Lionel Messi empezó a jugar su sexto Mundial de la mejor manera: con tres goles frente a Argelia en el debut del grupo J. A pocos días de cumplir 39 años, el rosarino no pudo contener las lágrimas luego de hacer el primer gol a los 17 minutos del primer tiempo.

Con todo su fútbol, volvió a regalar una actuación que quedará para la historia. En un partido que empezó con dos goles anulados -uno al propio Messi-, la selección argentina volvió a demostrar toda su jerarquía de la mano de su capitán.

Primero, abrió el marcador para los dirigidos por Scaloni a los 17 minutos con un golazo de afuera del área. Luego de marcar ese tanto, Leo no pudo evitar la emoción y lagrimeó en pleno festejo, consciente de que se trata de su último Mundial.

En el segundo tiempo, a los 60 minutos, marcó el 2 a 0 con un gol sencillo, ya que tuvo que empujar la pelota a la red luego de el largo rebote que dio el arquero rival. Para completar el hat-trick, Messi convirtió a los 76 minutos su tercer tanto luego de una gran jugada colectiva.

Con sus tres goles, el rosarino volvió a agrandar su leyenda y se transformó, una vez más, en el jugador más valorado del conjunto nacional. Asimismo, se llevó una pelota más para su casa.