Mascotas "mini": los riesgos de criar perros y gatos cada vez más pequeños

Las mascotas de tamaño reducido suelen despertar ternura y popularidad en redes sociales. No obstante, médicos veterinarios explican los riesgos de aquellas prácticas de cría orientadas a reducir el tamaño corporal sin priorizar el bienestar animal.Los perros de tamaño extremadamente reducido pueden presentar problemas de salud asociados a la selección genética y a alteraciones del crecimiento.PixabayLos perros y gatos de tamaño reducido suelen despertar ternura y generar gran interés para quienes viven en apartamentos pequeños y buscan una mascota.
En los últimos años han ganado popularidad los llamados animales “tacita de té” (“toy” o “teacup”), promovidos en redes sociales por su apariencia infantil. No obstante, detrás de estas características físicas que muchas personas consideran “adorables” pueden existir problemas de salud que afectan seriamente la calidad de vida de los animales.Por esta razón, es importante saber diferenciar entre una raza naturalmente pequeña y un animal cuyo tamaño reducido es consecuencia de alteraciones del crecimiento o de procesos de selección genética que priorizan determinados rasgos físicos sobre la salud.¿Qué es el enanismo en perros y gatos?De acuerdo con información suministrada por el equipo médico veterinario de Multipet y la coordinadora médica Paula Andrea Quiceno, el enanismo es una alteración del crecimiento que provoca que un animal tenga un tamaño corporal anormalmente pequeño en comparación con lo esperado para su especie, raza o edad.Según los especialistas, existen dos tipos principales.
El primero es el enanismo desproporcionado, en el que algunas partes del cuerpo crecen menos que otras. Esto ocurre, por ejemplo, cuando las extremidades son considerablemente más cortas en relación con el tronco.
Esta condición, conocida como condrodistrofia o acondroplasia, está presente en razas como el dachshund, el basset hound y el corgi, así como en gatos de raza munchkin.El segundo es el enanismo proporcionado, en el que todas las partes del cuerpo mantienen una apariencia armónica, aunque el tamaño general del animal es menor al esperado. Este tipo suele estar relacionado con deficiencias hormonales, especialmente con alteraciones en la producción de la hormona del crecimiento, así como con problemas congénitos o trastornos nutricionales durante el desarrollo.Los expertos explican que el enanismo se considera una enfermedad cuando es consecuencia de alteraciones genéticas, hormonales o metabólicas que afectan la salud del animal.
No obstante, cuando ciertas características han sido fijadas durante generaciones mediante selección genética, no siempre son consideradas enfermedades por sí mismas, aunque sí pueden aumentar el riesgo de desarrollar múltiples complicaciones.Los riesgos de criar mascotas cada vez más pequeñasLa popularidad de las mascotas cada vez más pequeñas ha impulsado prácticas de cría irresponsable orientadas a reducir el tamaño corporal. Según Multipet, este proceso puede traer consecuencias importantes para la salud.Las afecciones musculoesqueléticas figuran entre las más comunes en animales con enanismo o características corporales extremas.
La enfermedad articular degenerativa puede aparecer de forma temprana, causando rigidez, dolor y reducción de la actividad física. Entre las complicaciones más frecuentes también se encuentran las hipoglucemias, especialmente en animales extremadamente pequeños, debido a sus limitadas reservas energéticas.
También son comunes los problemas ortopédicos, como la luxación de rótula, una condición que puede provocar cojera, dolor y dificultades para caminar.Otra enfermedad frecuente es el colapso traqueal, asociado al debilitamiento de los cartílagos de la tráquea. Los animales afectados pueden desarrollar tos crónica y, en casos más severos, presentar dificultades respiratorias.Las alteraciones dentales también representan un problema habitual.
La retención de dientes de leche, el apiñamiento dental y las maloclusiones favorecen la acumulación de placa bacteriana y aumentan el riesgo de enfermedad periodontal desde edades tempranas.“En gatos, especialmente en aquellos con extremidades acortadas por alteraciones del desarrollo óseo, los cambios en la biomecánica corporal pueden generar una distribución anormal de las cargas sobre las articulaciones y la columna vertebral. Esto incrementa el riesgo de padecer enfermedades vertebrales”, indican los veterinarios.No obstante, los especialistas enfatizan que no todas las mascotas pequeñas presentan problemas de salud.
La diferencia radica en el origen de ese tamaño reducido.Las razas naturalmente pequeñas han sido seleccionadas durante generaciones conservando proporciones anatómicas equilibradas y una funcionalidad adecuada. En estos casos, aunque los animales sean más pequeños que otras razas, sus estructuras corporales suelen desarrollarse de forma armónica.La preocupación surge cuando el tamaño reducido se obtiene mediante alteraciones genéticas o cuando la selección busca exagerar características físicas específicas, como hocicos excesivamente cortos, ojos prominentes, cráneos redondeados o extremidades extremadamente cortas.“Desde el punto de vista veterinario, el problema no es el tamaño pequeño en sí mismo, sino cuando la conformación corporal compromete la salud, la funcionalidad y el bienestar del animal”, señalan.El auge de las mascotas “tacitas de té”La creciente demanda de perros y gatos extremadamente pequeños preocupa a múltiples profesionales del bienestar animal.Según Multipet, cuando el tamaño es utilizado como principal argumento de venta, existe el riesgo de que se estén promoviendo animales con problemas de crecimiento o características biológicas extremas.Por esta razón, los expertos recomiendan investigar el origen del animal, solicitar información sobre el árbol genealógico y conocer el historial sanitario de los progenitores.
También aconsejan desconfiar de vendedores que ofrecen cachorros o gatitos a edades demasiado tempranas, ya que la separación precoz de la madre puede afectar el desarrollo inmunológico, emocional y conductual de los animales.Para los especialistas, la discusión no debe centrarse únicamente en la apariencia. El bienestar animal implica mucho más que la ausencia de enfermedad.Un perro o un gato debe poder respirar sin dificultad, desplazarse con normalidad, correr, saltar, jugar y expresar los comportamientos propios de su especie.
Cuando una característica física limita estas funciones, la búsqueda de determinados estándares estéticos puede convertirse en un problema ético y de salud.“La prioridad debe ser criar animales sanos, funcionales y con buena calidad de vida, más allá de las características físicas que puedan resultar atractivas para las personas”, concluye la médica Paula Quiceno.🐾 ¿Quiere estar al día y conocer las últimas noticias sobre el mundo animal? Lo invitamos a verlas en La Red Zoocial. 🐶🐱
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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