Son pequeñas y jóvenes, de apenas 13 y 14 años, que se mueven y se dispersan por la isla Floreana, en Galápagos. Aún no llegan a su edad madura, es decir, no están buscando áreas de anidación.

Por eso, andan husmeando la tierra seca y las zonas altas, como quien reconoce una casa de la que no sabían, pero que, de algún modo, sus genes la recuerdan. Hace algo más de 150 años que una tortuga gigante no pisaba el suelo de la isla. 158 de ellas volvieron en este 2026.

Más noticias En la isla Floreana, en Galápagos, la inteligencia artificial redujo 98% el monitoreo manual Floreana, en Galápagos, vuelve a tener tortugas gigantes luego de más de un siglo Fundación Charles Darwin asume rol clave luego de ser designada en la restauración de Floreana Información veloz e inteligente en la isla Floreana cambia a Galápagos Que esas tortugas hayan podido regresar y que se las pueda acompañar, mientras buscan su lugar, tiene mucho que ver con algo que no se ve:una red de cámaras, sensores, antenas y otros instrumentos instalados en la isla. Por primera vez, desde el 1 de febrero de 2026, mandan información en tiempo real a los guardaparques, investigadores y técnicos de Galápagos.

Se trata del sistema Smart Island, con una inteligencia artificial que aprendió a reconocer gatos y roedores, entre miles de fotos. Se han instalado 125 cámaras trampa y 48 cámaras LinkEye (inalámbricas y para lugares remotos), que son del sistema Smart Island.

Se prevé implementar más de 100 cámaras adicionales y la proyección para fines de 2026 es contar con 450. “¡Imagínate tener 450 ojos cada 35 hectáreas en una isla de 17 200 hectáreas! Puedes ver todo”, expresa Renato Pérez, coordinador de Innovación Tecnológica del Programa Galápagos de la Fundación Jocotoco, el socio que carga con buena parte del trabajo de campo del proyecto.

La inteligencia artificial de Smart Island ayuda al Parque Nacional Galápagos a elegir los hábitats ideales para reintroducir especies en isla Floreana y a seguir su comportamiento en tiempo real, explica Christian Sevilla, director de Ecosistemas de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, la institución que lidera el Proyecto de Restauración Ecológica de Floreana. Un ejemplo son las 158 tortugas reintroducidas en febrero de 2026.

Esta información le puede interesar: La isla Floreana es el primer destino de Galápagos en ser uno de los Pueblos Mágicos Cómo se monitorea a las tortuga gigantes Cuando llevaron a las tortugas, las dividieron en dos grupos. Por ahora, uno de ellos se estableció en la zona de transición, es decir, casi llegando a la parte alta de la isla; el otro grupo busca la costa y esto tiene una explicación.

Sevilla cuenta que las tortugas de esta isla, de acuerdo con los datos históricos, son más de tipo montura, por lo que pertenecen a áreas más secas o más áridas. Apenas tienen cuatro meses en Floreana y, al menos, son necesarios tres años más para determinar que han encontrado su hábitat.

Asimismo, es partir de los 20 años que empiezan a reproducirse y a poner sus huevos, por lo que en ese momento deben escoger sus áreas de vida. Toda esta información del movimiento de las tortugas, contada por Sevilla, proviene de Smart Island.

El monitoreo también ayuda a que la siguiente reintroducción sea mucho más fácil, explica el investigador. En los planes está liberar 500 tortugas de 729 que están listas, según las condiciones de hábitat que tenga la isla.

Lo tienen previsto hacer en 2028, luego de que pase el fenómeno de El Niño -si ocurre- y aplicar el cebo para acabar con los gatos ferales y los roedores. En principio estaba planificado colocar el cebo en 2026, pero El Niño cambió los planes.

Un proyecto de 14 años para devolver especies a la isla Floreana, en Galápagos Una vista panorámica muestra a la isla Floreana, donde se introdujeron 158 tortugas gigantes. Foto: Fundación Charles Darwin Para entender por qué la tecnología importa, hay que saber lo que la antecede.

El Proyecto de Restauración Ecológica de Floreana arrancó en 2011 y ya lleva casi 14 años de ejecución. Su ambición es enorme: restaurar las 17 200 hectáreas que mide la isla entera y con menos de 200 habitantes.

Floreana fue una de las pocas islas del archipiélago con agua dulce, y por eso una de las primeras en ser colonizada. Con los humanos llegaron las especies invasoras: cabras, burros, asnos y cerdos, que fueron erradicados en décadas anteriores.

