Miguel Ángel Rodríguez: 'Antes se decía que el poder corrompe, pero hoy sabemos que además enferma'
Han pasado muchos años desde que el presidente Miguel Ángel Rodríguez habló por última vez en las páginas de La Nación o la Revista Dominical, pero la reciente sentencia que lo declaró inocente en el caso Reaseguros ameritaba una conversación pausada.Durante esta conversación, realizada en su casa de habitación, en Escazú, el exmandatario de 86 años también habló sobre el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), cómo ha cambiado la forma de hacer política y lo que sigue en su futuro. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com.— ¿Cómo se siente después de ser declarado inocente luego de 25 años?— Y declarado inocente por certeza, no por dudas.
Asimismo, con una declaración de la señora jueza que me gustaría citar: ‘Indica el Ministerio Público que ustedes, los indiciados, formaron un plan criminal liderado por don Miguel Ángel del que no existe una sola prueba en el expediente’. Para mí, esto es lo más importante que me ha pasado, porque es la exoneración total.
Es que el tribunal confirme lo que siempre he dicho.“Incluso la Sala Constitucional declaró que se estaba violando mi derecho a la justicia pronta y cumplida, y los magistrados se pronunciaron pese a que habían dicho que no conocerían casos de mora judicial, pero conocieron mi caso porque era muy grave, los tiempos fueron exagerados y la falla del Poder Judicial en el trámite de esto fue muy grave. ¡Y eso fue en 2022, hace cuatro años!“Esto ha sido algo muy doloroso, para mí, pero igualmente para mi mujer, Lorena, para mi hijos, para mis nietos, para mis primos, para mis hermanos que se fueron muriendo en el camino...
Se murió Lorena, se murió uno de mis defensores, Eduardo Araya. Este proceso es increíblemente cruel.“Pero también ha sido muy doloroso para el sistema judicial costarricense, y eso es algo que desde el principio señalé, que no debería lastimarse el sistema, que debería resolverse esto rápido para no lastimar al Poder Judicial.
Todavía hoy día insisto: el Poder Judicial son principalmente los jueces, y los jueces al final me salvaron, entonces no condenemos al Poder Judicial.“Condenemos lo que hay que condenar, a la Fiscalía, la manera de proceder, los abusos, el hacer bulla y tratar de ganar los casos en la opinión pública y los juicios paralelos, no en los tribunales”.— Ud. ha señalado que todo esto que ha ocurrido no significa que al Poder Judicial haya que desmantelarlo, ¿cómo llegó a esa conclusión apartando la molestia o el rencor?— Sí, así es. Aquí hay un problema de mora judicial, el tiempo que duran los procesos.
Asimismo hay una falta de control sobre la actuación del Ministerio Público. Esos son los dos problemas más serios que este caso demuestra (...).“En cualquier país europeo o en Estados Unidos un caso que dure este tiempo tienen que desestimarlo.
Aquí la gente me dice me pregunta ‘¿pero cómo, eso no ha prescrito?’, pero no, en Costa Rica esto no prescribe así.“Antes, cuando yo estudié derecho en los años 50 y 60, el Código de Procedimientos Penales sí disponía la prescripción, pero ya hoy no. En esa época el juez instructor, lo que ahora es el Ministerio Público, tenía un año para presentar la acusación.
¡Un año! Si no lo lograba, le daban un año más de prórroga, y si no lo presentaba, ahí se acababa el caso.“El Poder Judicial son pricipalmente los jueces, y los jueces al final me salvaron, entonces no condenemos al Poder Judicial”Miguel Ángel Rodríguez“Aquí más bien yo tuve un sobreseimiento y el Ministerio Público apeló.
En Estados Unidos el Ministerio Público no puede apelar, solo el indiciado puede apelar, porque se considera que el Estado tiene toda la maquinaria para hacer la acusación. Si no la pudo hacer, se acabó, ese era el chance que tenía, no es que se sigan repitiendo las instancias.
