Tan solo tenía 12 años cuando una reportera se le acercó para preguntarle por qué había elegido la piscina de Fuentecerrada, en Teruel y qué buscaba allí. Álvaro, dicharachero, respondió algo que, siendo un niño, quizá había oído en algún sitio.

"La tranquilidad es lo que más se busca. Llegas a otras piscinas de aquí y hay un montón de panchitos, cubanos y todo eso", decía, sin ser consciente de las implicaciones de aquello.

Y las hubo. Jesús Casabón, autor del canal de Youtube Tiparraco, entrevistaba ahora a Álvaro, que tiene ya 25 años y contaba el infierno que se desató a raíz de aquel vídeo, que se hizo viral.

"Los compañeros de clase me tenían apartado. Me agredieron en la calle y he tenido 17 juicios por este vídeo", contaba, pues hubo quien le denunció por racismo, xenofobia o discurso de odio.

Sí, por comentarios de cuando tenía solo 12 años. "He aprendido a reírme del mismo, pero me ha costado, me ha costado bastante.

Cuando pasas de las risas a estar amenazado de muerte…", contaba pues recibió amenazas e insultos "prácticamente" toda su adolescencia. "No podía salir a la calle durante los primeros cinco años", pues cuando lo hacía "había el típico grupo de gente que iba a acosar.

Me seguían por la calle con pancartas e insultando", contaba Álvaro. "Llegó un momento de tanto acoso que pensé en quitarme del medio.

Pero fue una calentada. En su momento lo dije porque me salía de dentro, pero ahora mismo tengo otro pensamiento", añadía el joven, que ahora estudia producción agropecuaria y se plantea ser sacerdote.