Cuando la jornada laboral se hace larga y el almuerzo ya quedó atrás, aparece esa sensación de hambre que invita a buscar algo rápido para picar.Ya sea una bolsa de papas fritas, una barra de cereal o un puñado de frutos secos, los snacks se han convertido en un aliado cotidiano para muchos chilenos.Pero, ¿qué buscan realmente los chilenos cuando eligen algo para picar? Un estudio realizado por CORPA Estudios de Mercado en la Región Metropolitana revela las principales preferencias del país a la hora de comer un snack durante el día.¿Cuándo comen un snack los chilenos?De acuerdo con la investigación, un 31% de los encuestados define los snacks como alimentos para “picar entre comidas”, mientras que un 21% los asocia a satisfacer antojos y un 19% destaca su facilidad de transporte o practicidad.

En contraste, sólo una minoría los considera un complemento nutricional o un reemplazo de comidas principales.El estudio también muestra que los snacks están presentes en distintos momentos del día. El principal gatillante de consumo es el antojo espontáneo (27%), seguido por situaciones cotidianas como el trabajo o estudio (25%), reuniones sociales (24%) y momentos de ocio, como ver televisión (24%).Solo un 8% afirma consumirlos cuando no tiene tiempo para una comida completa.¿Dulces, salados o saludables?Cuando se trata de preferencias, los snacks salados dominan ampliamente.

El 51% de las personas los elige por sobre otras alternativas, mientras que los snacks saludables alcanzan un 35% y los dulces un 31%.No obstante, existen diferencias importantes entre grupos. Por ejemplo, las mujeres muestran una mayor inclinación hacia opciones saludables: un 43% frente al 29% de los hombres.Mientras que los productos dulces tienen una presencia mucho más fuerte entre los jóvenes, donde alcanzan hasta un 41%, en comparación con el 20% registrado entre los mayores de 46 años.Asimismo, los segmentos de mayores ingresos presentan una mayor preferencia por snacks asociados a atributos saludables, reflejando una convivencia entre indulgencia y preocupación por el bienestar.“Los snacks ya no solo responden a un antojo o a momentos de ocio como ver televisión; hoy también existe una expectativa de que, asimismo de ser sabrosos, tengan un aporte nutricional, especialmente entre mujeres y jóvenes”, explica Pavel Castillo, economista conductual y gerente de Intelligence en CORPA.El sabor mandaPese al auge de las tendencias saludables, el sabor sigue siendo el factor decisivo.

Un 45% de los consumidores identifica el sabor como el principal atributo al elegir un snack, muy por encima del valor nutricional (22%), el tamaño o el precio.No sorprende entonces que las papas fritas lideren el “top of mind” de la categoría: un 26% las menciona como el primer snack que se le viene a la mente. Este favoritismo por las papas fritas es especialmente fuerte entre hombres y mayores de 46 años.

En los jóvenes, en cambio, el panorama es más diverso y conviven con igual fuerza frutos secos, snacks salados, dulces y alternativas funcionales,Una señal de que las nuevas generaciones están ampliando el concepto tradicional del picoteo entre comidas.