Marcada por un áspero choque ideológico, político y legal, la relación entre Elon Musk y Europa se ha enrarecido aún más en un nuevo capítulo, luego de que el millonario estadunidense incitara por la plataforma X —de la que es propietario— a la deportación de inmigrantes en respuesta al ataque de un refugiado sudanés contra otro hombre en Belfast, la capital de Irlanda del Norte.Las controversias de Musk no sólo ha implicado al Reino Unido sino que se extienden también a la Unión Europea (UE) —de la que Londres no forma parte— y que, según expertos, como superpotencia reguladora y baluarte de los derechos, representa un obstáculo para sus intereses como principal exponente del tecnocapitalismo soberanista y populista. Musk llama asesinos a los inmigrantes“¡Migrantes asesinos que decapitan a gente inocente en su propia ciudad es lo que enfurece a las personas, no las redes sociales!”, escribió el CEO de SpaceX y Tesla, quien también acusó al primer ministro británico, Keir Starmer de “odiar a los blancos”. “Millones deben irse”, agregó Musk en X en respuesta al ataque del sudanés Hadi Alodi contra el ciudadano de origen escocés Stephen Ogilvie, al que intentó degollar el 8 de junio.El hecho causó violentos desórdenes en Belfast y represalias contra inmigrantes, condenados por la primera ministra de Irlanda del Norte (que forma parte del Reino Unido), Michelle O’Neill, según la cual “los Elon Musks de este mundo orquestan odio y tensión cómodamente sentados en sus casas”.Nuevo choque con el primer ministro StarmerEl primer ministro británico no mencionó a Musk por su nombre pero denunció a “aquellos que alientan esto (los desórdenes), online o en otro sitio”.Días antes, Starmer había acusado al multimillonario estadunidense de origen sudafricano de “interferencia” y de “alimentar la división” por los mensajes que dedicó en X contra las autoridades inglesas por la muerte de Henry Nowak, un estudiante de 18 años asesinado en Southampton en diciembre por Vikrum Digwa, de origen sij.Según el diario The Financial Times, en la última semana de mayo el magnate publicó más de 110 posts en su red social relacionados con el caso e imágenes grabadas por las videocámaras de la policía, en las que se ve a Nowak esposado luego de ser apuñalado por Digwa, que lo acusó falsamente de insultos racistas.El joven murió por las heridas y el asesino fue recientemente condenado a cadena perpetua en un caso que ha causado controversia en Gran Bretaña y que Musk ha utilizado para denunciar un presunto racismo contra los blancos.“Necesitamos reafirmar quiénes somos como país porque Musk, una vez más, ha estado interfiriendo en nuestra política en los últimos días, intentando alimentar la división.

Eso no es lo que somos en Gran Bretaña”, declaró Starmer en una visita oficial a York el 4 de junio.No obstante, se trata del último de una serie de desencuentros entre el primer ministro y el propietario de X, iniciados prácticamente desde que el líder laborista llegó al gobierno.En sus primeros meses de mandato, Starmer fue acusado por el multimillonario de haber fracasado, cuando encabezaba la Fiscalía de la Corona entre 2008 y 2013, en la persecución de las redes de explotación sexual de menores, las llamadas grooming gangs, que operaban en diferentes localidades del país. Musk ha intervenido frecuentemente en los asuntos internos británicos, en especial contra la inmigración o en temas de seguridad pública, identidad nacional o libertad de expresión.

