La Conmebol no ha podido emular la exitosa cosecha de otras versiones de la Copa del Mundo. Después de que cuatro equipos ya debutaron en la edición de 2026, las escuadras de Sudamérica todavía no conocen las victorias, situación inédita en las últimas versiones del torneo.

Solo queda que sumen sus primeras apariciones Argentina, que lo hará frente Argelia (este martes, a las 21 horas) y Uzbekistán que se medirá ante Colombia (miércoles, 22 horas).El primero en saltar a la cancha fue Paraguay. La Albirroja de Gustavo Alfaro no pudo tener un peor comienzo, no solo porque tuvo que medirse ante Estados Unidos, uno de los anfitriones.

El debut de los guaraníes fue una debacle, ya en el primer tiempo caían goleados por 3-0, en un partido que terminó con un expresivo 4-1 en contra que incluso pudo ser más abultado, por lo que sucedió en Los Ángeles.Un día más tarde, tocó el turno de Brasil, elenco que era casi una incógnita, no solo por el cambio generacional. También por la presencia de Carlo Ancelotti.

La presentación del Scratch estuvo muy por debajo de lo esperado. Se vio superado en gran parte por Marruecos y solo una genialidad de Vinícius Júnior permitió el empate 1-1 de la Canarinha.

Eso le valió críticas del histórico Romario.La jornada del domingo fue aún más aciaga. Ecuador hizo un partido ordenado y lleno de intensidad ante Costa de Marfil.

Incluso los del Guayas tuvieron dos tiros en el travesaño. No obstante, en el último minuto del tiempo reglamentario perdieron las marcas para permitir que los africanos se impusieran por la cuenta mínima, resultado que los complica sobre manera en un grupo que también conforma Alemania, que barrió con Curazao con un expresivo 7-1.Con estos malos resultados a cuestas, la expectativa sudamericana se trasladó hasta el estreno de Uruguay.

La Celeste de Marcelo Bielsa se vio complicada por el ordenado juego de la selección de Arabia Saudita, la que se puso en ventaja bien tarde en la primera mitad. Solo a 10 minutos del final, el conjunto charrúa pudo lograr el 1-1 final, pese a que dejó varias dudas en su juego.

En el tiempo adicional lo pudo ganar, pero se encontró con las buenas respuestas del guardameta Mohammed Al Owais.Contraste históricoEstos números que ponen a los cuadros de este lado del planeta en un muy mal momento. Después del debut de cuatro naciones, todavía no consiguen victorias en este Mundial.

El saldo es de dos empates y dos derrotas para los seleccionados de la región. Aún falta que debuten Argentina (enfrenta a Senegal) y Colombia (ante Uzbekistán).Se trata de un pobre registro que solo tenía un antecedente en 96 años de mundiales.

Fue en Alemania 1974, que empezó con un empate sin goles de Brasil ante Yugoslavia como único resultado positivo. A la Verdeamarelha la acompañaron tres derrotas: el 0-1 de Chile ante la República Federal de Alemania, el 2-3 de Argentina frente a Polonia y la victoria 2-0 de Países Bajos sobre Uruguay.El contraste es evidente cuando se mide con otras confederaciones de la FIFA.

Asia, por ejemplo, cuenta con un presente mucho más provechoso en el arranque del certamen que se disputa en Norteamérica: van invictos. Corea del Sur venció a República Checa por 2-1, Qatar igualó 1-1 ante Suiza, Japón rescató un empate 2-2 ante Países Bajos, Uruguay 1-1 ante Arabia Saudita, mientras que Irán tuvo una paridad de 2-2 con Nueva Zelanda.

También se les añade el triunfo de Australia por 2-0 sobre Turquía. Pese a que es país de Oceanía, está afiliado a la AFC.

El desglose es de cuatro empates y dos victorias para los asiáticos.Los africanos, por otro lado, también han sumado un triunfo: el de Costa de Marfil sobre Ecuador. Asimismo Egipto compitió de buena forma en su empate 1-1 ante Bélgica y Marruecos le robó puntos a Brasil (1-1).

El resultado más sorprendente de la jornada también vino de la CAF, con el 0-0 histórico de Cabo Verde ante España. Claro que África sí ha tenido tropiezos, como el de Sudáfrica ante México en la inauguración (2-0) y la goleada sufrida por Túnez ante Suecia (5-1).Las explicaciones del contraste son variadas.

Si bien Sudamérica sigue siendo un proveedor importante para las principales ligas europeas, hoy sus selecciones lamentan no tener a todas sus figuras juntas por más tiempo. Al tener a sus figuras repartidas, el tiempo de preparación ha disminuido.

Los elencos asiáticos, en cambio, tienen algunos futbolistas repartidos, pero también mantienen una base que entrena junta durante toda la temporada. Por ejemplo, Arabia Saudita saltó al campo con jugadores casi solo de su medio local y rescató un empate ante Uruguay.La histórica rivalidad entre la UEFA y la Conmebol presenta una brecha cada vez más grande.

Y si bien Argentina es el campeón del mundo vigente, las instancias finales cada suelen tener una proporción más amplia de Europa. Por ejemplo, en Qatar 2022 las semifinales eran dos europeos, un sudamericano y un africano.

En Rusia 2018 fue más evidente la diferencia: cuatro equipos europeos llegaron a esa ronda.Es una tendencia que también se marcó en el Mundial de Clubes de 2025. En aquel certamen, también disputado en Estados Unidos, los equipos de la Conmebol dieron batacazos en la fase de grupos.

No obstante, a la hora de las definiciones, la UEFA sacó ventaja: en semifinales hubo tres europeos y un sudamericano. El campeón terminó siendo el Chelsea y su rival en la final el PSG.