Mientras mantiene complejas negociaciones para poner fin a la guerra con Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este domingo una velada de combates de la UFC en los jardines de la Casa Blanca, un evento sin precedentes que transformó el recinto presidencial en un escenario deportivo. La cita, cuyo coste superó los 60 millones de dólares y ha despertado críticas por posibles conflictos de interés debido a los vínculos de Trump con la empresa matriz de la UFC, también estuvo marcada por retrasos provocados por fuertes lluvias y riesgo de tormentas eléctricas.