Las quemas controladas podrían evitar nueve de cada diez incendios graves - Ciencia

Las quemas controladas reducen en un 92 % el riesgo de incendios forestales graves y podrían recortar en un 20 % las muertes por la contaminación atmosférica generada por esos fuegos, según un estudio llevado a cabo con datos satelitales de California de las últimas dos décadas. Los investigadores han combinado estos datos con estimaciones específicas de partículas en suspensión menores de 2,5 micras (PM 2.5) generadas por el humo de los grandes incendios forestales entre 2006 y 2020.
Esas partículas finísimas de hollín, resinas y alquitranes penetran profundamente en los pulmones, que no son capaces de filtrarlas, y entran en el torrente sanguíneo causando problemas de salud. Dado que las quemas controladas han sido mínimas en el oeste de Estados Unidos, para analizar su efecto los investigadores han tenido que recurrir a datos de incendios forestales de baja intensidad.
Sus resultados revelan que esos incendios de baja intensidad reducen la gravedad de los incendios futuros durante al menos una década, tanto en los lugares que se quemaron inicialmente como en las regiones no quemadas situadas a una distancia de hasta 5 kilómetros. Los resultados varían según el tipo de vegetación.
En las zonas de matorral es donde menos se cumple esa norma: luego de un incendio de baja intensidad la reducción total del riesgo de un gran incendio dura solo un año y se va desvaneciendo a los cuatro años. En los bosques de coníferas, que abarcan la mayor parte del norte de California y Sierra Nevada, por el contrario, el efecto “fue espectacular, el riesgo tanto en las zonas quemadas por un incendio de baja intensidad como en los alrededores permanece durante años bastantes”, afirma Higuera-Mendieta en un comunicado. “Hemos analizado California en su conjunto a lo largo de varias décadas y concluido que parte de la responsabilidad de los grandes incendios que ha sufrido en los últimos años es que no se han realizado quemas controladas”, añade el investigador.
Ampliar el uso de las quemas controladas en los bosques de coníferas de California a algo más de 2.000 kilómetros cuadrados al año podría reducir la peligrosa contaminación por partículas finas procedentes del humo en aproximadamente un 10 % a lo largo de una década, y hasta en un 20-25 % en los años con mayor actividad de incendios, sostienen los autores. Por cada kilómetro cuadrado de bosque de coníferas tratado con quemas controladas, “los beneficios para la calidad del aire superan el coste inicial del humo de las quemas controladas en una proporción de aproximadamente 5 a 1 en el plazo de una década”, concluyen.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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