Hernán Morales se desahoga por quedar fuera de las transmisiones del Mundial 2026: 'Sí, ahueva...'

Hernán Morales colgó los tacos en 1982, luego de una carrera histórica como artillero en Saprissa y la Sele, y cuatro años después ya estaba en la cabina de lo que en aquel momento era Canal 2, comentando el icónico Mundial de México 86 que consagró a Diego Maradona en el Estadio Azteca. A más de cuarenta años de su debut en transmisiones de Copas del Mundo, lo que sucedió después ya es más que sabido: Morales se convirtió en todo un ícono de la TV nacional y hasta él mismo reconoce que su etapa futbolista es un capítulo algo opacado por su notoriedad en la pantalla.No obstante, aunque la Copa del Mundo regresó a suelo mexicano y él sigue activo en los micrófonos, otra vez le tocó “comer banca” y ver el Mundial 2026 desde la intimidad de su casa.
Esta ya sería la undécima cita mundialista en la que el exgoleador morado participaría de las transmisiones de los partidos, incluyendo el inolvidable viaje a Italia 90 junto a Pilo Obando y otros colegas.“No es lo mismo transmitir en el estudio que estar en los estadios: eso es otra cosa. Nosotros transmitimos una infinidad de partidos en una cabina y tratamos de que al telespectador le llegue de la mejor manera posible.
Pero estar presente en el estadio es otra cosa. Italia 90 fue lo máximo”, comentó.Este 11 de junio habría iniciado un hito, de no ser por una situación que ya parece indicar una tónica: Repretel, empresa en la que trabaja, no compró los derechos de la Copa del Mundo por tercera edición consecutiva.En 2018, al menos, fue parte de la revista mundialista de Canal 6 y para Qatar 2022 analizó la participación de Costa Rica en los espacios de Deportes Repretel.
Pero este año quedó fuera de la revista y la Sele también verá el torneo futbolístico más importante por televisión.Como hombre cuya sangre es “de tipo positivo y futbolero”, Hernán Morales le seguirá el pulso a esta nueva Copa del Mundo. No obstante, antes de eso se desahogó en una entrevista en la que no escondió su desazón entre su ausencia en las transmisiones y el fracaso de la Tricolor.—¿Cuál fue el mundial que más lo marcó como comentarista?La vivencia de Italia 90 fue realmente espectacular, porque íbamos a los estadios.
Cuando Costa Rica logra la clasificación (a cuartos de final), que fue algo superespecial, tuvimos que buscar ampliar el derecho para transmitir desde el estadio. Entonces, imagínate cómo vivíamos ahí esa gran experiencia, en ese escenario en el que evidentemente no fui como jugador.
Estar ahí fue realmente algo que colmó aspiraciones.”Los que ya han ido muchas veces seguro se acostumbran, pero no deja de ser, para los que estamos metidos en esto, lo más grande. Aparte de que era mi primera gran experiencia de ese tipo y no lo tenía dentro de los planes”.—¿Por qué no lo tenía en los planes?Digamos que de alguna manera yo estaba bien consolidado en Canal 2, pero no teníamos esa expectativa de que, clasificando Costa Rica, la empresa tomara la decisión de llevarnos al Mundial.—Con toda su trayectoria, ¿cómo toma quedarse sin comentar el Mundial 2026?¿Cómo explicarlo?...
Es una situación como que te quedas con las ganas de.... No lo voy a poner como un dolor grandísimo, porque entiendo perfectamente cuál es la situación, sé cuáles son las cosas, he ido a otras Copas y hemos hecho otro tipo de transmisiones y hemos podido estar ahí.
Pero claro que en esta cita mundialista uno quisiera estar, por lo menos transmitiéndola.—No lo pone como un gran dolor, pero ¿“ahueva”, como se dice popularmente?A ver, esa palabra, qué bonita (risas)... Sí, ‘ahueva’ no transmitir los partidos, porque uno intenta estar todo lo posible en eso y tener la experiencia de intercambio de opiniones con los compañeros y todo eso, enriquece.
