Agustina Bazterrica y la crueldad de una 'ficción distópica'

La escritora argentina Agustina Bazterrica tiene una tremenda afinidad por las ficciones distópicas que ponen al lector en una posición incómoda, esas que dejan un mal sabor, que ponen la piel de gallina, y que cuestionan aspectos de nuestra sociedad que ya damos por hecho. Su capacidad para revolcar mentes ha provocado que en librerías norteamericanas la consideren una autora de terror, y ella entiende por qué ocurre esto: aunque no considera que su obra sea de horror, al final, sus propuestas no son fantasiosas, son una ficción, pero no una fantasía, y por eso dan tanto miedo.Bazterrica visitó Costa Rica recientemente y habló con Áncora sobre su obra, y la que está por venir.En su novela más reconocida, Cadáver exquisito (Alfaguara, 2017), la autora presenta un mundo en el que un virus letal infectó a todos los animales y los hizo peligrosos, su carne ya no es comestible.
Los gobiernos exterminan a todas las especies y, ante las hambrunas, toman una decisión drástica: legalizar la cría, reproducción, sacrificio y comercialización de carne humana. En este mundo se trafica con carne de infantes y se hacen banquetes con humanos sin modificaciones genéticas, nacidos y criados en cautiverio.Bazterrica lo reconoce: escribe distopías, pero no están tan alejadas de nuestra realidad, o al menos la realidad hacia la que avanzamos.“Hay quienes piensan que son críticas sociales más que distopías, porque el canivalismo ha existido desde hace siglos.
Esto que los lectores ven puede pasar, no hay nada sobrenatural. Yo estoy atravesada por todos los paradigmas, capitalismo, patriarcado, etcétera, por más que tengo muchos privilegios, siempre me afectan, así que trato de entender por qué en el siglo XXI seguimos viviendo en patriarcado, o por qué el capitalismo está exacerbado.
Todo eso no es abstracto", explicó Bazterrica.Cadáver exquisito es un testimonio de la crueldad, la crueldad de la que es capaz el ser humano (a falta, nada más, de un virus que nos obligue), pero también de la crueldad que ya se ejerce: cada acontecimiento que narra la obra ocurre hoy mismo, todos los días, pero con vacas, cerdos y caballos en lugar de homo sapiens.“Lo terrorífico es pensar que esto podría suceder, por eso en Estados Unidos meten el libro en el casillero del horror”, reconoció la argentina.Algo similar ocurre en su tercera novela, Las indignas (Alfaguara, 2023), que propone un mundo hostil, arrazado por catástrofes y saturado de olores pestilentes. Ahí, un grupo de mujeres sobreviven sometidas y torturadas en una especie de convento religioso que rinde culto a un dios oculto, censurado.
Sí, el mundo es ficcional, pero, ¿acaso los abusos, torturas y violaciones hacia las mujeres en nombre de un dios también lo son?A Bazterrica le provoca meter el dedo en las llagas de la sociedad.“Todo lo que yo escribo sucede en nuestra sociedad, puede ser que esté exagerado, porque es una novela, pero todo sucede. En Las indignas hablo de mariposas tóxicas, que te queman si se posan, pero tenemos Chernóbil, donde se exterminaron animales por ser radiactivos, no me estoy imaginando nada", argumentó.“Mirá el sitio web que encontraron en Estados Unidos en el que enseñaban a drogar, dormir y violar personas, estaba lleno de videos de varones violando a sus parejas; está el caso Pelicot, y en Latinoamérica hay 17 femicidios diarios.
Escribo por eso, no me interesa ser panfletaria con el feminismo, aunque para mí todo ser humano debería ser feminista“, agregó Bazterrica.De hecho, en las obras de la argentina también hay mujeres rematadamente malas, victimarias, corrompidas; quienes hayan leído Cadáver exquisito no olvidarán la impactante conclusión. Las narrativas de Bazterrica no son simplistas.La escritora reafirma su intención de provocar debate.
Está trabajando en una nueva novela que, por supuesto, es también una “distopía” (así, con comillas).“Acabo de terminar otra novela que saldrá el año que viene, pero esta tiene un registro 100% argentino ¡Está llena de insultos! (risas). Pero no son insultos gratuitos, tienen un propósito.
Yo investigúe seis meses antes de escribir Cadáver exquisito, investigué sobre canibalismo, frigoríficos (mataderos) y maquinaria. Me gustan los artistas que con una línea demuestran que estudiaron todo lo que es necesario saber para escribir”, explicó.La ficción de Bazterrica es tan realista y verosímil que siempre deja una puerta abierta para el escepticismo.
¿Y si el virus nunca existió? ¿Y si esa situación de caos es motivada por las personas en el poder?
¿Y si el aire de afuera no es tóxico? ¿Y si, realmente, la ficción no es tan ficcional y de verdad nos están viendo la cara?
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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