El encarecimiento histórico en los accesos para las sedes de la Copa del Mundo generó un comentario por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien durante la conferencia de prensa matutina de este lunes 15 de junio solicitó a la FIFA reflexionar sobre las tarifas oficiales. Sheinbaum pidió a la FIFA recapacitar sobre la forma de ver el futbol, porque si bien debe ser un generador de ganancias económicas, también debe ser visto desde su aporte a la sociedad.

"Por eso, lo de los boletos tan caros, todo eso tiene que hacer reflexionar, incluso a la FIFA, porque está bien que sea un negocio. Nadie dice que no deba ser un negocio.

Pero el futbol tiene que ser también otra cosa", aseveró durante su clásica conferencia de prensa en Palacio Nacional. El Mundial 2026 está considerado como el de los boletos más caros en toda la historia de estos eventos, con pocas entradas en los famosos 60 dólares que se habían prometido en el plan inicial; la mayoría de ellas empieza por encima de los mil dólares de forma oficial. “No solo debe ser negocio.

Debe ser un espacio de encuentro como todos los deportes", indicó la mandataria, recordando cómo el futbol se convierte en una actividad social. "Lo importante es que el futbol sea espacio de unión, de encuentro, de paz, de igualdad, de no discriminación.

Eso debe prevalecer". Como contraestrategia ante la exclusión económica por los costos de los boletos, el gobierno federal implementó un programa para habilitar 18 festivales masivos para transmitir los encuentros mediante pantallas gigantes sin costo alguno.

Las declaraciones emitidas desde el Palacio Nacional en la capital mexicana se unen a una postura que ya había mencionado el presidente Donald Trump en semanas pasadas, cuando fue cuestionado sobre el costo de los boletos del Mundial en Estados Unidos. Al ser preguntado en su momento por el New York Post, Trump indicó que no sabía de los precios de miles de dólares en que se vendían algunas localidades, como las de la gran final que se realizará en Nueva Jersey, pero respondió directo: "Me encantaría estar ahí, pero yo no pagaría eso, para ser sincero".

Los reclamos de los representantes gubernamentales coinciden con la distorsión de precios que presenta el mercado secundario. Diversos reportes de las agencias de noticias documentaron que en plataformas de reventa supervisadas por la propia federación se detectaron ofertas de hasta 2.3 millones de dólares por boletos.