El intercambio de estilos entre Brasil y Marruecos desembocó en un empate en el que la selección norteafricana presentó un pelaje más ambicioso que con el que alcanzó la cuarta plaza en Qatar 2022. La apuesta decidida de Mohamed Ouahbi le dio para ponerse por delante en el marcador con un pase de salón de Brahim Díaz y una vaselina de escuela de Saibari.

Por suerte para Carlo Ancelotti, su estreno con Brasil y como técnico mundialista se lo adecentó Vinicius con un buen gol que estableció el empate definitivo. El duelo dejó que Marruecos se hizo respetar desde su técnica y que Brasil por ahora depende mucho de Vinicius.

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