Hace más de 30 años, Costa Rica decidió que su modelo turístico sería sostenible. Gracias a eso hoy preside la comisión de sostenibilidad de ONU Turismo y ha revertido la deforestación pasando del 20 % al 60 % de cobertura boscosa.

Colombia, con su inmensa riqueza natural y una marca país que late con fuerza, ha mirado ese ejemplo de cerca para seguir impulsando el intercambio de lecciones turísticas que prometen seguir fortaleciendo a dos potencias del turismo de naturaleza.Rana ojos rojos (Agalychnis callidryas): Habitante icónica del bosque lluvioso. Sus vibrantes ojos rojos son un mecanismo de "parpadeo defensivo": al dormir, esconde el color, pero si un depredador se acerca, abre los ojos de golpe para asustarlo y huir.

Es endémica del Caribe costarricense y vive en plantas como la heliconia.Miguel A. CruzCosta Rica lleva más de tres décadas demostrando que es posible crecer turísticamente sin destruir aquello que atrae a los viajeros.

Con más del 30% de su territorio protegido, una cobertura boscosa que pasó del 20% al 60% en cuarenta años y un modelo de sostenibilidad que hoy preside la comisión de ONU Turismo, este pequeño país centroamericano se ha convertido en un referente mundial. Durante 2025, Colombia representó el 1,07 % del total de llegadas a Costa Rica y el 22,98 % de los visitantes provenientes de toda Sudamérica, consolidándose como el mercado más importante de la región con un total de 31.361 visitantes.

Y en 2026, entre enero y abril, llegaron 11.302 pasajeros nacionales, lo que representa un incremento del 12 % con respecto al mismo periodo del año anterior. Pero para Ireth Rodríguez, jefa del departamento de promoción del segmento vacacional del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), esas cifras no son solo motivo de celebración, sino también una llamada a la responsabilidad: “no queremos que el costarricense sufra por el turista internacional”.

Por eso, mientras otros destinos buscan atraer más visitantes sin medida, Costa Rica está dando un paso audaz al estudiar la posibilidad de fijar un tope anual de llegadas para evitar la saturación y proteger la experiencia de valor que ofrece a cada viajero. En diálogo con El Espectador, Rodríguez comentó las claves de un modelo que ha inspirado al mundo, desde el certificado de sostenibilidad turística que pronto cumplirá 30 años hasta los productos emergentes como el wellness y la terapia de bosque.

También habla del perfil del viajero colombiano —cada vez más femenino, viajero solo y con alto nivel educativo— y de la calidez que comparten ambas naciones. Costa Rica es un referente mundial en turismo de naturaleza.

¿Qué medidas específicas están implementando para que este modelo sea visible a nivel internacional, pero también para que los propios ticos comiencen a visitar sus zonas naturales? Este modelo, que lo venimos trabajando desde hace más de 30 años, es un modelo a la tica.

Porque decidimos cuál era el modelo de desarrollo de turismo que queríamos y es uno basado en la filosofía de la sostenibilidad. Desde ahí se tomaron medidas para que nuestras empresas turísticas siguieran las mejores prácticas de sostenibilidad, no solo de la conservación del medio ambiente, sino de la conciencia que las empresas deben tener sobre el impacto que sus operaciones generan en el bienestar de las comunidades.

¿Qué medidas? Tenemos un certificado de sostenibilidad turística que incluye nueve categorías de empresas.

El próximo año celebramos 30 años de haberse creado. El Global Sustainable Tourism Council ha considerado que nuestro certificado reúne todas las características de sostenibilidad que lideran en el mundo.

Por eso, hoy tenemos la presidencia de la Comisión de Sostenibilidad de la ONU Turismo. Nosotros hace 35 años decidimos por una forma de desarrollo turístico que impactara lo menos posible a la naturaleza y la biodiversidad, y que generara beneficios a las comunidades.

Nuestras leyes de conservación del entorno natural datan de incluso antes de la colonia, desde antes de la Independencia ya teníamos leyes de conservación de zonas protegidas. Hoy tenemos el 26 % del territorio protegido a nivel oficial por el gobierno y hay un 8 % de áreas protegidas privadas.

Estamos hablando de más del 30 % del territorio como área protegida. Laguna Botos, en el Parque Nacional Volcán Poás.María Alejandra CastañoSomos el único país en el mundo que revertimos la deforestación.

