SANTA FE.— La pasión de los hinchas suele expresarse de muchas maneras. Camisetas, banderas, viajes y hasta promesas forman parte del repertorio habitual.

Pero la historia de Lucas Crippa sumó un capítulo diferente durante la jornada en la que Luis Miguel "Pulga" Rodríguez fue reconocido como Deportista Destacado de la ciudad de Santa Fe. Mientras el ídolo tucumano participaba del acto de homenaje, Lucas se acercó con una idea tan simple como original: pedirle que le firmara la pantorrilla.

El Pulga aceptó el pedido y estampó su característica rúbrica sobre la piel del joven. Lo que parecía una anécdota destinada a quedar en las fotos tomó una dimensión inesperada apenas concluyó el evento.

Sin perder tiempo, Lucas salió del lugar y se dirigió directamente a un estudio de tatuajes para convertir aquel autógrafo en algo permanente. Horas después, la firma ya no era un recuerdo pasajero.

El tatuaje replicó fielmente el trazo realizado por Rodríguez y quedó inmortalizado en la pierna del joven hincha. La historia cobra todavía más valor por el vínculo que Lucas mantiene con su ídolo desde hace años.

Entre las imágenes que compartió aparece una fotografía tomada cuando era niño junto al Pulga, durante una de las etapas más recordadas del delantero en Colón. Años más tarde, ambos volvieron a encontrarse y esa admiración de infancia terminó convertida en tinta.

El reconocimiento al Pulga reunió a dirigentes, funcionarios, familiares e hinchas que se acercaron para saludar a una de las figuras más queridas de la historia reciente del fútbol santafesino. No obstante, fue la decisión de Lucas Crippa la que terminó llevándose una buena parte de la atención.

Porque para algunos fanáticos una foto alcanza para guardar un recuerdo. Para Lucas, en cambio, la mejor manera de homenajear a su ídolo fue llevar su firma para siempre en la piel.