Mientras que el Mundial acapara las miradas de todos los amantes del fútbol y la cultura en general, en Estados Unidos no dejan de sucederse los eventos. Si este viernes eran los Beckham los que conquistaban Hollywood para acompañar al futbolista en la entrega de su estrella en el Paseo de la Fama de Los Ángeles, anoche era Taylor Swift la que captaba todas las miradas con su última salida por Nueva York.

La artista, disfrutaba de una noche de espectáculo en Broadway, apoyando el teatro americano con la compañía de su pareja, Travis Kelce.Y mientras él se iba de vacaciones con una camisa hawaiana con estampado tropical, la protagonista del icónico 'Eras Tour' optaba por viajar a los 80 con el vestido cabaretero más sencillo, que hasta ahora nos poníamos para salir en otoño e invierno pero que, a partir de este momento, querremos copiarle para conquistar las salidas nocturnas de este verano. Te contamos todos los detalles de su 'look'.El vestido de terciopelo más veranigo de Taylor SwiftCuando pensamos en un vestido de verano, generalmente lo hacemos en una prenda ligera, fresca y transpirable.

En un modelo de lino o algodón, con colores suaves, estampados llamativos y la frescura por bandera. En un vestido, al fin y al cabo, muy diferente al que llevaba anoche Taylor Swift para salir al teatro en Nueva York.

La artista apostaba por el terciopelo y por el burdeos, uno de los colores que tradicionalmente asociamos con el otoño, pero que a partir de ahora llevaremos en verano también.Se trata de un vestido largo sencillo, con la clásica silueta que tienen los vestidos tipo túnica que llevamos a la playa, pero con unos materiales diferentes. Un modelo diseñado con largo midi, tirantes y escote redondo que las invitadas del norte querrán combinar con un chal dorado para triunfar en los eventos de la temporada.

La artista, no obstante, lo ha decorado con infinidad de collares, para darle un toque más sofisticado, aportarle luz y refrescar su imagen.Asimismo, para darle un toque más veraniego aún, decidió rematar su estilismo con un maquillaje muy sutil, con unos labios en color colar que aportaban un extra de energía y frescura a su imagen, y con un recogido despeinado, que daba un toque desenfadado al 'look'. Y es que, si algo nos ha quedado claro, es que de la forma en que combinemos un vestido de terciopelo y con la actitud con la que lo llevemos, podremos defenderlo tanto en un estilismo de verano, como en uno de invierno.

Palabra de Taylor Swift.