Si hace un par de horas, el equipo femenino chileno había derrotado con autoridad a las brasileñas en la final, la historia se repitió en varones con un triunfo histórico de los locales por un categórico 3-0 que, aunque en los números parece lapidario, fue disputado de principio a fin en el Sudamericano de Tenis de Mesa, que se disputó en el Estadio Nacional. En el primer partido, Nicolás Burgos debió bregar constantemente para superar a Guilhermo Teodoro.

Viejos conocidos desde infantiles, el pleito fue golpe a golpe, cargado de emoción y con un final donde el chileno picó de atrás. Su triunfo fue, sin querer, un empuje para sus compañeros.En el segundo turno, Gustavo Gómez ratificó la solidez de sus partidos anteriores y destrozó en tres sets a Leonardo IIzuka, quien en el segundo set se salió de las casillas y pateó uno de los rincones de la cancha.

La superioridad de su rival fue tan abrumadora que no lo soportó, se fue desorientado y con gestos antideportivos. “Estuve súper sólido y con mucha confianza. Nicolás lo había hecho muy bien y eso me dio el empuje”, expresó el tenimesista local.Eusebio Vos, quien había sido el héroe en la semifinal de la mañana frente a Argentina, salió dispuesto a darlo todo y a ratificar la diferencia plasmada por sus compañeros.

El partido fue tenso, con ambos deportistas jugando puntos al límite y con el chileno muy concentrado. La diferencia fue más mental y el grupo terminó abrazado y saltando por un triunfo sufrido, pero justo.

Chile es campeón y con una generación que sigue en alza.El festejo femeninoEn un durísimo partido final, Daniela Ortega le dio el tercer punto a Chile en la competencia por equipos femenina al derrotar a la brasileña Giulia Takahashi y le otorgó el título sudamericano a la escuadra nacional.Visiblemente emocionadas, las integrantes de la selección ingresaron a la cancha para abrazar, saltar y llorar junto a Ortega quien selló el definitivo triunfo por 3-1. La tenimesista fue la pilar y líder de la jornada.

Ganó sus dos partidos (el primero a Victoria Strassburger) con categoría, moviendo a sus rivales y jugando con garra y calidad. Takahashi había puesto la serie en tablas al derrotar a Tania Zeng con relativa facilidad y Valentina Ríos dio cuenta de Laura Watanabe, después de una recuperación en la que el público fue protagonista porque levantó su juego con el aliento. “No me gusta jugar mucho de local porque siempre es una doble presión, pero anoche nos juntamos con las chicas y nos juramentamos dejar todo en la cancha para obtener el título.

Es una emoción muy grande porque, asimismo, soy la que tiene más experiencia”, afirmó Ortega.Para Valentina Ríos, su triunfo también es una revancha por algunas derrotas que tuvo el año pasado en instancias similares. “Jugamos mucho con el corazón y como equipo. Sabía que no podía perder porque estábamos jugando en Chile y, afortunadamente, le dimos esta alegría a la gente que nos acompañó.

Estoy muy feliz”, expresó.