El anuncio realizado este viernes por Estados Unidos sobre la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el “Niño Guerrero”, máximo líder del Tren de Aragua, volvió a centrar la atención sobre los otros cabecillas de la organización que siguen libres: Yohan José Romero, alias “Johan Petrica”, y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias “Giovanny”, “Viejo Viejo” o “El Viejo”.El Tren de Aragua nació en la cárcel de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua, pero bajo el liderazgo del “Niño Guerrero” expandió sus operaciones por Sudamérica, Centroamérica y Estados Unidos. En ese despliegue, la organización ha sido vinculada a delitos como extorsión, trata de personas, tráfico de mujeres y niñas migrantes, homicidios, narcotráfico y lavado de dinero.En julio de 2024, el Departamento de Estado de Estados Unidos, en coordinación con el gobierno de Colombia, anunció recompensas por un total de hasta US$12 millones por información que permitiera capturar a tres líderes del Tren de Aragua: hasta US$5 millones por el “Niño Guerrero”; hasta US$4 millones por “Johan Petrica”; y hasta US$3 millones por “Giovanny”.

No obstante, el 3 de diciembre el organismo elevó la recompensa por este último hasta US$5 millones.Con Guerrero abatido, los otros dos nombres de esa lista asoman como objetivos clave en la ofensiva internacional contra la banda.“Johan Petrica”: el cofundador ligado al control minero en VenezuelaYohan José Romero, alias “Johan Petrica”, es señalado como uno de los cofundadores del Tren de Aragua, junto al “Niño Guerrero” y Larry Álvarez Núñez, alias “Larry Changa”, este último preso en Bogotá, Colombia, desde junio de 2024.Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, “Petrica” sería un lugarteniente cercano a Guerrero. Las autoridades estadounidenses, a partir de información obtenida en coordinación con la Policía Nacional de Colombia, presumían en 2024 que se encontraba en Venezuela.Su nombre aparece asociado a Las Claritas, una localidad minera ubicada cerca de las fronteras venezolanas con Brasil y Guyana.

De acuerdo con los antecedentes difundidos por Washington, “Petrica” llegó a esa zona en 2015 y en poco tiempo habría tomado el control total del sector para el Tren de Aragua.Las minas cercanas a Las Claritas contienen algunos de los mayores yacimientos de oro de Venezuela, lo que convirtió esa zona en un punto estratégico para la estructura criminal. A “Petrica” se le atribuyen delitos de narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero.Por información que permita su detención o condena en cualquier país, Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta US$4 millones.“Giovanny”: el jefe buscado por las operaciones del Tren de Aragua en BogotáEl otro cabecilla que sigue en la mira es Giovanni Vicente Mosquera Serrano, de 37 años, conocido como “Giovanny”, “Viejo Viejo” o “El Viejo”.

A diferencia de “Petrica”, su nombre aparece vinculado principalmente a las operaciones del Tren de Aragua en Bogotá.Según los antecedentes difundidos por autoridades colombianas y estadounidenses, “Giovanny” es considerado uno de los líderes de la estructura criminal en la capital colombiana. Estados Unidos creía, a partir de información coordinada con la Policía Nacional de Colombia, que podía encontrarse en Colombia.En Bogotá, el Tren de Aragua habría operado mediante la absorción de bandas locales más pequeñas, incorporándolas a su macroestructura y permitiéndoles usar el nombre de la organización para cometer extorsiones.

En ese esquema, “Giovanny” aparece como una figura clave para el control territorial y la articulación de esas redes.El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ya había señalado en 2024 que la captura de “Giovanny” y del “Niño Guerrero” era una de las prioridades de la Policía Metropolitana de la ciudad. En ese momento, la autoridad remarcó que ambos eran parte de los principales objetivos dentro de la ofensiva contra el Tren de Aragua.Por información que permita su detención o condena, el Departamento de Estado de Estados Unidos elevó el 3 de diciembre la recompensa por “Giovanny” hasta US$5 millones.La muerte del “Niño Guerrero” representa uno de los golpes más relevantes contra la cúpula histórica del Tren de Aragua.

No obstante, expertos señalan que la organización seguirá operando a través de células en distintas partes de la America Latina.