El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se encuentra este martes en la cumbre del G7 en Francia, donde los aliados de Estados Unidos buscan convencer a Donald Trump de que lo apoye frente a su par ruso, Vladimir Putin. Trump llegó la víspera a la ciudad francesa de Evian, donde se celebra la cumbre, luego de alcanzar un acuerdo marco con Irán y con la intención de "hacer algo" ahora sobre el conflicto en Ucrania, que dura más de cuatro años.

Oriente Medio estará también muy arriba este martes en la agenda de los jefes de Estado y de gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido luego de el acuerdo firmado el domingo entre Washington y Teherán. Estos dirigentes se reunirán para un almuerzo de trabajo dedicado a las crisis de la región, sacudida por la guerra lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Catar han sido invitados. Macron, anfitrión del G7, acogió este martes a Zelenski en los jardines del hotel Royal, a orillas de lago Lemán.

Los dos hombres se abrazaron y caminaron juntos hasta la entrada principal, donde posaron ante la prensa para un apretón de manos, sin hacer declaraciones. El presidente ucraniano espera en esta ocasión poder mantener una conversación a solas con Trump.

El último encuentro entre ambos dirigentes se remonta a finales de diciembre, en la residencia del millonario estadounidense en Mar-a-Lago, en Florida. Luego de los nuevos ataques perpetrados el lunes por Rusia, que causaron al menos 11 muertos e incendiaron una catedral histórica en Kiev, Zelenski pidió "más presión" sobre Rusia y "más apoyo a la defensa aérea de Ucrania".

El mandatario puede contar con el apoyo inquebrantable de los dirigentes europeos y canadiense, a algunos de los cuales verá en reuniones bilaterales. El Reino Unido suministrará asimismo uranio enriquecido a Ucrania para sus centrales nucleares e impondrá nuevas sanciones a Rusia, anunció el primer ministro británico, Keir Starmer, antes de la sesión de trabajo.

Londres denunció los "ataques bárbaros" de Rusia contra Ucrania y afirmó que está "intensificando" sus medidas al "cortar los ingresos que alimentan la guerra de Putin y apoyar a Ucrania durante los inviernos que se avecinan", expresó Starmer, citado en un comunicado. El lunes, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, también presente en Evian, consideró que "la unidad y la determinación del G7 son esenciales para contribuir a poner fin a esta guerra y lograr una paz justa y duradera".

Desde el inicio del conflicto en febrero de 2022, Ucrania ha dado un giro estratégico al convertirse en un actor clave de la industria de defensa, especialmente gracias a su producción de drones, pero sigue necesitando desesperadamente el apoyo occidental. Según los europeos, Rusia, sometida a la presión de las sanciones internacionales, empieza por su parte a mostrar signos de debilidad.

"Nuestras sanciones golpean profundamente", estimó el lunes la titular de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Pero Putin se mantiene inflexible.

Después de buscar en vano una reunión con Putin durante el G7, Zelenski propuso de nuevo una reunión en Estados Unidos, "un formato en el que a Putin le resultaría más difícil negarse", expresó el ucraniano en un video publicado en la red social X. Con información de AFP. *mcam