El Senado se encuentra en virtual estado de deliberación ante la posibilidad de que esta misma semana tenga que definir la continuidad del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y termine votando una interpelación y posterior moción de censura contra el funcionario, investigado por enriquecimiento ilícito y sostenido en su cargo por Javier Milei y su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.La oposición dialoguista está cada día más cerca de apoyar esta misma semana la remoción del jefe de Gabinete, impulsada por el kirchnerismo. El apoyo a una moción de censura tendría una amplia mayoría asegurada.

A los 28 votos que aportarían los tres grupos del interbloque peronista que conduce José Mayans (Formosa), se sumarían unos 9 votos de la UCR, dos de Pro y al menos otros cuatro provinciales. Serían unos 43 votos, una cifra cercana a los dos tercios de la Cámara alta.Al tanto de estas probabilidades, el Poder Ejecutivo inició en las últimas horas a presionar a gobernadores para evitar que se consolide una mayoría que termine con Adorni repudiado por el Congreso.“Están presionando a las provincias para que no voten”, le expresó a LA NACION un senador de la oposición dialoguista de contacto frecuente con el grupo de gobernadores que suelen apoyar a la Casa Rosada con sus votos en el Congreso.La misma información pudo recabar LA NACION en la bancada radical, donde confirmaron que mandatarios provinciales del centenario partido están recibiendo “sugerencias” para que no se sumen a una ofensiva contra la continuidad de Adorni en el gabinete nacional.Ya hay un antecedente de cómo puede permear la presión de la Casa Rosada sobre la bancada del centenario partido.

En la última sesión, la chaqueña Silvana Schneider (UCR), que fue vicegobernadora de Leandro Zdero hasta el 10 de diciembre pasado, fue la única senadora de la oposición dialoguista que no votó a favor del pliego de María Verónica Michelli, la candidata a jueza vetada por los hermanos Milei por ser cuñada del periodista de LA NACION Hugo Alconada Mon.En la oposición dialoguista es cada vez más fuerte la indignación por las explicaciones a las que apeló Adorni la semana pasada para justificar su vertiginoso incremento patrimonial. Ese enojo también se traslada a la Casa Rosada y su empecinada decisión de sostener al funcionario.“Estamos debatiendo en el bloque”, respondió un vocero de la UCR cuando LA NACION lo consultó acerca de si la bancada ya había tomado una determinación sobre cómo reaccionaría ante la eventualidad de que este mismo jueves, cuando está previsto que sesione el Senado, se discuta una moción de censura contra el jefe de Gabinete.No obstante, el clima es contrario a Adorni en el centenario partido. “Yo creo que los números para la censura están”, agregó la fuente consultada, quien recordó que el jefe del bloque, Eduardo Vischi (Corrientes), ya le advirtió a su par oficialista, Patricia Bullrich (Capital), que la UCR no estaría dispuesta a inmolarse para sostener a Adorni.El mismo clima impera entre los bloques e interbloques integrados por fuerzas provinciales, en particular los de extracción peronista.

La cordobesa Alejandra Vigo (Provincias Unidas) ya expresó que Adorni “no puede seguir siendo jefe de Gabinete de ministros”. En la misma sintonía se expresaron en conversaciones con Bullrich el correntino Carlos Espínola y la salteña Flavia Royón, esta última alineada con el gobernador Gustavo Sáenz.En Pro se debate entre las críticas feroces a las mentiras de Adorni ante la Cámara de Diputados, cuando el 29 de abril último expresó que no había omitido información en sus declaraciones juradas, y el temor a quedar envuelto en una conspiración “destituyente”, según lo argumentado por el diputado y referente partidario Fernando De Andreis.

No obstante, en la reducida bancada de senadores de Pro, que preside el misionero Martín Goerling, no estarían demasiado dispuestos a sacrificarse por el jefe de Gabinete de Milei si el resto de la oposición dialoguista cierra filas en torno a la moción de censura. En este debate, la escudería amarilla quedará reducida a tan solo dos senadores.

Al jefe de la bancada se suma María Victoria Huala (La Pampa), ya que la chubutense Andrea Cristina se encuentra de licencia por maternidad.La gravedad de la situación es de tal calibre que varios senadores oficialistas coincidieron en señalar que en este caso saben que no podrán contar con el factor del fantasma del kirchnerismo.En ese sentido, equiparan el debate sobre la interpelación y eventual moción de censura de Adorni con la insistencia en las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en la protección a las personas con discapacidad, cuando toda la oposición se unió para votar.Hasta el peronismo volvería a actuar unido en este caso. La salteña Carolina Moisés ya le anticipó a Bullrich que Convicción Federal, la bancada de peronistas díscolos que preside y que también integran Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), apoyaría la destitución del jefe de Gabinete si no renuncia antes.Por el momento se mantienen en silencio, aunque se sospecha que cederían a las presiones de la Casa Rosada y no acompañarían un castigo al jefe de Gabinete, los representantes de Neuquén (Julieta Corroza) y de Misiones (Carlos Arce y Sonia Rojas Decut), que responden a los gobernadores Rolando Figueroa y Hugo Passalacqua.Lo mismo ocurriría con la tucumana Beatriz Ávila, que responde a los mandatos de Osvaldo Jaldo, el gobernador peronista de su provincia.Un caso aparte son los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia, que suelen jugar con el gobernador Claudio Vidal, pero que han demostrado tener un amplio margen de libertad para decidir en cuestiones que no afectan a la provincia.En este escenario, el apoyo a una moción de censura tiene una amplia mayoría asegurada.

A los 28 votos que aportarían los tres grupos del interbloque peronista que conduce José Mayans (Formosa), se sumarían unos 9 votos de la UCR, dos de Pro y al menos otros cuatro provinciales. Serían unos 43 votos, una cifra cercana a los dos tercios de la Cámara alta.