En cambio acá, en Costa Rica, es al revés. Esas cosas hay que corregirlas“.— ¿Y cómo habría que corregirlas?— Hay que mejorar la gestión de los despachos judiciales, mejorar la utilización de los recursos del Poder Judicial.
Hay que mejorar el procedimiento, ponerle plazos al Ministerio Público como tenía hace 40 años. Hay que ver que la Sala Constitucional no le tenga miedo a controlar al Ministerio Público (...).“Como el Ministerio Público es parte del Poder Judicial, entonces hay ese espíritu del cuerpo de autoprotegerse.
A lo mejor, sería preferible que el Ministerio Público esté fuera del Poder Judicial. Tampoco en el Ejecutivo, para que no lo maneje políticamente, ahí vemos las cosas que pasan con la DIS y que a uno le preocupan.
Pero tampoco en el Poder Judicial, aparte para que lo puedan controlar mejor.“Hay cosas de procedimiento que se podrían hacer, fijar plazos, controlar al Ministerio Público, que la prescripción aplique cuando pasan tantos años. No puede ser que un juicio dure más que la pena máxima que se le puede imponer a una persona.
Eso no tiene sentido.“Tampoco tiene sentido que se hagan cosas y que luego no tengan consecuencias. A mí me metieron a la cárcel cinco meses con una prueba falsa que presentó el Ministerio Público.
Luego me mandaron a arresto domiciliar, lo cual era injusto también, porque yo renuncié a la OEA, perdí la inmunidad y perdí la pensión que iba a tener a los 6 meses, para venir a Costa Rica, ¿y después iba a escaparme? ¡Sería lo más imbécil del mundo!“.— Por primera vez luego de 25 años está libre de esta acusación.
¿Qué sigue? ¿Qué pensó para su futuro apenas lo declararon inocente?— Lo primero que pensé fue en darle gracias a Dios, en lamentar que Lorena no estuviera a la par mía, en darle gracias a mi familia, en darle gracias a mis amigos que me han dado apoyo.
También pensé ‘que lindo sería que esto sea el final, que pueda a los 86 años empezar a disfrutar en paz de los hijos y de los nietos, a los que quiero tanto, de mi hermano Álvaro, disfrutar de la vida’.“Pero inmediatamente me vino a la cabeza ‘ah, pero esto es apenas el juicio, todavía cabe la apelación, cabe casación y hasta puedo tener que ir a la Sala III’. Aunque no tenga ningún sentido frente a la contundencia de esta sentencia.“Yo espero que cuando vean esa contundencia, no haya apelación, que acepten sus responsabilidades y sus fallos y acepten las consecuencias de sus acciones.
Los seres humanos y las instituciones debemos aceptar las consecuencias de nuestras acciones. Si cometieron todas esas fallas, deben aceptar lo que los jueces han determinado”.— ¿Qué papel se ve tomando ahora en el aspecto político?
¿Quiere seguir opinando activamente? ¿Se ve siendo partícipe en el PUSC?— Yo nunca podría dejar de opinar sobre los temas de mi país, ni siquiera en los momentos peores de persecución dejé de hacerlo.
Siempre he creído que es mi obligación, como expresidente, participar en actos oficiales importantes, voy a todas las tomas de posesión. Siento que debo participar.“También tengo que opinar sobre los temas nacionales en economía, en derecho, en política, en política internacional.
Siempre limitado, porque cada uno de nosotros tienen una opinión muy limitada, nuestro conocimiento siempre es limitado, pero tenemos alguna experiencia y una responsabilidad con los ciudadanos.“Todo este tiempo he tenido mis columnas en periódicos y seguiré haciéndolo.“Insistiré en las ideas de reforma porque toda la institucionalidad es imperfecta, como lo somos los humanos, somos ignorantes, estamos en el tiempo, estamos en el espacio, tenemos intereses, nos afectan los prejuicios. Todo eso es cierto.