Quedaban los más difíciles: los gatos ferales y los roedores. Sevilla describe que el proyecto tiene tres fases —planificación, erradicación y, finalmente, monitoreo y reintroducción de las especies que la isla había perdido—.

Es en esa tercera fase donde Smart Island se vuelve un protagonista efectivo y útil. Sevilla aclara que no se implementan acciones si no tienen suficiente información científica. “La inteligencia artificial, no decide, informa.

Es un instrumento más, al servicio de decisiones que son revisadas por comités y expertos, y que en última instancia toma el Parque, indica. Lea esta información: Galápagos: 13 especies extintas en la isla Floreana serán reinsertadas De sacar una tarjeta de memoria a recibir una alerta en el celular Corey Lockman, de Wildlife Protection Solutions (izq), explica a Juan Pablo Mayorga, de la Fundación Jocotoco, el funcionamiento de las cámaras inteligentes de Smart Islands.

Foto: Island Conservation El monitoreo con cámaras no es nuevo en Floreana. Empezó en 2024, pero entonces funcionaba de otra manera: alguien tenía que caminar hasta cada cámara, sacar la tarjeta de memoria, volver y revisar foto por foto en una computadora. “Muy antiguo, muy manual”, reconoce Sevilla.

Hasta , un gato detectado en una imagen ya podía estar a kilómetros de distancia. Los cambios llegaron cuando Island Conservation propuso instalar un sistema en tiempo real: Smart Island.

José Cabello, director general para América Latina y el Caribe de esa organización, explica que Smart Island es un sistema de monitoreo en tiempo real basado en inteligencia artificial que integra cámaras, trampas y sensores en la isla Floreana, en Galápagos, para detectar especies y amenazas. Su funcionamiento parece sencillo, pero detrás hay años de trabajo.

Las cámaras detectan movimiento y disparan una foto. Esa imagen viaja por una red inalámbrica —la tecnología LoRaWAN— hasta una antena, de ahí a una antena Starlink, y por satélite a un servidor en Estados Unidos donde una inteligencia artificial, desarrollada junto a la organización Wildlife Protection Solutions, revisa cada fotografía.

Esa misma IA, curiosamente, nació en África para detectar a quienes cazaban rinocerontes; hoy reconoce ratas y gatos en Galápagos. Funciona, más o menos así, según lo cuenta Cabello.

A las 06:56 de una mañana de junio de 2026 vibra el celular. No es un mensaje del trabajo ni una cadena de WhatsApp: es una rata.

La foto llega sola, con un recuadro amarillo encima del animal y una palabra —”roedor”— puesta por una máquina que estaba atenta antes que cualquiera en la isla Floreana, en Galápagos. El equipo de campo del Parque Nacional y de la Fundación Jocotoco -ejecutor del proyecto- ya sabía qué cámara la había visto, en qué cerro y a qué hora.

¿Y qué tan bien lo hace? “La inteligencia artificial ha tenido un éxito sobre el 96%”, dice Cabello. “Estadísticamente, es un 100%. Si hay un gato o un roedor, te lo dice directamente”.

Lo que antes tomaba seis meses de revisión humana hoy se resuelve en horas. Esta información es importante: ¡Nuevos huéspedes!

Iguanas marinas nacieron en la Isla Floreana, en Galápagos De reaccionar a anticiparse en la preservación de Floreana Para quienes están en el terreno, el cambio fue radical. Renato Pérez lo resume así: pasaron de una conservación reactiva a una proactiva.

Antes, recuerda Pérez, probaron un sistema satelital, cuya data llegaba con una semana o 10 días de retraso. “Imagínate que te llega una alerta de que viste un gato… pero hace una semana. ¿Ahora dónde está?

¿Al norte, al sur, al este?”. Con LoRaWAN, en cambio, el equipo recibe la información en tiempo real y 15 minutos después, el equipo ya está en el punto con perros cazadores estableciendo un perímetro.

Las cifras lo confirman. En 2024 detectaban cinco o seis gatos cada tres meses; hoy el rango es de 10 a 20 individuos mensuales, y la reacción baja de dos meses a menos de 24 horas, recuerda Sevilla.

Desde el 1 de febrero hasta el 15 de junio, las cámaras tomaron 333 674 imágenes. De todas ellas, la inteligencia artificial filtró 4 185 como posibles alertas.

