Dos detenidos por violentos conflictos familiares, con perimetrales violadas y un policía herido

SANTA FE.— La violencia familiar y la resistencia a la autoridad marcaron el pulso de la actividad policial en la ciudad de Santa Fe durante la jornada de este lunes . Con apenas horas de diferencia, los efectivos del Comando Radioeléctrico debieron intervenir en dos viviendas particulares, donde se violaron medidas de distancia judicial, situaciones que escalaron rápidamente hasta terminar en feroces ataques contra los uniformados .
Fuera de control 1 El primero de los hechos se registró alrededor del mediodía en la zona de calle Alfonzo Durán al 4300. Una llamada desesperada a la Central de Emergencias 911 alertó sobre un violento desorden que se estaba llevando a cabo en el lugar.
Al arribar el patrullero, los agentes se entrevistaron con un hombre mayor de edad, quien denunció que su hijo estaba causando graves disturbios dentro de la propiedad y explicó que sobre él pesaba una orden de restricción de acercamiento vigente. Cuando los uniformados intentaron identificar y retirar del lugar al implicado —un hombre de 34 años que se encuentra en situación de calle—, este reaccionó con extrema violencia.
El sujeto opuso resistencia a los golpes , desatando un feroz forcejeo en el que un efectivo policial resultó con heridas. Luego de ser reducido , el agresor quedó aprehendido y a disposición de la Justicia por los delitos de incumplimiento de mandato judicial, atentado y resistencia a la autoridad.
Fuera de control 2 Pocas horas antes, un escenario de similar tensión se vivió en inmediaciones de calle Ricardo Aldao al 4100, en la zona norte de la capital provincial. Allí, una joven de 20 años solicitó auxilio policial ante el violento arribo de su madre , de 42 años, contra quien también existiría una medida de distancia.
Según el relato de la víctima, su progenitora se presentó en el domicilio exigiendo dinero . Ante la negativa, la mujer entró en un brote de furia: inició a patear la puerta principal e intentó agredir físicamente a su propia hija.
Al llegar las unidades del Comando, los policías interceptaron a la agresora para un chequeo preventivo y descubrieron que escondía un peligroso elemento: un arma blanca cortopunzante de unos 18 centímetros de longitud. Al intentar esposarla, la mujer de 42 años arremetió con golpes de puño y patadas contra el personal actuante.
El nivel de agresividad y el marcado "estado de ofuscación" de la detenida fue tal que las autoridades informaron que ni siquiera fue posible obtener los registros fotográficos de rigor en la dependencia policial. La mujer terminó luego de las rejas, imputada por resistencia a la autoridad, y el arma blanca fue secuestrada.
Ambos casos fueron inmediatamente puestos en manos del Ministerio Público de la Acusación .
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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