Nuestras instituciones hechas por limitados, son imperfectas.“Hay reformas muy importantes que hacer, y en esto claro que uno puede opinar”.Rodríguez habla sobre el PUSC— ¿Cuál es su análisis del Partido Unidad Social Cristiana?— Tengo que empezar por decir que me duele mucho que haya sido a través de las persecuciones en mi contra y de don Rafael Ángel como el partido sufrió una crisis tan seria allá por 2006. Fue una cosa terrible y costó muchísimo volverse a levantar.“Ahora tenemos una extraordinaria diputada en Abril Gordienko, una mujer de unas capacidades y condiciones personas excepcionalmente buenas, pero es solo una persona, el partido quedó en una posición muy pobre.
Eso es una cosa muy dolorosa.“A mí me preocupa mucho, porque yo estoy convencido de que la mayor parte de los costarricenses somos personas liberales en política y en economía, queremos un Estado de Derecho que respete los derechos individuales, la libertad de prensa, la independencia de poderes, el principio de legalidad...“El que ejerce el poder ilimitado por mucho tiempo pierde la capacidad para tener empatía con el otro”Miguel Ángel Rodríguez“Los costarricenses también piensan que debe haber eficiencia en el sector productivo, se debe generar trabajo, entonces se requieren cambios en políticas económicas y un manejo fiscal oportuno.“Y la gran mayoría de costarricenses somos una cultura cristiana, somos una cultura construida sobre una religión que todavía somos el único país de América que la tiene como del Estado, el catolicismo. Religión en la cual se prima el respeto por la dignidad, la libertad y la participación de las personas, así como el respeto por la familia como célula fundamental.“Así veo yo a la mayoría de los costarricenses, y no lo veo tan representado hoy en la Asamblea Legislativa.
Veo un grupo que tienen una mayoría, que logró un apoyo extraordinario de los votantes, pero que tienen una tendencia de centralización del poder, lo que puede llegar a afectar gravemente nuestro Estado de Derecho y nuestro sistema de libertades.“El poder es lo más peligroso que hay, y la concentración del poder. Antes se decía que el poder corrompe, pero hoy, con el conocimiento de la neurociencia, sabemos que asimismo enferma: el que ejerce el poder ilimitado por mucho tiempo pierde la capacidad para tener empatía con el otro, para entender a los demás, se concentra solo en sí mismo, y el círculo que lo rodea va haciendo eso cada vez más fuerte.“De ahí nacen los totalitarismos, y por eso es importante que haya un balance.“Los otros grupos, salvo doña Abril, se están definiendo muy a lo progre en lo cultural, en cuestiones de familia y en nuestros valores, y eso no es representativo de los costarricenses.
Por eso me parece muy importante el pensamiento socialcristiano, ahí está la nueva encíclica del papa León XIV que le recomiendo especialmente a los lectores de la Revista Dominical“.— Acaban de tener un resultado electoral donde sacaron solo una curul, ¿a qué atribuye eso?— El mundo occidental entero está viviendo una crisis de la democracia liberal, una crisis en la cual la fuerza de los partidos moderados ha venido desapareciendo. Así se vio en la reciente elección de Colombia, donde los extremos sacaron el noventa y pico porciento de los votos.
Lo mismo en Europa, en Estados Unidos...“Antagonismo, se ven casi como enemigos. A mí me tocó pelear durante muchas décadas con Liberación Nacional, y en todo ese tiempo uno se hablaba, buscaba acuerdos, y el que estaba en el gobierno lograba que el que estaba en la oposición le dejara pasar las leyes a cambio de un costo político.
Entonces sí, ¿usted va a necesitar poner impuestos para arreglar la situación fiscal? Yo me quito, lo dejo que lo haga, pero se lo cobro y usted va a perder la próxima elección.“Pero había un respeto, un verlo como adversario que pensaba distinto: nosotros sabíamos que los de Liberación eran unos gastones que nos dejaban la Hacienda Pública hecha leña, y los criticábamos por eso.“Ellos decían que nosotros éramos unos tipos que no teníamos conciencia, porque no gastábamos tanta plata como ellos querían gastar.