El equipo solo tuvo que mirar esas. “Eso se hizo en cuestión de segundos —dice Pérez—; nos hubiera costado semanas de trabajo hacerlo manualmente”. Eso implicaba caminar 30 kilómetros bajo el sol.

Los invasores aún no han sido eliminados de Floreana Floreana todavía no está libre de roedores ni de gatos, ya que en agosto de 2024, las cámaras detectaron un roedor cuando el equipo creía haber logrado la erradicación total. “Fue una noticia devastadora”, admite Pérez. Una nueva aplicación de cebo, que iba a realizarse en 2026, se postergó hasta 2027 por la amenaza de un fenómeno de El Niño, ya que sus lluvias descompondrían el producto.

Sevilla calcula que recién hacia 2028 podría declarar la isla libre de estas dos especies. El monitoreo ha permitido documentar algo que parecía improbable: la reaparición natural del pachay de Galápagos, un ave que no se registraba desde 1835, la época en que Charles Darwin visitó el archipiélago.

Han vuelto también las palomas de Galápagos, los caracoles terrestres —que de unos pocos pasaron a cientos— y los cucuves de islas vecinas. “Floreana vuelve a florecer”, como dice el lema del proyecto. A las tortugas se sumaron, este año, 60 búhos liberados entre abril y junio, cuenta Sevilla.

Habían pasado cerca de tres años en cautiverio, porque el veneno (cebo) usado contra los roedores se acumulaba en las lagartijas e invertebrados de los que se alimentan. Antes, para seguirles el rastro luego de la liberación, se les colocaba un radiocollar cuya batería duraba apenas tres meses.

Ahora Smart Island permite verlos en tiempo real. “El sistema nos permite ver por dónde pasan”, apunta Sevilla. “Vamos a poder saber: en este sitio se encuentran tantos búhos, tantas tortugas, tantos pachay”. Las tortugas, asimismo, no son una especie cualquiera.

Sevilla las llama “las ingenieras del ecosistema”: al comer vegetación, dispersar semillas en sus heces y mover la tierra, reactivan procesos que ninguna otra especie reemplaza. Por eso se reintrodujeron primero.

Después vendrán las culebras, los cucuves propios de Floreana —que sobreviven como remanente en los islotes Gardner y Champion— y hasta cinco especies de pinzones. En resumen, en 2026 regresaron a isla Floreana 158 tortugas gigantes y unos 60 búhos, y reapareció de forma natural el pachay de Galápagos, un ave sin registro desde 1835.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de El Comercio de Ecuador (@elcomerciocom) El éxito detrás de la tecnología en Floreana Hay una advertencia que Cabello repite con insistencia: “Los equipos no sirven de nada si no existe una organización atrás que te diga qué hacer con la información.” Floreana funciona, sostiene, porque se juntaron tres piezas: el Parque Nacional Galápagos, que decidió acoger la tecnología y aporta una red de telecomunicaciones que aceleró todo; una organización local con presencia permanente en el campo, como Jocotoco; y un asesor con casi cuatro décadas de experiencia en erradicación de invasoras, Island Conservation. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de El Comercio de Ecuador (@elcomerciocom) Un piloto que será exportado a Chile Lo que ocurre en Floreana no se va a quedar en Floreana.

En palabras de Cabello es un “piloto mundial”: la primera vez que el sistema Smart Island funciona completo y en un mismo lugar. El plan es replicarlo.

El próximo destino es Chile, en la comunidad de Robinson Crusoe, en el archipiélago de Juan Fernández y ha despertado interés en 12 islas de Croacia, cuenta Pérez, quien estuvo en ese país para contar la experiencia. En Robison Cruseo, empezó a trabajar Island Conservation con la difusión de información a la población por qué van a aparecer antenas en una isla que hoy no tiene ninguna.

Allí la inteligencia artificial deberá aprender a reconocer otras invasoras, como el coatí. Un sueño a lo grande para monitorear Galápagos En Galápagos, el sueño es aún mayor.

Renato Pérez lo imagina como un centro tipo “911” ecológico, con pantallas que muestren en tiempo real lo que pasa en cada isla. Y Sevilla recuerda que la amenaza no es solo biológica: con apenas 290 guardaparques es imposible vigilar un área gigante, pero tener “ojos en todo Galápagos en tiempo real” podría ayudar también contra el tráfico de especies.

