Si bien se percibe un movimiento en torno al Mundial impulsado por emprendedores, desde el sector de las mipymes advierten que la economía en general se encuentra “estancada”, con caídas en la construcción y una disminución de consumo en restaurantes. En ese contexto, y en contraste con el panorama que registra el emprendedurismo local, los supermercados y los bodegueros, que en fechas puntuales fueron beneficiados por la “fiebre albirroja”, los restaurantes enfrentan una realidad diferente, según el presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), Oliver Gayet.

El gremialista indicó que los días en que juega la selección paraguaya representan para el rubro “una jornada de menor facturación”. En conversación con ABC, explicó que estos establecimientos registran "menos movimiento" de comensales porque muchos paraguayos prefieren quedarse en sus casas para realizar la previa con un asado junto a amigos y familiares.

Aunque aclaró que los locales pueden transmitir los partidos en televisores para sus clientes, expresó que no está permitido hacerlo en pantallas gigantes pues existen varias reglas que deben cumplirse para evitar sanciones. “Si uno muestra el partido debe ser sin hacer promociones de 2 por 1 ni ninguna otra actividad comercial que permita obtener un rédito económico a partir de esa transmisión. Asimismo, no se puede anunciar previamente que el partido será exhibido en el local”, explicó.

El empresario gastronómico comentó que algunos sitios gastronómicos optan por transmitir los encuentros sin promocionarlos previamente. Agregó que el cumplimiento de estas reglas es controlado por la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi).

Asimismo, indicó que tampoco pueden utilizar palabras como “Mundial”, “Albirroja” o “FIFA” en acciones promocionales que guarden relación a los partidos. “Es inviable (mostrar los partidos). Si tuviéramos que pagar una multa o una licencia para retransmitir los encuentros, sería imposible para cualquier restaurante”, aseveró.

Gayet indicó que resulta difícil precisar las pérdidas que se generan los días de partidos de la Albirroja, aunque afirmó que se observa una reducción en el consumo y en la concurrencia de clientes, dado que los que asisten serían personas “no futboleras”. En ese sentido, reiteró que gran parte del gasto que normalmente se realiza en restaurantes se traslada a reuniones en los hogares, quintas o similares, donde familiares y amigos se congregan para seguir los encuentros de la selección paraguaya.