También ha apoyado abiertamente al activista de extrema derecha Tommy Robinson, mientras que ha roto con Nigel Farage, líder del partido de derecha Reform UK, al que considera “blando”.Multa millonaria de la UE a MuskCon la Unión Europea la relación es todavía más conflictiva, e incluso Musk ha llegado a decir que esa institución “debe ser abolida” para regresar la soberanía a los países en lo individual.En diciembre, Bruselas multó a la plataforma X de Musk con 120 millones de euros (unos 140 millones de dólares), por graves violaciones a la Ley de Servicios Digitales europea (DSA, por sus siglas en inglés), entre ellas el diseño engañoso de su insignia azul de verificación, la falta de transparencia en su acervo de publicidad y la negativa a dar acceso a datos públicos.Luego de la sanción, el magnate atacó a la UE y la llamó “el cuarto Reich”, definiéndola como una entidad “corrompida por la burocracia”. En febrero, Musk presentó un recurso ante el Tribunal europeo contra la multa, aunque en marzo X aceptó modificar el propio sistema de verificación de usuarios en territorio comunitario para cerrar la disputa.Asimismo, la Unión Europea ha abierto una indagación formal sobre la plataforma X por otras presuntas violaciones de la DSA, en particular por la presunta creación no consensual, a través del chatbot Grok, de contenidos sexualmente explícitos o ilegales que involucran a mujeres y menores de edad.Conflictos con Francia, Alemania y EspañaMusk se ha enfrentado con casi todos los principales líderes europeos y el presidente francés, Emmanuel Macron, lo ha acusado de apoyar “una internacional reaccionaria en Europa”.En febrero, la unidad de crimen cibernético de la fiscalía de París ordenó un registro de las oficinas francesas de X por presuntas violaciones relacionadas con la extracción de datos y complicidad en la tenencia de contenidos ilícitos.En Berlín, el propietario de X fue acusado por el canciller Friedrich Merz de injerencia en la política local por apoyar abiertamente al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD, por su sigla en alemán) en las elecciones de 2025.A inicios de 2026, Musk insultó al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, por la aprobación de una medida destinada a regularizar a más de medio millón de inmigrantes y por el anuncio de querer vetar el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años.Así es la cercanía con MeloniSin embargo, Musk ha mantenido su apoyo a la primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, quien ha recambiado, calificándolo como un “genio” y un “extraordinario innovador”.En septiembre de 2024, Musk entregó a Meloni en Nueva York el premio Global Citizen, del Atlantic Council, y la definió como una líder “honesta” y “auténtica”, mientras en 2025 SpaceX, propiedad de Musk, e Italia firmaron un acuerdo para el transporte de experimentos científicos a Marte a bordo de la nave Starship.Medios italianos informaron igualmente que SpaceX y Roma estaban por alcanzar un acuerdo histórico por mil 500 millones de euros para dotar de servicios de seguridad al sector público italiano, aunque Meloni luego precisó que se trataba solamente de pláticas exploratorias.También en 2025, Musk atacó a los jueces italianos que pusieron el alto al proyecto de Meloni de crear centros de reclusión de inmigrantes en Albania, aunque el presidente, Sergio Mattarella, que es el garante de la Constitución, intervino para decir que Italia era un país democrático que sabía tomar sus propias decisiones y que su soberanía debía ser respetada.

Representante de la oligarquía tecnopopulistaPara la politóloga italiana Nadia Urbinati, Musk es el principal representante de una nueva oligarquía tecnopopulista que desean ver el desmantelamiento de la UE como superpotencia reguladora, obstáculo para el tecnocapitalismo y baluarte de una cultura de los derechos humanos que limita los intereses del propietario de X.“Musk tiene una visión anarcoide y de imposición autoritaria de sus propias visiones y opiniones. Se avala de la fuerza de quien detenta el poder económico”, expresó Urbinati en un reciente debate patrocinado por el Instituto de Estudios de Política Internacional (ISPI, por su sigla en italiano).La experta califica la visión del también CEO de Tesla como un “futurismo oligárquico”, apoyado igualmente por otros representantes de la alta tecnología del Silicon Valley californiano.

El objetivo de esta élite, según Urbinati, es superar los parlamentos y las decisiones basadas en el voto popular, sustituyéndolas con gobiernos guiados por los algoritmos y la inteligencia artificial, donde el poder decisional queda en manos de quien construye las infraestructuras tecnológicas y mediáticas. MD