Ahora lo vamos a ver aquí en la casa, la mayoría de los partidos, esperamos.-¿No es de ver el Mundial con amigos?La verdad, es que no tengo un grupo de amigos que hayamos tomado una decisión de juntarnos para ver los partidos. Seguramente aquí en la casa me sentaré a tomar el café y hacer apuntes y tratar de anotar ahí algunas cosas que me llamen la atención para dejarlo como una experiencia.”También es que las horas no son las más fáciles.
La gente tiene que trabajar y le salen otras cosas; es muy complicado. Entonces, yo saco el rato aquí (en su casa).
Nos vamos a acomodar lo mejor posible para poder observar la mayor cantidad de partidos posible. Ojalá que no me duerma viendo uno (risa)”.—Bueno, en este Mundial son muchos más partidos y equipos.
De seguro más de un partido estará medio aburrido...Sí, habrá partidos y selecciones que no te llaman, pero eso se sabrá ya viéndolos. Ahí puede uno observar, ponerse a llorar y decir: “¿Por qué no fue Costa Rica si fue ese otro?“.
Es repasar lo mal que hemos estado últimamente en todo. Culpamos mucho a los dirigentes, pero el jugador no escapa a la crítica.
Y tampoco es culpa de los jugadores algunas cosas, porque si me contratan en Primera División y no tengo calidad, ya no es culpa mía. ”Habría que buscar cada uno sus responsabilidades. Pero sí, uno lamenta mucho que, habiéndose incrementado el grupo de participantes, no estemos.
Duele más, claro. A mí me duele por todo, porque el país lo sufre en general y los jugadores no sé si se dan cuenta.
A veces no sé qué tan maduro está uno a estas edades como para darse cuenta de la oportunidad, de lo que se perdió”.—Esa inconsciencia que usted menciona es algo que usted puede señalar con mayor conocimiento de causa que cualquiera, pues a usted le tocó ser referente en una época en la que era prácticamente imposible clasificar a un Mundial. ¿Eso lo hace lamentar más la forma en que Costa Rica quedó fuera?Digamos que en la época mía lo viví diferente.
Siempre hubo jugadores buenos aquí, pero era cuando iban 16 (selecciones al Mundial) y estaba México todavía presente (Concacaf solo tenía un cupo). Nosotros nos hemos confiado pensando en que somos los reyes de ¿UNCAF, será?
Ya ni eso. Antes peleábamos con Honduras como el más acérrimo rival y El Salvador fue primero que nosotros a un Mundial.
Honduras también.”Se han hecho cosas, o más bien dejamos de hacer. A mí me parece que aquí hay que tener mucho cuidado en la formación de jugadores.
¿A dónde los están formando, cómo los están formando y quiénes los están formando? Ese es el detalle”.—¿Usted qué les aconsejaría a los futbolistas ticos de estas nuevas camadas?Me decía Walter Elizondo -esta frase siempre se la digo a todo el mundo y seguro les caigo mal (risa)—: “Vean, muchachos, el fútbol es un cuarto de hora en la vida de uno”.
Yo no pensaba llegar a los 60, y voy por 75, entonces el fútbol en la vida mía fue menos que un cuarto de hora. Y han pasado tantos años, ya ni la gente se acuerda.
Tal vez alguien por ahí dice: “¿Verdad que usted estuvo con Saprissa en los seis campeonatos?”. Pero muchos no me vieron, solo conocen mi carrera comentando.”Ese cuarto de hora que es el fútbol en la vida de uno hay que saberlo aprovechar.
El consejo que hay que darle a los jóvenes es que sepan invertir bien todo: el dinero, el tiempo y lo que hacen”. —Dejando de lado ese matiz amargo de la ausencia de la Selección, ¿a qué figuras o selecciones tiene ganas de ver en este Mundial? A mí particularmente me gusta lo que ha venido haciendo España, aunque ha tenido como un bajonazo en los últimos meses.
Me da una muy buena sensación Marruecos; tiene muchos jugadores en grandes ligas y clubes. Luego, Brasil me da la impresión de que está en un bache; no hay una figura, ese hombre que marca la pauta, como digamos Mbappé, en Francia. ”A Portugal la meto como candidata, no por Cristiano (Ronaldo), sino por los jugadores que tiene en el resto de la plantilla.
Creo que por ahí puede andar. No sé si alguno va a dar una sorpresa; no lo he podido dimensionar todavía.
Y como figura pongo a Vitinha; está solo... es un adelantado del fútbol”.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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