones, muchos docentes perciben entre 25 mil y 40 mil pesos mensuales. Directores, supervisores y maestros con doble plaza pueden superar esos montos.

A pesar de que el costo de vida en Nuevo León es mucho más alto que el de Oaxaca, con esos ingresos un maestro es de clase media en ambas entidades, sobre todo si vive en un hogar con dos o más ingresos, como suele ser el caso. La diferencia económica entre ambas entidades es que el salario magisterial está muy por encima del ingreso promedio de la población en Oaxaca.

Ser maestro ahí es un enorme privilegio, uno de los pocos empleos que hay en el estado para vivir mejor que la mayoría de sus paisanos. Porque, asimismo del salario quincenal, un maestro de educación pública en Oaxaca recibe muy buenas prestaciones.

Está el aguinaldo que puede llegar a ser de hasta 90 días de salario. Súmese la prima vacacional, varias semanas de vacaciones pagadas, atención médica en el ISSSTE, pensiones, seguro de invalidez y vida, créditos personales y acceso a vivienda mediante FOVISSSTE.

A menudo, también, reciben compensaciones y estímulos dependiendo de la negociación sindical de ese año. De esta forma, un maestro oaxaqueño que percibe 20 mil pesos de sueldo base puede recibir prestaciones adicionales equivalentes a varios meses de su salario.

Bien por ellos. Yo no tengo nada en contra de que ganen bien.

Lo que critico es que no dan nada a cambio. Su prioridad no es la educación de los niños sino movilizarse para ganar más y más dinero.

En su lucha política, dejan a los alumnos sin clases. No es gratuito que, en los exámenes estandarizados (cuando se hacían) los que peor salían eran los estudiantes de los estados donde opera la CNTE.

En Oaxaca, Chiapas y Guerrero ser docente es un pasaporte a una clase media local muy escasa. Ahí los maestros disfrutan de una estabilidad laboral y prestaciones poco comunes en el sector privado de esos estados.

Esto explica por qué ahí son tan combativos los sindicatos magisteriales. X: @leozuckermann