Por ahora, lo concreto cabe en una imagen sencilla: una tortuga joven caminando por una pampa de Floreana, buscando dónde quedarse, mientras a kilómetros de distancia una cámara registra su paso y alguien, frente a una pantalla, confirma que la isla está lista para recibirla de vuelta. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de El Comercio de Ecuador (@elcomerciocom) Información externa: Las islas Galápagos, Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad Preguntas frecuentes sobre el sistema de monitoreo en la isla Floreana ❓ Qué es Smart Island y cómo funciona en isla Floreana, Galápagos Smart Island es un sistema de monitoreo en tiempo real, basado en inteligencia artificial, que integra cámaras, trampas y sensores en isla Floreana (Galápagos) para detectar especies y amenazas y permitir decisiones de conservación inmediatas.

Fue diseñado por Island Conservation junto a Wildlife Protection Solutions. Contexto: Las cámaras detectan movimiento y envían las imágenes por una red LoRaWAN y satélites Starlink a un servidor donde una inteligencia artificial identifica al animal con más del 96% de acierto y avisa por WhatsApp a los equipos del Parque Nacional Galápagos y de la Fundación Jocotoco.

Antes había que sacar tarjetas de memoria y revisar miles de fotos a mano; hoy la reacción frente a un gato bajó de dos meses a menos de 24 horas. Floreana es el primer lugar del mundo donde el sistema funciona completo. ❓ Cómo la inteligencia artificial ayuda a reintroducir especies en isla Floreana La inteligencia artificial de Smart Island ayuda a elegir los hábitats ideales para liberar a cada especie, a seguir su comportamiento en tiempo real luego de la suelta y a acelerar la erradicación de invasoras, que es la condición previa para cualquier reintroducción en isla Floreana.Contexto: Christian Sevilla, director de Ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, explica que el sistema permite saber dónde se establecen las 158 tortugas gigantes reintroducidas en 2026 y monitorear a unos 60 búhos liberados entre abril y junio; antes, un radiocollar duraba apenas tres meses.

Al detectar gatos y roedores casi al instante, la tecnología reduce la amenaza que extinguió a esas especies y deja la isla en condiciones de recibirlas. ❓ Qué especies han vuelto a isla Floreana gracias al monitoreo con inteligencia artificial A isla Floreana han regresado 158 tortugas gigantes y unos 60 búhos reintroducidos en 2026, y se documentó la reaparición natural del pachay de Galápagos, un ave sin registro desde 1835. También han vuelto palomas, caracoles terrestres y cucuves de islas vecinas.Contexto: Las tortugas son consideradas “ingenieras del ecosistema” porque dispersan semillas y reactivan procesos que ninguna otra especie reemplaza; por eso se reintrodujeron primero.

El plan a futuro incluye culebras y cucuves propios de Floreana —que sobreviven como remanente en los islotes Gardner y Champion— y hasta cinco especies de pinzones. No por casualidad, el lema del proyecto es “Floreana vuelve a florecer”. ❓ La isla Floreana ya está libre de ratas y gatos invasores No todavía.

Isla Floreana aún no está libre de roedores ni de gatos ferales; el Parque Nacional Galápagos estima que recién hacia 2028 podría declararla libre de ambas especies.Contexto: En agosto de 2024 las cámaras detectaron un roedor cuando el equipo creía haber logrado la erradicación total. Una nueva aplicación de cebo prevista para este año se postergó a 2027 por la amenaza de un fenómeno de El Niño.

Quedan unos 15 a 20 gatos en la isla, y hoy se detectan entre 10 y 20 individuos al mes, frente a los 5 o 6 cada tres meses de 2024. ❓ Dónde se replicará el sistema de inteligencia artificial de isla Floreana en Galápagos y el mundo El modelo probado en isla Floreana se replicará primero en Chile, en la isla Robinson Crusoe del archipiélago Juan Fernández, y ha despertado interés en 12 islas de Croacia; dentro de Galápagos se busca extenderlo al resto del archipiélago.Contexto: Island Conservation considera a Floreana un “piloto mundial”: la primera vez que el sistema funciona completo en un solo lugar. En Robinson Crusoe la inteligencia artificial deberá aprender a reconocer otras invasoras, como el coatí.

En Galápagos, con apenas 290 guardaparques para un área casi del tamaño del Ecuador continental, el sueño es un centro tipo “911” ecológico que vigile todas las islas en tiempo real, también contra el tráfico de especies.