Cada uno tenía su punto de vista, hacía su campaña, obtenía apoyos, pero no éramos enemigos, podíamos conversar.“Cuando viene la crisis terrible de los años 80 y gana don Luis Alberto Monge, con un margen incluso mejor que el de las recientes elecciones, don Luis Alberto hizo un acuerdo inmediatamente con la oposición, nos ayudó y nosotros le dábamos los votos para aprobar las leyes que se necesitaban, complicadas, difíciles e impopulares para enfrentar la crisis, porque en su propio partido no tenía la unanimidad, tenía la mitad de los votos, pero nosotros le dábamos los votos nuestros.“Eso muestra cómo nos manejábamos. ¡Ojalá volvamos a eso, ojalá volvamos a tener más armonía, más relaciones bonitas entre nosotros!“.“Cada uno tenía su punto de vista, hacía su campaña, obtenía apoyos, pero no éramos enemigos, podíamos conversar”Miguel Ángel Rodríguez— Usted habla de respeto entre contrincantes políticos.— ¡En medio de ataques políticos!
Ataques que eran normales, con respeto. Solo me acuerdo de un ataque no respetuoso: campaña de 1970, dos expresidentes, don José Figueres Ferrer y don Mario Echandi, y don José Figueres en Radio Monumental insultó a Mario diciendo, perdónenme la expresión, que era un hijueputa por 70 generaciones y que le iba a pegar con un palo de guayaba.
¡Es la única falta de respeto que recuerdo en esa época!— En esa misma línea, ¿cómo analiza ese discurso actual de que todo lo malo que ocurre hoy es por culpa de los que estaban antes?— No hay duda de que, los que estaban en el pasado, tienen la culpa de algunas cosas, no de todas. Hay cosas que no se pueden hacer, porque vivimos en la limitación y la escasez.
La ignorancia es la mayor de las limitaciones y nunca sabemos cuál es la solución perfecta.“Esa es una parte, pero la otra parte es la que me parece más importante: ¿decir eso resuelve el problema? ¿Qué le interesa a los ciudadanos de un gobernante?
Que ayude a resolver los problemas, nunca perfectamente, nunca todos, eso es imposible, pero dentro de esos límites debemos exigirle a los gobernantes.“Pero las cosas no se resuelven con que otros también tengan la culpa, se resuelven haciendo”.‘El partido puede desaparecer’— ¿Tiene alguna autocrítica hacia el PUSC que explique su caída en la cantidad de diputados?— Yo creo que la población nos lo cobró muchas veces sin darse cuenta. En el 2012 el partido cambió sus estatutos y cambió la forma de elegir sus diputados, pasó a que fueran electos por las asambleas cantonales.
Lo dije en aquel tiempo a los muchachos que lo impulsaron: ‘Con eso ustedes pueden ganarle a don Rafael Ángel la pelea por la conducción del partido, pero van a destruir al partido si no lo quitan’.“Eso hizo que el partido pierda su visión central, su visión nacional, su respuesta a los problemas nacionales, y la fuerza política del partido se convirtió en una federación de intereses provinciales, y al final cantonales. Eso no le responde a los temas nacionales.“Lo vimos en este proceso de una manera muy fuerte, lo hemos visto en las divisiones y las dificultades entre las mismas fracciones del partido.“En esta última lo vimos más fuerte que nunca: un grupo con mucho apoyo al gobierno, y otro grupo con una posición distinta.
¿Cómo íbamos a ganar el apoyo (electoral) de la oposición al gobierno si la mitad del partido estaba con ellos?— Algunos exdiputados ahora forman parte del Ejecutivo.— Lógico. Era imposible, los votos se fueron para Liberación y otros muchos se fueron para el gobierno, porque son los votos de la gente que lo que más le interesa son sus valores culturales, familiares, que los vieron representados en el gobierno frente al progresivismo de las otras fuerzas políticas.“La fuerza política del partido se convirtió en una federación de intereses provinciales y cantonales”— ¿El partido debería retornar de esos feudos cantonales a una concepción más nacional?— Lo vengo peleando desde 2012, he hecho propuestas concretas para cambiarlo, y lo he perdido en las asambleas, porque los que votan son los que están interesados en sus poderes cantonales y provinciales. “Esto puede conducir a la desaparición del partido si no se cambia.