En los años 80 teníamos una cobertura boscosa de un 20 % del territorio. Hoy estamos cercanos a un 60 %.

También hemos hecho esfuerzos para aumentar la biodiversidad. Hace unos 10 años teníamos un 5.5 % de la biodiversidad mundial y hoy aumentamos a un 6.5 %, gracias al respeto por las áreas protegidas y porque hemos dejado que los ecosistemas naturales se restablezcan solos, lo que ha hecho que algunas especies que se declararon extinguidas volvieran.

El tema de la conservación del medio ambiente está en nuestro ADN, caracteriza a nosotros los ticos. Hemos liderado muchos esfuerzos de conservación a nivel mundial.

En el 2019, la ONU Turismo nos dio un premio, Campeones de la Champions of the Earth, a la sociedad costarricense por el plan nacional de descarbonización. Tenemos un plan que pretende, para 2050, convertirnos en un país carbono neutro.

¿Cuál es el principal desafío que tiene el ICT en temas de turismo? El desafío que tiene todo destino responsable es garantizar una experiencia de valor para el turista que nos visita.

¿Qué significa eso? Que tenemos que cuidar las regiones turísticas, no solo los clásicos, porque ya somos un país con un territorio pequeño.

Recibimos el año pasado por vía aérea casi 2.7 millones de turistas, y nosotros los costarricenses somos 5.5 millones. Lo que hemos tratado es de cumplir nuestra promesa al turista.

El overturismo es un desafío. Por eso hemos creado un programa que se llama gestión integral de destinos para lograr, desde la visión de cada comunidad, que ellos decidan qué quieren ser y desarrollar nuevos destinos turísticos, de forma tal que ese visitante pueda tener una experiencia de valor, una experiencia inolvidable y que lo transforme.

Porque muchas personas que vienen a nuestro país consideran que lo que viven aquí les permite no solo recargar energías, sino repensar algunas formas de vida que tienen en sus países. Estamos tratando de medir la capacidad de carga del destino, porque es probable que decidamos tener un tope de llegada de turistas y no crecer más allá de lo que el destino, nuestras áreas protegidas y la sociedad costarricense pueda soportar.

Costa Rica: un ejemplo en turismo responsable, natural y comunitarioIreth Rodríguez, jefa del departamento de promoción del segmento vacacional del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). / Cortesía ICT ¿Quieren proponer un tope anual de visitantes? Sí, porque no queremos que el costarricense sufra por ese visitante internacional, sino que más bien le genere desarrollo y bienestar.

Eso es el balance. Ya estamos en un proceso de contratar una firma para crear la metodología de medición para medir la capacidad de carga de todo el destino.

Los parques nacionales sí tienen medición de capacidad de carga y saben cuántos turistas diarios pueden recibir sin afectar el entorno. Así queremos para el país.

Hace 72 años abolimos el ejército porque considerábamos que los ciudadanos podemos ponernos de acuerdo, conversar si disentimos, para llegar a acuerdos en forma civilizada. Así hemos decidido vivir y es lo que queremos compartir con el mundo.

Tenemos muchas cosas que mejorar, pero hemos creído en la paz, en la conservación, en respetar lo que tenemos y lo que Dios nos dio. Esperemos que los gobernantes de otros países escuchen eso y aprendan algo, porque le invertimos más a la guerra que a la educación y la salud.

En Costa Rica se habla mucho del turismo natural, del ecoturismo, del avistamiento de aves, pero ¿cuáles son esos productos turísticos emergentes que están promoviendo y cómo hacen más diversa la canasta turística del país? Se está profesionalizando y diversificando constantemente el tema de turismo de aventura.

Nosotros tenemos prácticamente todas las actividades de aventura del mundo, excepto las que tienen relación con nieve, pero el resto se hacen acá con altísimos estándares de calidad y sobre todo seguridad. Hemos sido pioneros y nos caracteriza esa seguridad.

El bienestar: por tener tanta naturaleza, ese contacto y esparcimiento en entornos naturales es parte del bienestar. Pero empezamos a promover un bienestar que le llamamos “en pura vida” o wellness, que es esa combinación de relajación en aguas termales y spas naturales, con aventura y el cuidado, como comer saludable.

También promovemos una producción orgánica o lo más pura posible, lo menos contaminada con agroquímicos, para que todos vivamos mejor. Somos uno de los países que tiene una de las cinco zonas azules del mundo, en Nicoya, Guanacaste.

