Deschamps se despega del favoritismo con un plantel de figuras, en el que Mbappé se siente la mayor estrella

Didier Deschamps ingresa en el tramo final de su larga vida deportiva vinculada a la selección de Francia. Pasó 11 años, de 1989 a 2000, como un laborioso y sacrificado volante central, posición desde la que contribuyó a la conquista del Mundial ‘98 y la Eurocopa 2000.
Más prolongada es su permanencia como director técnico, ya próxima a cumplir los 14 años, con el título mundial de 2018 y el subcampeonato de 2022. Entre las dos etapas suma un total de 285 partidos internacionales.
Queda por determinar cuántos encuentros más le agregará, de acuerdo a la campaña de Les Bleus en Norteamérica. Con cualquier resultado, este francés con ascendencia vasca dejará el cargo dejando una profunda huella y merecidos reconocimientos.
Aunque la Federación Francesa de Fútbol aún no lo hizo oficial, todos los caminos conducen a que Zinedine Zidane será el nuevo conductor.Francia debuta este martes ante Senegal, rival al que enfrentó en la apertura del Mundial 2002, cuando empezó la defensa del título obtenido cuatro años antes. Aquella derrota por 1-0 fue la punta del iceberg que escondía el posterior último puesto en la etapa de grupos y la consecuente eliminación.
Deschamps cree que el paso del tiempo ya hizo lo suficiente para olvidar esa página: “Es parte de la historia; la mayoría de los actuales jugadores ni siquiera habían nacido en 2002. No hay sed de venganza, eso fue hace 24 años.
Tenemos un nuevo capítulo por escribir”.Deschamps está al frente de un plantel al que el consenso general señala como el más rico en individualidades, sobre todo del medio campo hacia adelante. Frente a Senegal, Tchouaméni y Rabiot sostendrán desde el doble pivote central a una batería ofensiva intimidante para cualquier rival: Doué, Dembélé (último Balón de Oro y The Best de la FIFA), Olise y Mbappé.
Y si alguno de estos últimos cuatro no está en un buen día, en el banco esperan piezas igual de desequilibrantes: Cherki, Barcola, Thuram, Mateta y Akliouche, un wing (Monaco) sin tanta repercusión mediática como los demás, pero dueño de un desborde que amplía un repertorio ofensivo ya de por sí muy variado. Asimismo de elegir entre tantas opciones destacadas, la responsabilidad de Deschamps pasa por fomentar un espíritu colectivo, evitar que los egos y las vanidades personales contaminen el ambiente.
En ese sentido, desde hace un tiempo, a Mbappé lo persigue el señalamiento de que va por su lado, tanto en Real Madrid como en la selección, donde hace poco tuvo un desplante con Kanté, que es la personificación de la humildad. “Hace lo que quiere. El resto del grupo está unido”, cuenta la prensa francesa.
Este foco se actualizó con la sorpresiva ausencia de Mbappé en la conferencia de prensa que debía brindar junto al entrenador en el MetLife Stadium, de Nueva Jersey. Deschamps dio el motivo por el cual no asistió el N° 10: “Tenemos un viaje de dos horas entre venir y volver al hotel.
Con el calor intenso que está haciendo, me aseguro de proteger a mis jugadores. También cuido a Kante [estuvo en la conferencia], pero él acostumbra a levantarse muy temprano”.
Ante las sospechas de las prerrogativas que podría tener Mbappé, Deschamps respondió: “Kylian es adorado en todo el mundo. Lo que haga en su vida privada tiene que gestionarlo él mismo.
Es cosa suya. Su popularidad es global, él convive con ella, pero eso no significa que no sea un miembro natural del grupo, con sus responsabilidades como capitán”.
La referencia del DT a la vida de Mbappé fuera de las canchas está conectada a su relación sentimental con la actriz madrileña Ester Expósito, con quien se fue unos días de vacaciones a Italia mientras estaba lesionado y no acompañó al plantel de Real Madrid cuando fue a jugar contra Barcelona en el Camp Nou. Ya recuperado, Mbappé debilitó aún más la frágil situación que tenía el técnico Álvaro Arbeloa en un partido en el que fue suplente: “Me expresó que soy el quinto delantero del plantel, por detrás de Vinicius, Mastantuono, Brahim y Gonzalo”.
Arbeloa desmintió esa declaración, mientras Mbappé siguió sumando miradas de desconfianza. La tactique de Rayan Cherki et Ousmane Dembélé au toro à l'air de bien marcher ! 😉 pic.twitter.com/e5jO3UGgCN— Equipe de France ⭐⭐ (@equipedefrance) June 15, 2026En cuanto a los candidatos al título, Deschamps se desmarcó enseguida de la consideración de favorito que le asignó a Francia un periodista español: “Creo que si hay un favorito es España... espero que los periodistas franceses le pregunten lo mismo a De la Fuente.
Es un camino largo y difícil. Obviamente tenemos el potencial.
Hay mucha frescura, pero para algunos es la primera vez que van a jugar un Mundial. No veo a Francia como un equipo invencible.
El favorito absoluto es España, no tengo ni una sola duda”. Horas después de esta observación, España debutó con un 0-0 ante Cabo Verde, en lo que fue uno de los batacazos de la competencia.
Dentro de las prevenciones con que Deschamps desembarcó en el Mundial, una de ellas apuntó al riesgo que representa Senegal: “Es un rival de altísimo nivel, conozco su potencial. Está entre los mejores equipos de África y del mundo, sabemos qué esperar en este primer partido.
El debut siempre es importante, aunque no sea decisivo. Lo ideal es empezar con una victoria, pero ya vimos que en el Mundial pasado el campeón [por la Argentina] arrancó con una derrota.
Los jugadores pueden ponerse nerviosos por el ambiente del partido y el entorno. Lo ideal es estar concentrados y relajados”.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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