Puede ser terminal. Si el partido no hace una reforma profunda para volver a tener una visión nacional socialcristiana muy fuerte, con el apoyo de los que están de acuerdo con esa visión, no los que solo tienen interés en ser alcalde o regidor”.“Cuando yo fui candidato, el aspirante ponía cinco candidatos a diputados, y con eso teníamos una posibilidad verdadera de mantener una fracción congruente.
Hay que volver a tener un partido en que el poder mantenga lideratos”.Rodríguez defiende el ROP— Queremos preguntarle por una iniciativa que su gobierno impulsó, y ahora está en discusión, el ROP. ¿Qué le parece que se evalúe entregar el ROP?— Me duele profundamente.“Los humanos tenemos muchas fallas en nuestro razonamiento, y no le damos valor al futuro, no le damos importancia al efecto de nuestras acciones en el futuro.
Por eso existe la seguridad social.“La seguridad social no es mágica, las pensiones no salen de los árboles, y los sistemas de pensiones se han ido modernizando, por eso creamos la Ley de Protección del Trabajador y el ROP.“El ROP sirve para complementar las pensiones futuras, porque el IVM no iba a ser capaz de seguir generando el 60% o 65% del salario final de la persona como pensión, eso no es sostenible con las cuotas que tenemos, y somos uno de los países de la OCDE que tiene la cuota más alta sobre los salarios.“Es una irresponsabilidad poner en riesgo el régimen de seguridad social de Costa Rica”Miguel Ángel Rodríguez“Asimismo, el ROP tiene un aporte fundamental de los patronos, no de los trabajadores, que contribuyen con menos de un 25% de los recursos, el resto viene de los patronos. “Las cosas han sido mucho más aceleradas que cuando hicimos el ROP. En esa época, Costa Rica tenía una tasa de fertilidad que hacía que la población creciera permanentemente, pero en el 2004 llegamos al punto de equilibrio, y en los últimos 8 años estamos por debajo de la tasa de reemplazo.“A como vamos, al final del siglo tendremos solo 3,4 millones de habitantes.
¡Ahí se vuelve más importante el ROP! ¡Ya el IVM se está comiendo las reservas!
Hay que defender el ROP. Con todo respeto lo digo: es una irresponsabilidad poner en riesgo el régimen de seguridad social de Costa Rica".— Para concluir, luego de 86 años, ¿cuál es su mayor error y cuál es su legado?— Probablemente el mayor error fue en la época del gobierno, el no darme cuenta de que la ciudadanía no entendía la apertura de los monopolios.“Era muy fácil convencer a la ciudadanía, como se está tratando de hacer ahora, de que abrir monopolios es privatizar.
Eso no es cierto. Privatizar es vender una institución y que su manejo quede en manos del sector privado.“Abrir a que haya competencia es otra cosa, es nuestro sistema de telecomunicaciones, que ha sido muy exitoso, es nuestro sistema de seguros, que es muy exitoso.
Dos propuestas de mi gobierno en aquella lucha. La tercera era la apertura eléctrica, que es la que no se ha hecho y se está discutiendo todavía, cada vez con mayor necesidad de hacerla.“Entonces, mi mayor error fue analítico, no darme cuenta de la fortaleza que tenían los prejuicios estatistas en el país, a pesar de que tenía muchas décadas de pelear contra ellos.
Pero no me di cuenta.“Mi mayor legado es el respeto a los demás, el respeto a la libertad, el respeto a la democracia, el respeto al Estado de Derecho, el respeto a la vida de los ciudadanos.“Yo pude haber seguido peleando para aprobar lo que llaman el combo del ICE, podía haber seguido, tenía fuerza para hacerlo, pero cuando vi que eso podía llevar a una confrontación en la que incluso algunas personas podían perder la vida, preferí echar para atrás”.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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