La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la proyección para el sector eléctrico nacional, que al concluir su gobierno en 2030, el Estado mexicano, a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), controlará cerca del 65 por ciento de la generación de energía eléctrica del país. En la inauguración de la planta de ciclo combinado Manzanillo III, la presidenta de la República explicó que durante su sexenio se añadirán 28,000 megawatts (MW) de capacidad instalada al sistema eléctrico nacional.

Este plan ambicioso se ejecutará mediante la construcción de cinco nuevas plantas de ciclo combinado, una planta de combustión interna en Baja California Sur respaldada por energía solar, así como un esquema de inversión mixta, donde el financiamiento privado transita hacia la propiedad y operación absoluta de la CFE. La jefa del Ejecutivo celebró que, gracias a la mayoría calificada en el Congreso de la Unión, se logró revertir formalmente la reforma energética del 2013, implementada en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto.

Al inicio de su discurso un grupo de trabajo gritó para pedirle a la titular del Ejecutivo una audiencia, la presidenta se comprometió a atender de manera directa a este grupo de trabajadores, asegurando que su gobierno mantendrá una política de puertas abiertas y de diálogo constante.