Cuando se habla de velocidad extrema, lo habitual es pensar en superdeportivos eléctricos o prototipos futuristas vinculados a la aviación. Pero la próxima gran tentativa para batir récords podría llegar desde un fabricante de excavadoras.

La británica JCB, conocida mundialmente por sus máquinas amarillas de construcción, prepara para este verano un nuevo asalto a los récords de velocidad en Bonneville, el legendario desierto de sal estadounidense de Utah.Seguir leyendo...