La Biblioteca Nacional recibió recientemente una donación de manuscritos, documentos y fotografías que alguna vez le pertenecieron al cronista. Revisamos algunos de estos elementos para entender qué llegó a las manos de la institución y cuál es el proceso por el que debe pasar antes de estar disponible para el público.Entre los documentos del archivo hay artículos, libros firmados, manuscritos originales, cartas y fotografías, entre otros.Gustavo Torrijos ZuluagaUna mesa llena de cosas nos recibió en una sala de la Biblioteca Nacional de Colombia (BNC).

Cinco grandes tomos compilatorios de EL TIEMPO ocupaban casi un tercio del espacio, acompañados por otros similares, aunque mucho más pequeños, de publicaciones como “El ruedo” y “Deporte gráfico”. Había carpetas, libros, negativos, fotografías sueltas, diplomas, hojas de bloc con notas y manuscritos llenos de tachones, como apenas se puede esperar de una obra en construcción.

Cada uno de estos elementos es una pieza más de una de las carreras más destacadas del periodismo colombiano, la de Germán Castro Caycedo.La historia inició hace unos dos años, cuando Daniel Gutiérrez, encargado de donaciones del grupo de desarrollo de colecciones de la BNC, se enteró de la existencia de un archivo del maestro donde estaban consignados algunos de los momentos que lo convirtieron en uno de los periodistas más reconocidos de la segunda mitad del siglo XX. Su hija, Catalina Castro Blanchet, acababa de sacar la biografía “Mi padre, Germán Castro Caycedo” (Planeta, 2024) y contó en una entrevista de radio que para escribirla tuvo que recorrer cajas llenas de artículos, documentos, cartas y fotos que le ayudaron a reconstruirla a cabalidad.

Para Gutiérrez, la existencia de este archivo representaba una oportunidad única para la institución, pues se trataba de documentos esenciales del patrimonio bibliográfico del país, por lo que se puso en contacto con la familia.Le puede interesar: El crimen contra Julio Daniel Chaparro y Jorge Torres llega al teatro, 35 años despuésTras algunos meses, Castro Blanchet y Gloria Moreno, la viuda del periodista, hicieron la primera entrega de esta donación, que puso a andar oficialmente la creación del Fondo Germán Castro Caycedo en la BNC. Quienes estén interesados en investigar su obra encontrarán allí crónicas que publicó en diferentes medios de comunicación, fotografías de sus viajes, mapas e incluso manuscritos mecanografiados de dos de sus obras: “Perdido en el Amazonas” y “Colombia amarga”.

Estos últimos son algunos de los documentos más valiosos que ahora están en manos de la biblioteca, pues no solo permiten ver una versión preliminar de lo que terminaron siendo estos dos libros, sino que permiten ahondar en el proceso creativo del cronista. Un tachón en un manuscrito puede ser simplemente la corrección de un gazapo o la eliminación de un adjetivo, como también puede ser un silencio deliberado.

Todo esto es lo que podrán averiguar quienes se acerquen a él.Así se ve el manuscrito original de "Perdido en el Amazonas" con las correcciones hechas por Germán Castro Caycedo.Gustavo Torrijos ZuluagaPero también llama la atención que entre las cajas y carpetas que este año llegaron a la Biblioteca no solo está parte de la producción periodística y literaria de Germán Castro Caycedo, sino también muchos otros elementos que hablan sobre su vida y el alcance de su obra. Debidamente clasificados están los recortes de prensa que hablan de libros como “La bruja: coca, política y demonio”, “La muerte de Giacomo Turra” y “Mi alma se la dejo al diablo”, entre muchos otros.

Están la carta de renuncia que entregó al diario El Tiempo el 6 de febrero de 1976 y su respectiva respuesta por parte del medio. Está su diploma de bachiller del Gimnasio Germán Peña, carcomido por el tiempo y rasgado a la mitad, pero con sus firmas intactas.

Están las placas del Premio Nacional de Periodismo Hernando Caycedo (1969) y el Premio Mergenthaler entregado por la Sociedad Interamericana de Prensa (1974), al igual que una carta de Luis Carlos Galán felicitándolo por su Premio Simón Bolívar (1976). Todos estos retazos de su vida son a los que el público podrá acceder para conocer mucho más a fondo quién era Germán Castro Caycedo.

No obstante, como pasa con todas las donaciones que llegan a la Biblioteca Nacional de Colombia, cada uno de los 807 elementos que la familia del periodista entregó a la institución debe pasar por un riguroso proceso de conservación y clasificación antes de estar disponibles para su consulta. Según explicó Lucía Alviar Cerón, restauradora del grupo de conservación de la BNC, esto ocurre en varias fases: “primero hay una fase de diagnóstico, donde se evalúa el estado de conservación de la colección.

Ahí nos damos cuenta de qué tipo de materiales tenemos —libros, fotografías, revistas, material audiovisual— e identificamos si tienen algún deterioro”.Le sugerimos: “Ante el fascismo no hay pasividad posible: hay que tomar parte por la vida”, Laura RestrepoEn el archivo que la familia de Germán Castro Caycedo entregó a la Biblioteca Nacional también se encuentran algunas fotografías que tomó durante sus viajes de reportería.Gustavo Torrijos ZuluagaEn este punto, hay dos caminos. En caso de que el deterioro sea biológico, es decir, que sea una pieza que haya sido atacada por un hongo o por un insecto, primero pasa por un laboratorio en el que se le hace un tratamiento que permita su manipulación segura.

De esta manera, la BNC se asegura de que un ejemplar infectado no vaya a acabar con el resto de la colección. Después de eso, pasan a un nuevo proceso en el que se busca solucionar deterioros físicos o químicos, como rasgaduras o manchas.

Ahora bien, hay un punto importante y es que la labor de conservación, como aseveró Alviar, busca hacer que el documento sea nuevamente manipulable, mas no borrar su historia. “Nosotros no queremos que el documento, la obra, o la fotografía quede como si estuviera nueva, sino que pueda ser consultada y pueda ser manipulada de forma segura sin borrar las huellas del tiempo”, aseveró. Una vez estas labores de conservación hayan sido realizadas, el área de digitalización se encarga de poner todo a disposición del público de manera virtual.

De esta manera se garantiza que se pueda consultar en cualquier parte del mundo a través de internet y también se promueve la conservación de cada pieza evitando su manipulación constante. Gutiérrez calculó que este proceso podría tardar alrededor de unos seis meses, aunque también dependerá de qué tan complejas sean las tareas de restauración.

No obstante, más temprano que tarde los investigadores y curiosos de la obra de Germán Castro Caycedo podrán adentrarse en este fondo, que podría revelar una nueva cara de uno de los hombres que revolucionó el periodismo colombiano.Siga leyendo: Germán Córdoba: “No creo en quienes escriben como denuncia. Se escribe solo por necesidad”