La crisis interna de Vox en la Región de Murcia luego de la expulsión del que fuera su presidente provincial, José Ángel Antelo, a finales de febrero, está teniendo repercusiones políticas en otros partidos. A principios de esta semana, dos concejales que han abandonado las filas de Vox facilitaban la presentación de una moción de censura contra la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, del PP, primera damnificada de las cuitas internas de los ultras.

La segunda es la líder regional de Podemos, María Marín, que dejará de ser la portavoz del Grupo Mixto en la Asamblea Regional de Murcia y tendrá que ceder el cargo a Antelo. El partido morado tiene asimismo que reducir a la mitad sus tiempos de intervención en el parlamento autonómico y, a partir de septiembre, no podrá volver a plantear preguntas al presidente Fernando López Miras en las sesiones de control al Gobierno.Seguir leyendo