El hombre asegura que sobrevivieron “de milagro”, ya que en un primer momento estaban al lado de pared contigua a la bóveda que posteriormente fue “volada” por los criminales. La explosión destruyó la casa que alquilaba por Notario y todas las pertenencias que guardaba en su interior, entre ellas las máquinas del taller de confección su esposa.

El hombre contó que seguía despierto porque debía terminar un trabajo que tenía previsto entregar este martes, cuando a la 1:40 de la madrugada inició a escuchar intensos de disparos. “Apagué mi computadora y fui donde estaba mi señora durmiendo mis tres hijos. Le dije que parecía que había un asalto.

Nos fuimos hacia el taller de costura que está al fondo de la casa y ahí nos dimos cuenta de que el ruido venía del Banco Familiar, cuya bóveda colinda con nuestra pared”, explicó. Ante esa situación, la familia decidió refugiarse en un baño y, apenas unos minutos después, tuvo lugar la primera detonación que destruyó el taller donde inicialmente intentaron refugiarse. “Esto es un milagro de Dios, porque no hay otra explicación.

Si uno entra ahora y ve cómo quedó todo, se da cuenta de que podríamos haber muerto”, expresó. Notario relató que el humo que se generó luego de la explosión hicieron imposible la visibilidad dentro de la vivienda. “No se veía absolutamente nada.

Prendía la luz del celular y no veía nada. Era impresionante el polvo.

Lo más terrible fue eso. Si no lográbamos salir rápido, nos íbamos a asfixiar”, aseveró.

Con mucha dificultad logró sacar primero a uno de sus hijos, de cinco años, para luego regresar por su esposa y los otros dos menores, de 8 y 10 años. Según relató, cuando finalmente lograron cruzar hacia la vivienda de una vecina para ponerse a salvo, se registró una segunda explosión. “Corrimos y nos refugiamos en la casa de la vecina.

Si seguíamos dentro de la vivienda, probablemente no estaríamos contando esta historia”, indicó. Asimismo de perder todas sus pertenencias, el hombre también enfrentó una difícil situación posterior al ataque.

Debido a una confusión, fue demorado aproximadamente cuatro horas, hasta que se aclaró lo sucedido. “Estuve casi cuatro horas demorado. Pero más allá de eso, lo importante es que mis hijos están vivos.

Todo lo material se puede recuperar. Después de ver lo que pasó acá, solo puedo decir que esto fue un milagro”, concluyó.