El director técnico de la selección de Francia, Didier Deschamps, expresó su preocupación por el estado del terreno de juego del MetLife Stadium o Estadio Nueva York, luego de la victoria de su escuadra por 3-1 ante Senegal. El estratega advirtió que la superficie dista mucho de los estándares a los que están acostumbrados los futbolistas que militan en las ligas europeas, lo cual obliga a un proceso de adaptación acelerado durante la competencia.

Al concluir el encuentro, el entrenador galo pormenorizó las características técnicas que modifican el comportamiento del balón en dicho escenario. En conferencia de prensa, Deschamps explicó que la superficie "es diferente.

Hay que acostumbrarse. El hecho de que haya una losa de hormigón debajo hace que las fibras de la hierba sean muy cortas".

Asimismo, explicó que estas condiciones estructurales alteran directamente la dinámica del juego, manifestando que "el rebote es diferente y el césped cambia en función de su riego". La escuadra francesa no pudo realizar entrenamientos previos en la cancha debido a las normativas de la FIFA, lo que complicó la previsión del cuerpo técnico.

Ante esto, el timonel resaltó la dificultad para elegir el calzado adecuado, argumentando que "los jugadores no se arriesgaban a usar tacos de aluminio porque no hay mucho espesor. Como no nos entrenamos allí, es complicado.

Les advertí, pero es diferente de lo que están habituados a tener". La situación en el Estadio Nueva York abre grandes dudas de cara a la fase final del torneo ya que será ahí donde se albergará el partido definitivo para coronar al nuevo campeón del mundo el próximo domingo 19 de julio de 2026.

En Estados Unidos, la FIFA y el comité organizador han trabajado en escenarios de la NFL para convertirlos en las sedes mundialistas.