"Mi hermano no quería grabarla porque el título era muy fuerte": Hermanos Yaipén revelan la historia detrás de sus grandes éxitos
Amaranta y Hermanos Yaipén unen el folclore con la cumbia en “Dime tú”“Este es un antes y un después en la historia de Hermanos Yaipén”: cómo lograron grabar con ‘El Puma’, qué tema le dedicarían al Papa y másWalter y Javier Yaipén no salen al escenario sin motivar antes a todos los integrantes del grupo. Antes de cada concierto, cuando las luces aún no se encienden del todo y el público espera al otro lado, cantantes y músicos juntan las manos.
Walter dice unas palabras. Luego todos repiten en voz alta: “Los espectaculares Walter y Javier, Hermanos Yaipén”.
Recién entonces salen, con la energía al máximo, como si la noche empezara para ellos, aunque a veces lleguen de otro escenario o de un viaje de varias horas.Ese ritual los acompaña desde el primer día. Y este 20 de junio, cuando celebren sus 26 años de trayectoria en el Gran Teatro Nacional, volverá a marcar el inicio de una noche especial antes de que se entreguen, una vez más, a su público.La celebración, no obstante, no será una más en su calendario.
Después de haber compartido el aniversario anterior con José Luis Rodríguez, ‘El Puma’, los músicos quisieron apostar esta vez por una propuesta distinta, en la que la cumbia se encuentre con el teatro para contar, desde la música y la actuación, parte del camino recorrido por la agrupación. “La puesta en escena se llama ‘Una historia bien cantada’. Está dirigida por Carlos Montalvo y cuenta con la participación de varios actores y actrices, entre ellos Natalia Salas, quien interpretará una canción junto al grupo.
En los ensayos nos sorprendió con su voz, su carisma y toda su entrega. Le encanta la cumbia”, comenta Walter con emoción.LEE MÁS: “Quienes crecimos sin tanta tecnología disfrutamos más del mundo real”: La Mosca Tse Tse habla sobre el concierto de Fito Páez en LimaJavier explica que el espectáculo empezará con los actores en escena y con “Otra noche sin ti” como punto de partida.
Luego llegará “Mi estrella” y, a partir de ahí, las canciones irán hilando una historia distinta a la de sus conciertos habituales. “Es algo que no se ha hecho antes y que creemos va a calar mucho en el público. El repertorio es amplio y el guionista ha ido enlazando canción luego de canción para contar una historia.
Estarán nuestros temas íconos, como ‘Lárgate’, ‘Ojalá que te mueras’, ‘Tendría que llorar por ti’ y ‘Otra noche sin ti’”, afirma.Camino propioAntes de convertirse en himnos, esas canciones fueron parte de un gran sueño. Walter recuerda que, cuando habló con Javier para formar Hermanos Yaipén, la idea no era quedarse en Lambayeque ni construir una agrupación de alcance local.
Querían formar un grupo que representara al Perú y pudiera cruzar fronteras.“Nuestro sueño desde el comienzo era formar un grupo que se expandiera a nivel nacional. Por eso el trabajo ha sido duro, con mucha responsabilidad, disciplina y ganas de triunfar.
Fuimos avanzando, encontrando los temas que nos identificaban: canciones de amor y desamor que hicieron que todo el público peruano lo consuma, porque antes la cumbia no era consumida por las clases altas”, señala Walter. “A los cuatro años de formado el grupo ya éramos populares. Llegar a Lima y empezar a llenar locales fue una sorpresa para nosotros”, añade Javier.Apuesta claveEl gran punto de quiebre fue “A llorar a otra parte”, la canción que les abrió las puertas a nivel nacional e internacional.
Con ese tema, Hermanos Yaipén llegó a Lima y se convirtió en un furor.“Llegamos a los primeros lugares en casi todas las radios. Fue algo que no se había visto con nosotros hasta ese momento.
Con ‘A llorar a otra parte’ marcamos un antes y un después”, asegura Javier.La elección del tema nació de una búsqueda paciente, casi artesanal. Javier recuerda que, en aquellos años, pasaba horas en cabinas de internet descargando canciones por Ares.
Luego llegaba a su casa, las escuchaba una por una y separaba las que podían funcionar para el grupo.“Me quedaba hasta las cinco o seis de la mañana revisando temas. Ahí encontré esa canción, que era del Grupo Pesado”, recuerda.Pero antes de consolidarse con ese éxito, Hermanos Yaipén atravesó un episodio difícil.
Según cuenta Javier, la agrupación Caña Brava difundió un tema grabado por ellos con la misma voz de Lucho Paz, pero sin el sello de Hermanos Yaipén.“Nos quedamos tristes, porque imagínate haber grabado con nuestro dinero y que venga alguien, lo promocione y lo haga sonar como si fuera suyo. Fue un golpe duro.