Las zonas azules son lugares donde hay más concentración de personas de más de 100 años. Investigadores internacionales han estudiado por qué esas personas viven más de 100 años y se mantienen física y mentalmente bien.

Hay muchas hipótesis: el entorno natural, las relaciones familiares, la actividad física, tener un propósito cada día para levantarse, y la alimentación saludable basada en el maíz, que ayuda mucho al bienestar del organismo. Más que un destino, la Península de Nicoya invita a reconectar de manera auténtica.María Alejandra CastañoCosta Rica está en la zona tropical del Ecuador; tenemos una cordillera volcánica con más de 100 volcanes, y los conocedores dicen que aquí hay una energía interesante, diferente.

Hay una energía en este país que hace que se conecte con la energía de los humanos y podamos descargar y conectar con lo importante. Hay muchos lugares para desintoxicar el estrés, de ese cortisol permanente que crece cada día.

Lo que hemos visto es que esos segmentos de mercado como wellness se han diversificado y han crecido. También tenemos un segmento de observadores de aves: tenemos miles de especies de aves en el país, incluso en temporada verde, de mayo a noviembre, llegan muchas especies migratorias.

Durante 2025 cerca de 34.000 viajeros colombianos escogieron Costa Rica como destino de vacaciones, lo que representó casi un 10% de aumento frente a 2024. ¿Por qué cree que se dio este aumento, cuál es el perfil del viajero colombiano y cuáles son esas actividades que ellos eligen?

Aproximadamente el 40 % o 43 % es por motivos de negocios, y el 42 % restante es por motivos de ocio y placer. Es interesante ver que muchas mujeres viajan solas.

Es una tendencia mundial el viajar solo. En Costa Rica, la característica es que son muchas mujeres viajando solas porque el destino es seguro, es amigable.

Hace 10 años, en 2016, empezamos a desarrollar un programa para diversificar mercados geográficos y entramos en la región europea. Desde ahí tuvimos muchos aprendizajes.

Por cercanía, la mayor cantidad de turistas que recibimos son estadounidenses y canadienses, pero no podemos depender solo de los mercados más cercanos. Valoramos en destinos más lejanos la sensibilidad que tienen por lo que ofrecemos.

El europeo es un cliente que aprecia mucho la naturaleza, la conservación, la sostenibilidad, el contacto con el local. Y en Sudamérica y México tenemos esa afinidad como sociedad: hablamos el mismo idioma, aunque tengamos palabrillas distintas, nos entendemos, tenemos una calidez, un trato similar.

Vemos en esos mercados un gran potencial. Colombia y Costa Rica comparten el turismo de naturaleza como su pilar.

¿Cree que hay alguna lección o política turística costarricense que se puede aplicar en Colombia y en otros países que ven en el turismo de naturaleza un pilar? Yo creo que nosotros tenemos muchos aprendizajes.

Los colombianos, las oficinas, las secretarías de turismo, han venido a que les contemos cómo hemos hecho esto, desde la definición del sistema de parques nacionales hasta el certificado de sostenibilidad turística. Cómo hemos logrado involucrar al sector turismo en la actividad de conservación.

Hemos compartido muchas experiencias. Cómo hemos logrado revertir la deforestación.

Hace más de 30 años se creó un sistema que se llama Fonafifo, el Fondo Nacional de Compensación Ambiental. A las personas que tienen un bosque que no está intervenido, o si ya está intervenido y lo quieren reforestar, se les paga una mensualidad para que lo hagan.

Así logramos revertir la deforestación. Y le hago la misma pregunta, pero a la inversa: en los últimos años Colombia ha posicionado el turismo como un motor económico con estrategias como la marca país “Colombia, el país de la belleza” o rutas turísticas muy puntuales.

¿Han visto alguna de estas estrategias colombianas como un ejemplo que se pudiese replicar en Costa Rica? Yo creo que Colombia ha seguido una línea muy fuerte e importante.

Asimismo, tiene un país muy grande, muy bello y biodiverso. Son muy poderosos en temas de inversión, porque tienen muchos recursos económicos para invertir en marketing.

Yo creo que lo importante es que la calidad de ustedes hace la diferencia. Ustedes son personas cálidas, saben dar un buen servicio, son atentas.

Por eso les va a ir bien, asimismo de las bellezas naturales que ya tienen. 👀🌎📄 ¿Ya está enterado de las últimas noticias del turismo en Colombia y en el mundo? Lo invitamos a verlas en El Espectador.