Masisa programa aumento de capital por hasta el 74% de su propiedad para incorporar a un socio y así prepagar deuda

La compañía de tableros aglomerados y revestimientos de madera Masisa convocó a una junta de accionistas para el 2 de julio para votar el aumento de su capital social en US$75 millones, con lo que abre la puerta para incorporar a un socio estratégico y sumar fondos para prepagar deuda y fortalecer sus operaciones.Masisa en la actualidad cuenta con un número total de acciones de 7.480.886.772 y promueve esta capitalización por un total de 21.562.500.000 títulos, es decir, casi tres veces el capital social actual, con lo cual cada acción tendrá un valor aproximado de US$0,003478. Con ello, la emisión de nuevas acciones correspondería al 74% de la futura propiedad de Masisa.El aumento de capital, según un hecho esencial enviado en la noche del viernes a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), “estará destinado a prepagar pasivos, y, en caso de haber excedentes, destinarlos a las operaciones y necesidades generales de la sociedad, fortaleciendo su posición de liquidez y estructura financiera en el largo plazo”.No obstante, los fondos recaudados serán los que van a cubrir estas necesidades, pero sólo serán consecuencia de un hecho más relevante, que es la incorporación de un nuevo accionista que debiera suscribir esta capitalización para pasar a controlar la empresa.
Todo en el marco de un proceso de reprogramación de pasivos.En la pasada conferencia para inversionistas de la empresa al presentar sus resultados del primer trimestre de 2026, la presentación indicó, como condición de su reprogramación de pasivos, “el ingreso de un nuevo inversionista o socio estratégico que realice un aumento de capital de al menos US$50 millones”. Tales fondos, dice el documento, serán destinados en su totalidad a prepagar deuda financiera a prorrata de los acreedores de la reprogramación.La deuda financiera bruta de la empresa a marzo acumulaba US$121 millones.
Masisa cerró en diciembre pasado un acuerdo marco con todos sus acreedores, que permitió el canje de un bono L por otro bono O, equivalente a US$88,9 millones. En enero de 2026, cerró nuevos contratos con los acreedores de corto plazo y constituyó garantías sobre su planta productiva de Cabrero.
Con esto, quedó sin vencimientos de deuda hasta enero del 2027.En el hecho esencial enviado el viernes, Masisa da cuenta que, de acordarse el monto del aumento de capital y las acciones por emitir en la asamblea, el directorio tendrá la facultad de definir el precio y las condiciones de colocación, ofrecerlas y “establecer la forma, precio y oportunidades en que el remanente que no sea suscrito en el periodo de opción preferente sea colocado por el directorio en favor de terceros”.De esta manera, es previsible que el accionista mayoritario de Masisa no suscriba el monto que le corresponde proporcionalmente a su propiedad, de manera que lo pueda suscribir el nuevo socio, proceso para el que contrató en agosto del año pasado a la consultora PwC.Aunque todavía no se ha confirmado la identidad de ese nuevo socio, un artículo de DF del mes pasado daba cuenta de que corría con ventaja la compañía austriaca Egger, cuyo perfil es similar al de Masisa, pues fabrica paneles aglomerados y pisos de madera. En Chile sólo se comercializan sus productos.Luego de conocido el anuncio del aumento de capital, las acciones de Masisa encabezaban las bajas de la Bolsa de Santiago con una caída del 17,39% a $11,4, cerca de sus mínimos de los últimos cinco años marcados a fines de 2021.
Su mejor precio en el quinquenio pasado sucedió el 30 de enero de 2023, cuando superó los $44.Masisa, que lleva cuatro años consecutivos de pérdidas, es controlada por GN Holding con un 69,83% del capital. El dueño de GN Holding es, a su vez, el vehículo financiero Bamont Trust Company Limited, del fideicomiso Viva Trust, constituido en Bahamas.
Este fideicomiso fue establecido en 2003 por el magnate y filántropo suizo Stephan Schmidheiny, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible en América Latina.Schmidheiny fue conocido por ser heredero del grupo helvético Eternit, que fue condenado por la justicia italiana por el uso de asbesto, polémica luego de la cual levantó un conglomerado de participaciones accionarias en diversos mercados como el forestal con Masisa, bancario, consumo, generación de energía y equipos electrónicos y ópticos, y formó parte de los consejos de administración de icónicas empresas suizas como la firma de ingeniería ABB, de alimentos Nestlé, de relojes Swatch y el banco UBS.El último año en que la compañía, con operaciones industriales en Chile y Venezuela y oficinas comerciales en Perú, Ecuador, Colombia, México y Estados Unidos, registró utilidades fue en 2021, cuando ganó US$23,2 millones. Al año siguiente, Masisa vendió sus filiales argentinas, lo que le obligó a asumir una pérdida de US$248 millones por sus operaciones discontinuadas, lo que significó una pérdida neta de US$167,3 millones.
Un saldo adverso que, pese a irlo recortando en los años siguientes, aún está en rojo. En 2025 perdió US$ 28,7 millones y en el ejercicio previo, la merma sumó US$ 23,3 millones.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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