Yo le dije a Walter: ‘Ya déjalo, no te preocupes, nosotros vamos a tener otros éxitos’. Y así fue”, afirma.Talento y disciplinaHermanos Yaipén construyó su éxito no solo desde la música, sino también desde el espectáculo: una puesta en escena cuidada, vestuario, coreografías y voces capaces de sostener cada show.
Para Walter y Javier, cantar bien no basta.LEE MÁS: “Este es un antes y un después en la historia de Hermanos Yaipén”: cómo lograron grabar con ‘El Puma’, qué tema le dedicarían al Papa y más“El timbre de voz es importante, pero también el desenvolvimiento en el escenario, la facilidad para bailar y aprenderse las coreografías. Pero lo principal es que sea disciplinado”, explica Walter.
Por la agrupación han pasado muchas voces que luego hicieron su propio camino, entre ellas Ángelo Fukuy, Marco Antonio Guerrero, Leonard León, Lucho Paz y Christian Domínguez. Algunos dejaron una huella más amable que otros. “Christian, por ejemplo, se fue mal”, aclara Javier.Hoy, la delantera de Hermanos Yaipén está integrada por Luis Manuel Valdiviezo, Jonatan Rojas, Alexis Dávila, Fary Martínez y Álvaro Stoll.
A ellos se suma, en algunas presentaciones, Sofía, nieta de Walter.Diferencias creativasLas decisiones musicales, no siempre nacieron del acuerdo inmediato. Walter y Javier han tenido diferencias, sobre todo al momento de elegir qué temas grabar. “Los dos ponemos temas en el tapete y vemos cuál elegimos, qué puede funcionar de acuerdo al momento”, explica Walter.Una de esas discusiones sucedió con “Ojalá que te mueras”.
Javier le propuso grabarla, pero Walter se resistió por el título. La frase sonaba fuerte, incluso incómoda para algunos miembros de la familia.
Javier, en cambio, veía allí una oportunidad.“Yo le propuse la canción a mi hermano y él no quería. Me decía que el título era muy fuerte.
Pero yo le dije: ‘Si el tema no funciona, por lo menos algún diario va a decir que Hermanos Yaipén grabó ‘Ojalá que te mueras’’. Hasta que lo convencí”, recuerda.La apuesta funcionó.
Con la entrada de Ángelo Fukuy, el tema se grabó y se convirtió en un éxito. Después llegó “Lárgate” y, con ella, una línea de canciones directas, intensas, marcadas por el amor y el desamor, que terminó identificando a la agrupación. “De ahí empezamos a seguir ese camino, afirma Walter.En estos 26 años, Hermanos Yaipén también conquistó escenarios que alguna vez parecían lejanos.
Walter recuerda con especial emoción la vez que compartieron cartel con Marc Anthony en Santa Cruz, Bolivia, ante más de 60 mil personas en un estadio. “Fue algo grandioso. Pero no fue el único encuentro internacional.
También compartimos escenario con El Gran Combo, Grupo Niche, Jerry Rivera, Las Chicas del Can”, dice Javier.Hubo un tiempo en que la agrupación creció tanto que incluso pensaron en comprar un avión para sus giras. El proyecto llegó a tener proformas, pero nunca se concretó. “No se llegó a realizar porque no había copiloto”, bromea Javier.
Walter aclara que era un sueño difícil por los permisos y todo lo que implicaba mantener una operación de ese tipo.“En una gira por Europa saqué cotizaciones para adquirir el avión, pero no era fácil por los permisos. Ahora voy a sacar el avión, pero en una canción”, bromea.La historia de Hermanos Yaipén también se mide en kilómetros.
En estos 26 años, la agrupación ha llevado su cumbia a distintos países de Europa, también a Japón, Canadá, Estados Unidos, Chile, Colombia, Brasil y Argentina. En el camino llegaron escenarios multitudinarios, premios, reconocimientos y una historia lo suficientemente intensa como para imaginarla en la pantalla grande.
Walter cuenta que esa posibilidad ya estuvo sobre la mesa en el 2012, cuando incluso se hicieron algunos avances para llevar sus vidas al cine. El proyecto no prosperó entonces, pero la idea sigue abierta. “Más adelante podría darse.
Hay mucho que contar”, reconoce.Por eso, cuando Walter intenta resumir estos 26 años, habla de esfuerzo y de empezar de cero. De entender que el éxito no aparece de un día para otro y que sostenerlo exige disciplina, trabajo y perseverancia.“Han sido los 26 años más hermosos que hemos tenido.
Al comienzo fue difícil. Pero tuvimos la suerte y la bendición de alcanzar lo que todo grupo desea: el éxito”, asegura Javier. “Los sueños sí se hacen realidad, solo hay que dar lo mejor de uno con disciplina, esfuerzo y perseverancia”, sentencia Walter.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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