SANTA FE.— Las economías regionales argentinas volvieron a demostrar su importancia estratégica para el desarrollo productivo del país. Durante 2025, las principales cadenas agroindustriales regionales alcanzaron exportaciones por USD 11.313 millones, el valor más alto registrado hasta el momento y un crecimiento del 5,3% respecto del año anterior, según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El desempeño confirma la capacidad de estas actividades para generar divisas, empleo y arraigo territorial en distintas regiones del país, consolidando una matriz exportadora diversa que va mucho más allá de los tradicionales complejos sojero, maicero o petrolero. Desde la pesca patagónica hasta los cítricos del norte, pasando por los lácteos santafesinos, el maní cordobés, el azúcar del NOA y la producción frutícola del Alto Valle, las economías regionales continúan fortaleciendo su presencia en los mercados internacionales y aportando valor agregado a la producción argentina.

Un crecimiento sostenido pese al avance de otros sectores exportadores Los datos muestran que las exportaciones de las principales economías regionales representaron durante 2025 el 13% de las ventas totales de bienes realizadas por Argentina al mundo. Si bien esa participación resulta ligeramente inferior a la registrada durante 2024, la Bolsa de Comercio de Rosario aclara que la caída no responde a una retracción de las economías regionales, sino al extraordinario crecimiento registrado por otros complejos exportadores, especialmente el oleaginoso y el petrolero-petroquímico.

De hecho, el valor exportado por las cadenas regionales no sólo aumentó respecto del año pasado, sino que también se ubicó un 13,7% por encima del promedio registrado durante los últimos cinco años. Para los analistas, el dato refleja la capacidad de adaptación y competitividad que mantienen estas actividades en un escenario internacional cada vez más exigente.

Pesca, lácteos y maní lideran el ranking exportador Entre las actividades que más divisas generaron durante 2025 sobresale el complejo pesquero, que volvió a ubicarse en el primer lugar del ranking nacional. Las exportaciones del sector alcanzaron los USD 2.091 millones, representando el 2,4% de todas las exportaciones argentinas.

China, España y Estados Unidos se consolidaron como los principales destinos de los productos pesqueros argentinos, concentrando cerca de la mitad de las ventas externas. Dentro del sector, los crustáceos y moluscos explicaron más del 70% de las exportaciones, mientras que los pescados frescos y congelados representaron otro 27%.

En segundo lugar se ubicó el complejo lácteo, que exportó por USD 1.522 millones y mostró uno de los desempeños más destacados del año. El podio se completa con el maní, que alcanzó un récord histórico de USD 1.228 millones exportados gracias a una excelente campaña productiva y al sostenimiento de la demanda internacional.

Los lácteos fueron los grandes ganadores de 2025 Entre todas las economías regionales analizadas, el sector lácteo fue el que registró el mayor crecimiento interanual. Las exportaciones aumentaron un 18,9% en valor y un 25,4% en volumen respecto de 2024, lo que evidencia una combinación favorable tanto de precios como de cantidades exportadas.

Detrás de los lácteos aparecen otros sectores que también mostraron un fuerte dinamismo. Las exportaciones de limón crecieron un 15,8%, mientras que las de peras y manzanas aumentaron un 11,2%.

Estos resultados reflejan la recuperación de varias actividades que durante los últimos años enfrentaron dificultades climáticas, logísticas y comerciales. Azúcar y papa, entre las actividades con mayor crecimiento de largo plazo Si la comparación se realiza contra el promedio de los últimos cinco años, los resultados son aún más significativos.

El complejo azucarero lidera ampliamente el ranking de crecimiento, con exportaciones que se ubicaron un 88,1% por encima de la media histórica reciente. En segundo lugar aparece la papa, con una mejora del 30,1%, seguida nuevamente por los lácteos, que crecieron un 25,4%.

Los especialistas destacan que estos números muestran un proceso de fortalecimiento exportador que trasciende los resultados de una sola campaña y que refleja inversiones, mejoras tecnológicas y una mayor inserción internacional de varias cadenas productivas. Los desafíos que aún persisten No todas las actividades lograron mejorar sus resultados.

Los complejos de cueros bovinos y uvas fueron los únicos entre los principales sectores que registraron caídas tanto en la comparación interanual como respecto del promedio de los últimos años. Estos desempeños reflejan las dificultades que algunos sectores continúan enfrentando por cambios en la demanda internacional, mayores costos de producción y una creciente competencia de otros países productores.

Un motor clave para las economías del interior Más allá de los números, el informe destaca el papel estratégico que cumplen las economías regionale