Un pistolero mató al artista disidente ruso Semión Skrepetski a plena luz del día este lunes en el corazón de Europa. El pintor, de 44 años, era una figura conocida de la oposición rusa.

Sus grotescos retratos ridiculizaban a la élite rusa, en especial a su presidente, Vladímir Putin, y a sus aliados, especialmente al jefe de Chechenia, Ramzán Kadírov, y al dirigente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, aunque tampoco dejaba títere con cabeza entre la disidencia y las autoridades ucranias. Su asesino lo tiroteó en un pueblo de Polonia, Biała Podlaska, a 40 kilómetros de la frontera con Bielorrusia.

Los investigadores manejan como hipótesis principal “una ejecución política”, según ha revelado el diario Zet.Seguir leyendo